4 de marzo de 2010

Shinto La Sabiduría autóctona de Japón (VII)

PUNTO FINAL


La historia de Japón es inextricable de la religión. El concepto de un Japón hipertecnológico es muy reciente. Pero ha sido tanto lo que han exprimido la religiosidad que en la actualidad y para la mayoría de los nipones la religiosidad tiene más que ver con manifestaciones tradicionales y culturales que con profundos y trabajosos actos de fe. Siguen peregrinando a las montañas sagradas, abarrotan los Santuarios en las fechas señaladas, siguen asistiendo a los Festivales, no faltan a las Purificaciones, pero generalmente lo hacen con la parsimonia del que está haciendo algo cotidiano y natural, y no con la fuerza y el tremor del que se entrega a la divinidad. Tras la 2ªGM la productividad y la competitividad se han convertido en la cotidianidad del japonés, también se ha producido una masificación de las ciudades y una modificación de las grandes familias a la ya típica familia nuclear. EL japonés ha abandonado el campo y la montaña para agolparse en bloques de cemento. El noble combate del samurai se ha transplantado en el feroz mundo de la producción y los negocios. Las esencias de los kami y su arraigo en la naturaleza ha sido olvidado por muchos, especialmente por las nuevas generaciones.
Podemos decir que el budismo es el “gran vencedor” (sin que sea esta una expresión peyorativa) de la religiosidad en Japón: la mayoría de las sectas y escuelas siguen vigentes y el 90 % de los ritos funerales se celebran según el rito budista.
Por el contrario, la religión autóctona y primigenia, el shintoísmo sigue repugnando intelectualmente a muchos japoneses. No le perdonan su asociación con el Shinto Estatal y la deshonrosa derrota de la guerra. El shintoísmo que en la actualidad está vigente tiene mucho de folclore popular.
Para concluir ya, y como postdata final, hacer una mención a la obra cinematográfica de un japonés: Hayao Miyazaki. Si todo esto que he venido exponiendo sobre los kami y su ‘camino’ pudiera ser difícil de comprender o asimilar, por la lejanía de los conceptos y las abstracciones, gracias a la obra de este insigne Maestro, se torna cercana y amena. En dos de sus obras especialmente: ‘La Princesa Mononoke’ y ‘El viaje de Chihiro’. En ambas, el brillante cineasta japonés nos enseña de manera asequible, qué son los kami y qué impacto tuvieron y, seguramente, tienen sobre la vida de los japoneses.

Para los que no hayan tenido bastante con esto:

Bibliografia:
§  La sabiduría oriental: taoísmo, budismo, confucianismoVíctor García Ediciones Pedagógicas 2002 Madrid
§  Historia de las religionesE. O. James Alianza Editorial [Traducción: Mª Luisa Balseiro]
§  Breve Historia de las ReligionesFco Diez de Velasco Alianza Editorial 2006 Madrid
§  Religiones de JapónMichiko Yusa Akal Religiones del Mundo 2005 Madrid [Traducción: Fco. López Martín]

Para el que quiera saber cosas de japón:
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
·        En el Japón EspectralLafcadio Hearn Alianza Editorial 2008 Madrid
·        Kwaidan: cuentos fantásticos del JapónLafcadio Hearn Alianza Editorial 2007 Madrid
·        Leyendas y cuentos del JapónIrene Seco Sierra Akal 2006 Madrid
·        Kojiki: Crónicas de Antiguos Hechos en JapónVV.AA. Trotta 2008 Madrid
·        Antiguos mitos japonesesNelly Naumann Herder 1998 Barcelona
·        Mitología japonesaMasaharu Anesaki Ediocomunicaciones 1996 Barcelona
·        ‘La estructura fundamental del pensamiento japonés’ Hitoshi Oshima Universidad Autónoma 2005 Madrid

3 de marzo de 2010

Shinto La Sabiduría autóctona de Japón (VI)

LA NACIÓN Y EL IMPERIO
Hemos ido viendo como a lo largo y ancho de la evolución del shinto todos los cauces parecían ir confluyendo a la misma gran desembocadura: el nacionalismo. El Ujigami y el Kojiki, luego se añaden los dos conceptos motrices que veremos ahora, Shikkoku y Fukko, hasta llegar a la Reforma Meiji.
Como vimos anteriormente, el Kojiki, que data del s. VII-VIII, muestra el inextricable enlace entre la divinidad Amaterasu con el clan Yamato. De esta manera queda claro que el Mikado, esto es, el Emperador del Japón tiene un vínculo con los Kami. Es más, el Emperador, como descendiente de la diosa del sol es una auténtica divinidad viviente, así que se le debe absoluta lealtad. De este modo el Shinto se une a la nación y al Estado japonés hasta sus últimas consecuencias. El Santuario sintoísta es donde se irá acrisolando todo este sentimiento patriótico.
Hay un episodio en la historia del Japón, que aun teniendo tintes novelescos, tiene un gran peso a la hora de explicar la fuerte raigambre del shinto en la nación nipona: el Kamikaze, el viento divino. A finales del s. XIII Khubilai Khan gobernaba sobre toda China, el pueblo japonés no era desconocedor del gran Imperio que tenían como vecino, tampoco desconocían las intenciones expansionistas de los mogoles. En sendas ocasiones los tifones derrotaron a los ejércitos chinos, haciéndolos desistir de la invasión del archipiélago. Aquello amplificó en el pueblo japonés el sentimiento y la idea de que era el pueblo elegido de los kami, que era una nación gobernada por los dioses, Shikkoku, y que de algún modo eso les convertía en un pueblo inexpugnable e invencible.
En el cambio de siglo, del XVIII al XIX, hemos de destacar la figura de Hirata Atsutane, defensor a ultranza de las tesis nativistas y de Fukko o ‘retorno a lo antiguo’. Estudió en profundidad el Kojiki y llegó a la conclusión de que el país fue creado por los dioses “como señal especial del favor de las divinidades celestiales. Por lo tanto si la herencia del Japón era superior a las otras herencias y tradiciones extranjeras, la manera de honrar a los kami ancestrales era reencontrase con sus raíces.
Este proceso de nacionalización llega su expresión máxima a finales del s. XIX con la reforma Meiji. Este es el momento en el que Japón se convierte en un Estado-nación moderno, desbancando al que fuera núcleo central de la vida política japonesa, el Shogunato; y descubre que un mundo enorme, complejo y muy desarrollado técnicamente existe al otro lado de sus costas. Desde un principio el gobierno Meiji jugó, por decirlo coloquialmente, con una doble baraja. La modernización industrial del país adquirió una velocidad meritoria, pero a la vez auspiciaba claramente medidas nacionalistas y conservadoras. El sintoísmo nacional, centrado en los templos diseminados por todo el país, da un paso adelante y se convertirá en una religión estatal civil. El shinto deja de ser una sabiduría y se convierte en un culto patriótico e imperial de obligado cumplimiento. Los sacerdotes se convirtieron en funcionarios que dependían directamente del Ministerio del Interior. El Estado se convirtió en la fuente de financiación de este culto, llevándolo incluso al sistema educativo, transformándolo en auténtica ideología nacional: Edicto Imperial de Educación. En 1868 se decreta el Shinbutsu bunri-rei o la separación total del sintoísmo y del budismo, lo que generó una oleada de violencia antibudista. El gobierno Meiji estaba empecinado en eliminar todo rastro del Shogunato y no sólo adoptó las citadas medidas en los niveles teológicos, también en los más populares. Introdujo el calendario gregoriano, eliminó inveteradas festividades estacionales, prohibió taxativamente las prácticas chamánicas de los médiums, liquidó viejos tabúes, como el de permitir el acceso de la mujer a las montañas sagradas o permitir la entrada a budistas y extranjeros al Santuario de Ise.
En este proceso de obediencia ciega al Emperador se encuentra la raíz del expansionismo bélico japonés que terminará con la derrota en la Segunda Guerra Mundial. En 1940 la Jingi´in o Consejo de los Santuarios otorga al Shinto Estatal el status de credo nacional. Sólo un año después Japón se lanza a la guerra enarbolando la hinomaru, bandera del sol naciente rojo, en honor a Amaterasu y al Santuario de Ise. El militarismo ultranacionalista se había apoderado de los símbolos augustos. Tras la derrota, y la capitulación ante MacArthur en el Missouri, el Shinto Estatal fue abolido, y el propio Emperador Hirohito repudió la divinidad del Mikado en la ‘Declaración de Humanidad’ de 1946. Tras siglos de vigencia, una forma de vida llega su fin.

Pero como nos dice el Kojiki tras la muerte llegará una nueva generación, el ciclo vital nos lleva de la mano por toda la eternidad. Amaterasu no abandona al pueblo que durante siglos la ha venerado con fuerza, dedicación y fidelidad. El Shinto no ha desaparecido de las almas niponas, tampoco de sus templos, sus festividades y rituales. Los kami no se han separado del espíritu educado y recto, pero también cómico, de los japoneses. El archipiélago no dejará de ser nunca la tierra donde habitan los kami.

2 de marzo de 2010

Shinto La Sabiduría autóctona de Japón (V)

LOS SANTUARIOS
Desde el comienzo, el Shinto es una sabiduría que se asocia a los santuarios, a los rituales y a los festivales. El santuario se construye a menudo en las faldas de las montañas, y siempre en bosques. La Montaña, como sede de lo inmutable, es el lugar privilegiado para la experiencia mística, el lugar idóneo donde instalar los Santuarios para venerar a los kami. El Shinto está plagado de montañas sagradas: Fuji, Yoshino, Kumano o Koya son los más importantes.
Los Santuarios fueron evolucionando desde los pequeños altares familiares o kamidana y estatuas en la orilla de los caminos; a pequeños santuarios cerrados con cuerda y paja como techado y una verja de madera en emplazamientos naturales de gran belleza; hasta los Santuarios y grandes complejos. Destacan por su importancia y antigüedad el Gran Santuario Imperial de Ise, dedicado a la diosa Amaterasu y el Gran Santuario Meiji en Tokio. En ellos hay un objeto que representa el cuerpo del Kami. Cada santuario se dedica a un Kami. El Torii es el gran Pórtico de entrada de los dioses. El Torii más conocido y característico de Japón se encuentra en el mar, en la costa de la isla de Miyajima, y es el Pórtico de entrada al Santuario de Itsukushima.
El Gran Santuario de Ise resulta ser santo entre los santos y muchos japoneses sienten la obligación moral de viajar en peregrinación hasta él, en la llamada Ise mairi, al menos una vez en la vida. Fundado alrededor del 300 d. C. este magnífico complejo construido en fina madera de ciprés japonés, está compuesto por el Geku o Santuario Exterior, edificado en honor a la diosa de las cosechas Toyouke; y por el Naiku o Santuario Interior dedicado a Amaterasu. Las princesas imperiales ocupaban el cargo de Saigu, o celebrantes de los rituales en honor de la gran diosa solar. Y es que el buen gobierno del país dependía de que los kami recibieran el culto apropiado.
El Shinto ordena la vida comunitaria de los hombres mediante rituales. Era, y sigue siendo, una sabiduría llena de festividades. Ceremonias de imploración a los kami solicitando la fertilidad, la abundancia y la protección: Niinamesi, el rito más importante del Jinja, es la ofrenda de las cosechas a Amatersu. Ceremonias de acción de gracias y banquetes en honor de los kami. Ceremonias conmemorativas de las etapas de la vida que son importantes: el Genshisai es el primer rito del año. Finalmente, rituales de curación y de adivinación: Mamori son encantos curativos y protectores. En todos ellos encontramos varios puntos en común. Vemos Kagura o danzas rituales, Miyuki o procesiones y Matsuri que son rezos y ofrendas, de sake, pescado o ramas de pino, que se hacen a los kami para honrarlos. Un rito particularmente especial e importante es el Kegare o rito de purificación. La higiene corporal tiene una gran importancia; las inmundicias, la sangre y los corazones impuros desagradan a los Kami. Así el Misogi o lavado ritual del cuerpo antes de la entrada al santuario era una práctica habitual y fundamental para los japoneses.
Creo importante reiterar la idea de la pureza. En el Kojiki ya vimos la importancia suprema que tenía, para los dioses, el ser puros, física y espiritualmente; evitando primero todo aquello que los convierte en impuros, y segundo, limpiando exhaustivamente las impurezas: Izanagi tras su paso por le ultramundo se purifica por completo y el ‘castigo’ impuesto a Susa no Wo es la limpieza completa de su cuerpo. 


El Torii de Miyajima


[Esta es la web oficial del Santuario de Ise ]

1 de marzo de 2010

Shinto La Sabiduría autóctona de Japón (IV)

RYOBU-SHINTO o SHIMBUTSU-KONKO o SHINBUTSU SHUGO

El budismo nunca impuso ni su credo ni sus enseñanzas a los pueblos a los que se dirigía. Pero sí es cierto que al poco tiempo de llegar al Japón ya gozaba de una tremenda influencia y carisma. Podemos rastrear dos razones para ello. La primera razón fue que la casta aristocrática del momento se vio envuelta por el encanto y la fuerza del legado de Gautama. Incluso hubo un momento en que Shotoku Taishi (Período Asuka) instauró un régimen de neta inspiración budista. Siglos después con la imposición de la casta militar en todo el archipiélago, Shogun a la cabeza, el budismo será fundamental en la concepción de la vida y la muerte del samurái a través del Bushido. La segunda es que el budismo no reconoce los sistemas de castas, nivela a todos los individuos en su camino a la iluminación; con lo que era una sabiduría muy sugerente para las clases no dirigentes del archipiélago. El budismo, que encajó a la perfección en los Heimin y en los Eta, envolvió al Shinto, obligándolo a revisar a fondo su sistema de creencias. Mientras que el sintoísmo no se recompone como identidad propia, se crea un singular sincretismo en el que los templos eran compartidos y un mismo monje oficiaba budismo y sintoísmo. Efectivamente, en el día a día de la población nipona durante siglos hasta la actualidad, el kami y el buddha se dan la mano; es más, seguramente les sea difícil señalar donde acaba la creencia en unos y comienza la creencia en el otro. Mejor prueba que ésta no hay para entender como las sabidurías auténticas son las que buscan las analogías, las asonancias y los puntos de encuentro. 

En el s. X durante el período Heinan comienza el solapamiento de ambas sabidurías. Las sectas budistas más importantes del momento, la Tendai y la Shingon no tuvieron problemas para incorporar a los kami en su marco institucional. La forma de lograr esa reconciliación es llamado Honji Suijaku, o ‘teoría de la esencia-manifestación’: los kami eran manifestaciones de los budas. Así la identidad de los kami fue asimilándose a la de un Buddha o bodhisattva concreto, incluso llegando a lo más alto de panteón sintoísta, Amaterasu era identificada como la manifestación del Buddha solar, Mahavairocana.
Esta convivencia tácita y de facto en la cotidianidad nipona parece tener una fecha de caducidad en un -digamos coloquialmente- nivel intelectual superior, esto ocurre partir del s. XIV, en el período Muromachi. Un erudito llamado Kitabatake comenzó a sostener que Japón era Shinkoku, el país de los dioses, e intentó dar una explicación sistemática al simbolismo shintoísta animando el posterior desarrollo de la teología shinto. Los puntos de partida de Kitabatake fueron, por un lado, unos hechos acaecidos un siglo antes, a finales del s. XIII: el impulso de la fe sintoísta tras la victoria incruenta sobre los invasores mongoles. Sobre ese tema tendré que hacer hincapié más adelante. Por otro lado, lo que hizo este erudito fue volver a beber de sus fuentes primigenias, y como no podía ser de otro modo, miró al centro neurálgico del shinto ancestral, la pureza de Ise. Allí encontró lo que buscaba, en las obras de un sacerdote sintoísta llamado Watarai Yukitada. La teología sintoísta había comenzado a andar, pero para poder desarrollarse por completo tenía que desembarazarse del budismo. En esa cuestión puso todo su empeño Yoshida Kanemoto que a finales del s. XV declaró la supremacía del Shinto sobre el Budismo, utilizando a la inversa la ya conocida teoría de la esencia-manifestación. Fundó una escuela sacerdotal conocida como Yoshidashinto donde defendía que el shinto era la fe más profunda y original. Paralelo a este proceso conceptual y teológico comenzó un movimiento populista en los Santuarios locales, el genze riyaku o ‘beneficio mundano del aquí y ahora’. Eran promesas de longevidad, de salud, de victorias militares y beneficios, de buenas cosechas y capturas abundantes, a todos aquellos que rindieran culto a los kami.
Referir brevemente que, durante el período Edo, el sintoísmo tuvo también una conciliación con el neoconfucianismo. Destaca la figura de Yamasaki Ansai un erudito neoconfunciano que vio reflejado en el shinto las posturas básicas que ya defendía: la lealtad, la sinceridad y la honradez. Creó su propia secta, la Suika Shinto, y fue reverenciado como un kami viviente.

28 de febrero de 2010

Shinto La Sabiduría autóctona de Japón (III)

AL KOJIKI

Kojiki se traduce generalmente como ‘Historia de los Hechos Antiguos’ o ‘Registro de los Asuntos Antiguos’. Desde la Antigüedad circulaban por todo Japón, en boca de las katabari o narradoras de historias, unas tradiciones orales de origen heteróclito. Esta mezcolanza de mitos locales de diversas épocas y regiones transmitidas oralmente durante siglos fue recopilada por Hieda no Hare a comienzos de s. VIII. La escritura final, en el 712 d. C., parece que corrió a cargo de O no Yasumaro. Está escrito en el dialecto común a la zona Yamato de aquel tiempo, el Jodai Nihongo, que mezcla el japonés arcaico con el chino. Siglos más tarde, durante la época Edo (s. XVIII), un intelectual de la corte Imperial, Mootori Norinaga, lo estudió en profundidad, publicando el ‘Kojiki den’ o ‘Comentarios al Kojiki’, que es la primera obra que trata de interpretar la vetusta mitología nipona. El primer occidental que tradujo el Kojiki fue el japonólogo británico Basil H. Chamberlain a comienzos del siglo XX. Posterior al Kojiki, podemos leer el Nihon Soki o Crónica del Japón.
Todos los expertos coinciden en apuntar que la Casa Imperial reinante del s. VII necesitaba un pasado sagrado sobre el que fundar su presente y abriera el camino de expansión hacia el futuro. Pero al hacerlo, hicieron algo más grande e importante, sacaron de las profundidades de su memoria, poniendo negro sobre blanco, las concepciones más importantes de su existencia.

El libro se estructura en forma de Anales, como si fueran crónicas que narrasen los acontecimientos año tras año. Se divide en tres partes.
• Kamitsumaki: Narra la época de los dioses. En esta parte se encuentra el grueso de la mitología japonesa. Es la parte más importante, también las más difundida, conocida y estudiada.
• Nakatsumaki: La narración comienza con el primer Emperador de Japón, Jimmu y su conquista del archipiélago, hasta el decimoquinto, Ojin. También son narraciones de gran contenido mitológico
• Shimotsumaki: Aquí encontramos las narraciones relacionadas con los otros Emperadores, del decimosexto, Nintoku, hasta el trigésimo tercero la Emperatriz Suiko.

El Kojiki es el libro donde se narra, en forma de leyenda mitológica, el nacimiento del Japón. Básicamente el Kojiki nos cuenta como de un caos primigenio, de un océano oscuro de lodo, van surgiendo los dioses. Luego narra las peripecias de estos dioses, los conflictos surgidos entre ellos y su interacción con el mundo que crearon. A continuación, y aquí encontramos una de las claves más importantes, se produce la extensión del estatus divino de las deidades celestiales al linaje de los Emperadores, otorgando de esta manera a todo el pueblo japonés en general y a su casta imperial en particular, la posesión de una situación o un carisma privilegiado.

27 de febrero de 2010

Shinto La Sabiduría autóctona de Japón (II)

DE UNA MIRÍADA DE KAMIS…

El sintoísmo, esto es, la religión indígena o autóctona o primitiva de Japón era, antes de la llegada del budismo, una mezcla de animismo, seguramente chamanista, y de culto a los antepasados. No tenía ni estructura teológica ni moral adyacente, tampoco jerarquía eclesiástica. Sí tenía un politeísmo muy desarrollado y una mitología muy compleja. El Shinto era la sabiduría de los kami, de los espíritus de la naturaleza concebidos como seres vivos y sagrados:

• Kami de la naturaleza: piedras sagradas, lagos, ríos, árboles, montañas, cuevas, animales salvajes, etc.

• Kami astrales como las estrellas y la Luna.

• Kami de fenómenos meteorológicos como el rayo, el fuego, las nubes, la lluvia, el viento o las tempestades, etc.

• Kami de las cosas cotidianas como Inari o kami del arroz, de los alimentos, del camino, etc.

• Kami diabólicos u Oni.

• Kami de los clanes o Ujigami: deidad tutelar de los clanes. Es el ancestral espíritu colectivo que protege a los clanes

• Deidades vivientes o Ikigami: Individuos excepcionales por su poder o sus capacidades.

• Amatsukami o Divinidades celestiales que residen en el Takarmagahara o Altiplanicie celestial a cuya cabeza se encuentra Amaterasu Omikami.

• Los kami revelan sus oráculos a través de las Miko o médiums chamánicos. Era la designación divina, a través de sueños y posesiones, la que elegía a las chamanes.

Los kami son entidades sobrenaturales y misteriosas, reveladas en la naturaleza y que provocan un sentimiento de solemnidad, veneración y serenidad. Invaden todos los aspectos de la existencia. Están, además, dotados de tama, fuerza, que bien puede ser armoniosa, serena y protectora, como ruda y violenta. Es tarea del hombre controlar esa fuerza y captar la voluntad del kami en su beneficio propio. El modo de captar esa atención será a través de los ritos y las celebraciones. La percepción de los kami es posible de forma intuitiva y emocional. La manifestación de los kami era espontanea durante los sueños o bajo la apariencia de seres misteriosos.

Los antiguos japoneses dedicados a la agricultura, a la caza y a la pesca, también a la artesanía y a la jardinería, sentían fervorosamente que los kami obraban a través suyo. Esta concepción simpática y positiva de la vida es de rasgos similares a la que había en la India védica y que luego cambió en la época de las Upanishad. En el shinto parece que asistimos a un giro similar: del jovial animismo chamánico de los kami pasamos, con la estructuración de los conceptos, a una religión de marcado corte nacional.

26 de febrero de 2010

Shinto La Sabiduría autóctona de Japón(I)

El Shinto no tuvo en su origen ni libros sagrados donde se revela la Verdad, ni estructura sacerdotal jerárquica ni dogmas que lo controlen ideológicamente. No es producto de la revelación de ideas ni el engendro de algún hecho histórico trascendente. No se conecta ni a un fundador, ni a grandes maestros desarrolladores. En su origen carece de escrituras, dogmas y credos. Nada de esto encontramos en el Shinto. El culto, los rituales, los festivales y los santuarios son los lugares, tanto físicos como abstractos, donde se manifiesta la religión. Sin embargo, como ocurre con el hinduismo, millones de personas, en el pasado y en el presente lo consideran una manera de vivir y sentir singular y única, que se manifiesta en una cultura tradicional perfectamente definible y de gran riqueza, y en muchos y variadas formas de culto, populares, familiares y nacionales. Ha sobrevivido desde tiempos remotos hasta la actualidad, pero con el transcurso de los siglos ha experimentado innumerables adaptaciones y transformaciones.

PARA EMPEZAR UN NOMBRE CHINO

Para cuando el budismo entra en Japón, Siddharta Gautama ya hace siglos que disfrutaba de su extinción total, del paranirvana. Con esto quiero decir que cuando el budismo hace acto de presencia en las islas no es una sabiduría novicia y en crecimiento. La tradición budista es una robusta tradición en clara expansión misionera.

Antes de la entrada del budismo en el Japón existía una estructura dispersa y sin nombre de mitos (Shinwa), leyendas (Densetsu) y cuentos (Ninsetsu). Lo que luego sería etiquetado como Shinto. Shin-To procede de una palabra china. Esto es así porque cuando el sintoísmo comenzó a desarrollarse el chino era la única lengua que tenía escritura en Japón. Shin-To proviene del chino Shen, que significa espíritu; y Tao o Dao que significa camino. Significa por tanto, el camino de los espíritus o de las divinidades o de los dioses, en contraposición al nuevo camino llegado del continente: el Butsudo o camino del Buda. En el s. VI con la entrada en escena del budismo y del confucianismo, lo primero que hace el Shinto es nombrarse, catalogarse como algo diferente a lo que llega. Antes de esta entrada, la sabiduría natural de los kami no necesitó ni siquiera de un nombre para habitar plácidamente entre los nipones. Y lo hace con lo que hay, con el lenguaje chino, de ahí que sea Shin-To. Más tarde con el desarrollo escrito del japonés se llamará Kami-no-michi.

Con la llegada de las religiones continentales y su rápida extensión, surge la necesidad de sistematizar, nombrar, etiquetar, hacer explícito en definitiva, lo que hasta entonces no lo había sido. El Shinto tuvo que evolucionar entonces para interactuar con las otras religiones recién llegadas. Efectivamente, el budismo y el confucianismo ya llevaban siglos de evolución que los dotaron de gran complejidad, sofisticación y empaque. Es una ardua y compleja tarea la de estructurar lo desestructurado, lo que nunca antes había sido conceptualizado. El Budismo contaba con doctrinas altamente estructuradas y un sistema monacal recio y de probada funcionalidad. Contaba además con un corpus dogmático escrito y una tendencia estética clara. Por el contrario, y a su lado, el Shinto parecía solamente un puñado de creencias espirituales, con mucho arraigo, pero completamente desorganizadas. Esa fue, digamos que la segunda tarea del sintoísmo, hacer frente al organizado corpus ideológico budista. Y pasar de ser una religión familiar, privada y naturalista a ser territorial y luego imperial. Por tanto, y sea como fuere, el budismo jugó un papel relevante e imprescindible en el desarrollo del sintoísmo. Primero como acicate en su nacimiento y luego como espejo donde mirarse para madurar, aunque más tarde se separasen sus caminos. Profundizaré en este tema algún capítulo más adelante.

A lo largo de la historia el Shinto se desarrollo bajo cuatro formas fundamentales: Jinja, Koshitsu, Shuha y Minzoku.
     • Jinja: Shinto de los santuarios. Es un Shinto popular practicado por la población común e inseparable del santuario.
     • Koshitsu: Shinto Imperial. Shinto nacionalista de exaltación del emperador. Ritualismo encaminado a la unidad del estado y la felicidad de la ciudadanía. Es el de más complejidad ritual. De ellos se encargan clérigos masculinos (Shoten) y femeninos (Nai-Shoten).
     • Shuha: Shinto sectario. Shinto desarrollado a partir del s. XIX siguiendo las tradiciones pero alejados del control político estatal.
     • Minzoku: Shinto folclórico y populista.

 
Como cualquier otra religión, el shinto fue evolucionando con el paso del tiempo. Desde la optimista forma anímica de los kami hasta el Shinto Imperial ultranacionalista transcurrieron un buen puñado de siglos. Entre medias, desde el s. VIII se produce una conciliación entre el Shinto y el Budismo que dura varios siglos. Sólo algunos lugares, como el Santuario de Ise, logran mantenerse sin sincretismo. A partir del s. XIII y en adelante se vuelven a separar, aunque popularmente siguió vigente el sincretismo. En el s. XVII, el Shinto desarrollado por los Yoshida renovó la tradición nacional. Con la llegada de los Meiji, en el s. XIX, se establece el llamado Shinto Renacido o Fukko Shinto: se elimina todo vestigio del budismo y los sacerdotes son nombrados funcionarios estatales. La religión sintoísta fomenta el patriotismo, y ya en el s. XX el militarismo expansionista del Imperio. Tras la derrota en la 2ª GM, y el fuerte impacto negativo sufrido, volvió a resurgir pero sin atributos políticos.
Podíamos terminar reflexionado, y claro está valorando positivamente la capacidad de asimilación de lo extraño y lo ajeno que tiene el pueblo japonés desde tiempos inmemoriales. La sabiduría nipona fue una auténtica esponja que fue absorbiendo y convirtiendo en propio todo lo que le fue llegando de afuera, especialmente desde China. Esta falta de creatividad es compensada, y con creces, por la adaptabilidad radical.

24 de febrero de 2010

Los Laboratorios de Ideas

[No es la primera vez que hablo de este tema. Pincha aquí y aquí y aquí.

Los laboratorios de ideas, aunque han existido siempre pero de otra manera, son el nuevo juguetito de los grandes partidos políticos. Cada uno tiene el suyo y su larga sombra queda proyectada sobre el caminar de los partidos políticos y de sus líderes; haciendo cosas, desde una cierta 'clandestinidad', que no podrían hacer sus hermanos mayores.
En todo los partidos políticos siempre han existidos los 'hombres de acción' y los 'hombres de pensamiento'. Aquellos eran los que daban la cara, los que eran capaces de embaucar al populo y de venderle hielo a los esquimales. Y éstos eran los 'pepito grillo' que se movían entre bambalinas, los que escribían discursos, las soflamas y los panegíricos, además de trazar la línea ideológica a seguir.
Los nuevos tiempos que han traido la posmodernidad ha incidido mucho sobre los partidos políticos modificando, en complejidad, su funcionamiento. Ya no sólo está el partido. Ahora se le unen editoriales que publican libros (de sus intelectuales afines), rectores de universidad y todo tipo de intelectuales, cadenas de radio y televisión, prensa escrita y prensa en internet (cuya línea editorial les presta apoyo incondicional aunque a veces hagan funciones de teatro poniéndose en contra) opinólogos, tertulianos y estrellas mediáticas (que se parten la cara a diario para defender a sus colores), asociaciones en la judicatura, asociaciones de víctimas del terrorismo, tienen incluso cada uno de los bloques un grupo de 'payasos' que ridiculizan al otro grupo.
Pero todo esto se ha hecho tan evidente que ha llegado a ser escandaloso. Mucha gente que no es tonta ha comenzado a buscar lugares no contaminados por unos y otros. Y no sólo eso es que la cuestión se ha estancado en dos líneas, una enfrente de la otra que se neutralizan. Ha llegado el momento de los subterfugios, de la ocultación sibilina, ha llegado la hora de los zapadores y los estrategas del subuelo mental de la ciudadanía: los laboratorios de ideas.

Este es el laboratorio de ideas del PSOE. El que lo dirije es el Sr. Caldera exministro de Zapatero y su mano derecha en la sombra. Actualmente aglutina todo el componente ideológico del socialismo. Esta es su web. Que cada uno saque sus propias conclusiones...

Este es el laboratorio de ideas del PP. Está presidida por el expresidente Jose María Aznar. Actualmente aglutina todo el componente ideológico del híbrido liberalismo-conservadurismo. Esta es su web. Que cada uno saque sus conclusiones...


Los dos púgiles tienden a la simetría, donde uno coloca un peón el otro mueve ficha rápidamente. Aquí nadie da una puntada sin hilo. Se odian y se vigilan, compiten por tu cerebro y por tu voto. Estos dos grupos están ahora moviéndose en la sombra, puliendo sus estrategias, a la chita cayando con algún que otro repunte mediático para que sepamos que existen pero sin entender muy bien qué narices hacen. El próximo video de youtube que haga mucho ruido para cabrearte por cualquier estupidez, la próxima cadena de emails que leas con insultos al del bigote o al cejitas, la próxima.... ya sabes de dónde puede haber salido. Esto no es una teoría de la conspiración. Esto es la realidad que siempre supera a la ficción.




20 de febrero de 2010

Si no vamos a defender lo indefendible...

... tenemos también que ser la memoria donde queden recogidas todas las palabras, para no olvidar nada de lo dicho ni a ninguno de  los que las dijeron.



     El Sr. Aznar debería haberse cuidado mucho de hacer lo que hizo. A pesar de gritos e insultos gravísimos, a pesar de que fuera boicoteado vilmente y no le dejaran hacer su trabajo. A pesar de todo eso, tendría que haber actuado de modo más frío y calculador, con más educación incluso, y no entrar en la provocación. Debió meterse el dedo en el bolsillo y dejar esa sonrisilla soberbia para la hora del aperitivo en su casa.



     Efectivamente, los ciudadanos de este país escuchan, piensan y valoran lo que el Sr. Aznar hizo, del mismo modo que piensan, escuchan y valoran las reiteradas mentiras que el Sr. Zapatero le hizo a este país, negando la crisis en la que ahora vivimos. ¿O es que cree el Sr. Zapatero que sólo nos fijamos los españoles en las graves equivocaciones de unos y perdonamos a los otros sin más? ¿Tan estúpida cree que es la gente de esta sociedad Sr. Presidente? ¿Es que la gente es tonta y no sabe la verdad de lo ocurrido?
     Espero que dentro de unos años cuando usted ya no sea Presidente del Gobierno y recorra el mundo dando charlas y conferencias sobre lo divino y lo humano ganando un pastizal (como hace éste), recuerde el viejo adagio patrio, 'donde las dan las toman' o ese otro, 'quien siembra vientos recoge tempestades' (éste se ve que lo ha olvidado); para que cuando un grupúsculo de estúpidos manipulados por otros no tan estúpidos, vayan a acosarlo y provocarlo para que cometa un error, y le increpen, le insulten, le nombre de mala manera a sus niñas y su esposa, se mofen ostensiblemente de sus cejas y lo comparen con Mr. Bean, usted haga gala de su magnificencia y progresista talante y en vez de enseñarles el dedo (como ha hecho éste) de forma impresentable, usted siga adelante, y sin que se note mucho, cagándose en todos y cada uno de sus muertos... pero para sus adentros, sin tirar por la borda su prestigio. 
     Espero que nunca le ocurra... pero me temo que su política actual de tierra quemada y paro no le está granjeando muchas amistades, así que siento decirle que le vaticino grandes enemigos en el futuro y grandes algaradas en su contra. Allí estará la memoria de muchos, entre ellas la mía, para recordarle lo que digo cierto político español: "Los ciudadanos piensan, escuchan y valoran". 





17 de febrero de 2010

¡Qué tiempos aquellos...!

Mi hijo me dice hoy que el viernes celebran el carnaval en el Colegio y que si me suena una 'canción' de unos duros viejos. Me he puesto a cantársela y se ha quedao embobao. ¿Cómo que te la sabes papa? me dice mi crio....

En fin, su padre no siempre fue su padre, un día fue un imberbe estudiante universitario que vivió cuatro de sus mejores años en la tacita de plata, rodeado de arte e historia. Allí comenzó a hacerse adulto. Desde entonces Cádiz es mi axis mundi, aquella tierra y mi esfuerzo me procuraron algo con lo que comer, también me hizo conocer a grandes amigos, que todavía conservo; y me enseño los atardeceres primaverales en Santa Barbara, uno paraíso en la tierra. 

De por aquel entonces, hay dos cositas que siempre siempre recordaré:


[Para poder escucharlos en condiciones dale al pause II en el 'cacharro' de la música]



11 de febrero de 2010

El Tercero Activo

     La figura del 'Tercero Activo' en el ámbito de la política hace referencia a una instancia o figura que propicia la resolución de una determinada situación política. Frecuentemente es usada en política internacional para describir la mediación en aquellas situaciones conflictivas y de violencia. El prestigioso politólogo italiano Norberto Bobbio entiende que es una figura esencial en el paso de los llamado 'Estados polémicos', esos estados (generalmente del Tercer Mundo) donde reina la mayor de las violencias a los 'Estado civiles' donde la democracia está implantada. Este Tercer Activo tiene una doble posibilidad: ser árbitro o ser juez. El Tercero Activo Árbitro es un mediador, un negociador que trata de solucionar los conflictos pacíficamente desde el consejo y la búsqueda de consensos mínimos a todas las partes. Por ejemplo este es el papel de la ONU y su Consejo de Seguridad (otra cosa es que luego tenga resultados positivos). El Tercero Activo Juez es una fuerza, un poder que impone el dominio de la ley. Aquí es importante aclarar que el Tercero Activo Juez hace un uso legítimo y legal de la fuerza. Por ejemplo el papel que se autoimpone el Gobierno de Estados Unidos de arreglar toda una serie de conflictos en el mundo no es un ejemplo de Tercero Activo Juez ya que no se fundamenta en la legalidad sino en la unilateralidad de sus intereses. Las Constituciones de los países democráticos, la de España también, sí que son un ejemplo de Tercero Activo Juez. La Constitución no hace uso de la fuerza, no tiene el poder, la Constitución es precisamente la fuerza y el poder de la democracia.
     Hubo un lugar en la Historia donde este proceso se dio claramente y ha quedado ahí en la retina de todos los analista. Me refiero a la Grecia arcaica, la cuna de la democracia. En un primer momento las tribus que habitaban la península helena, con su miriada de islas y las costas de Jonia dejaban en manos de los 'sabios' la resolución de los conflictos. Conocidas eran en la Antigüedad la lista de los siete sabios griegos: Tales de Mileto, Bías de Priene, Pítaco de Mitilene, Cleobulo de Lindos, Solón era de Atenas, Quilón de Esparta y Periandro de Corinto. Pero llegó un momento en que la figura del árbitro no siempre daba lo mejores resultados con lo que se comenzaron a instaurarse por doquier toda una serie de constituciones legales que imponía una normatividad de obligado cumplimiento. De entre todas ellas la que hizo mayor fortuna fue la democracia de Atenas. Evidentemente la situación política actual en el ámbito internacional dista mucho de parecerse a las polis griegas. Pero al menos tenemos una referencia de que el cambio es posible, a pesar de la muchas dificultades que puedan acontecer.


     Pero la figura del 'Tercero Activo Árbitro' también tiene una vertiente en  política nacional. Ahora la estamos viendo en España con el intento de mediación del político catalán Durán y LLeida (CIU) con los grandes partidos,  PSOE y PP. Los primeros momentos de la situación apuntan a que será un fracaso aunque por el bien de toda la ciudadanía un acuerdo aunque fuera de mínimos sería lo recomendable. A estas alturas de la película ya sabemos que la cosa está muy difícil. Y que esa racionalidad con la que se conducen los políticos es sólo una máscara para ocultar los odios que se profesan mutuamente. Hoy por hoy una reconciliación parece imposible. Son tantas las cuentas pendientes y los reproches que la animadversión que se ha generado hace poco posible un acuerdo. Pero el problema sigue estando ahí y la ciudadanía no sólo quiere, es que necesita una solución. Algo más que un intercambio de reproches entre dos gañanes, Zapatero y Rajoy, jaleados por sus colegas y amiguetes. El Congreso no es el patio de un colegio donde el 'tu más que yo' es el único argumento viable. Es necesaria una mediación. Pero ¿qué o quién tiene suficiente prestigio en España para actuar como arbitro en esta disputa?
     El primer escollo es la necesidad del mediador. La ciudadanía lo percibe cada vez más. La clase política no, ni siquiera lo intuye, o al menos se lo oculta. Y esto es muy grave: los políticos no están dispuestos a admitir su fracaso colectivo, no quieren perder el estatus de casta intocable. Esta es la primera razón que le habrán expuesto a Durán, que no se necesita mediador porque ellos (cada uno) saben qué está pasando y cómo arreglarlo; cuando ya todos sabemos que han fracasado ambos, unos como Gobierno y otros como Oposición. Ninguno quiere dar su brazo a torcer. Son unos auténticos kamikazes. Voy más lejos, los dos grandes partidos quieren impedir a toda costa una posible solución: la aparición de pequeños partidos que fragmente el espectro político. No quieren compartir el gran pastel.
     El segundo escollo sólo surgiría si saltamos el primero, con lo cual es completamente hipotético, propio de la política ficción más absoluta. ¿Puede ser mediador otro partido político? La desconfianza entre ellos es máxima porque ellos saben como son de verdad y temen que tras el súbito pragmatismo del catalán haya algo más. Se conocen demasiado bien porque son todos iguales y todos querrían siempre algo más, en clave electoral por supuesto. ¿Puede ser mediador alguna otra instancia socioculturalintelectual española? Este planteamiento es dificultoso porque la casta de semidioses de la política solo reconoce la alcurnia propia mientras que desprecia a otros ámbitos. Los intelectuales de prestigio de este país se han ido incorporando a cada uno de los bandos con lo que no hay sujetos neutrales de peso que puedan obtener el respeto de ambas partes; lo mismo pasa con los informadores y periodistas, que han pasado de posible solución a parte importante del problema, ya que muchas veces azuzan el fuego con sus intrigas y sus editoriales de telediario, de radio y de prensa. Ahora hemos conocido por el cine lo que ocurrió en la Suráfrica de Mandela (la película Invictus) y como el papel de Tercero Activo Árbitro lo jugó el deporte, como una nación al borde de la guerra civil fue reconducida hábilmente gracias al fervor popular cristalizado en lo que unía a blancos y negros, el rugby. Seamos realistas, en la España de Telecinco y La Sexta, de Intereconomía y la SGAE, del villarato y los galacticos hay poco o ningún margen para que algo así ocurra.
     Nos hemos quedado casi sin posibilidad de mediación que desatasque este tremendo embrollo en el que vivimos. Bueno sí queda una, pero más vale ni nombrarla. ¿Haría falta algún tipo de catástrofe natural, hecatombe social o acontecimiento bélico para que en España se viera la necesidad de unirse frente a las adversidades? ¿Es que hay que llegar tan lejos, sobrepasando el punto de no retorno para arreglar las cosas?

8 de febrero de 2010

Me han mandado este video por correo electrónico y lo subo al blog porque es un puntazo, merece la pena verlo.

(Si la música te molesta sólo tiene que darle al pause en el Ipod de más abajo)

7 de febrero de 2010

Desnaturalización y la actualidad en el Tablero de Juego (II)

     Hasta el fiel Grupo Prisa anuncia, aunque sea con la boca pequeña en un minúsculo lugar de su web, que el partido del Gobierno va de culo. 

     En otro mejor lugar de la misma web, en uno que se vea bien y así animar a sus acólitos, coloca una noticia de consumo interno para los desconsolados votantes socialistas.

     En El Mundo no se esconden y trazan claramente el camino.... en La Razón tampoco




     ¡Se ve claro verdad!... se va entendiendo esto de lo poco natural que es la política ¡verdad!.... Aquí el mundo de Kafka, de los Hermanos Marx, de Buñuel, y alguna buena época de Woody Allen y Homer Simpson en estado hiperbólico. El surrealismo de los mundos irreconciliables se apodera de la vida real. ¡Esto es una locura! según a quien leas o a quien escuches o ganas de goleada o pierdes por lo mismo. ¡Tremendo! Esto nos habla a las claras de una cuestión que sólo es posible en el mundo de la política, su gran desnaturalización.

     Generalmente cuando uno tiene problemas en la vida, primero trata de solucionarlos por él mismo, y siempre cabe la posibilidad de que algún familiar o amigo, quizás un vecino o compañero del trabajo, le eche a uno una mano, aunque sea al cuello. Y siempre queda la posibilidad de que algún profesional del ramo de la medicina, la psicología, el derecho o la espiritualidad te termine solucionando, en mayor o menor medida, la papeleta. Esto es algo natural, incluso frecuente, en la vida real entre las personas normales y corrientes, esos que no han tenido ni la mala suerte de padecer un enfermedad mental o caer en el mundo de la delincuencia. No tiene nada que ver con el fervor religioso, sino con la sociabilidad del ser humano. Esto del ayudar y ser ayudado, necesitar y ser necesitado, es algo absolutamente impensable en el mundo de la política. Es algo antinatural. ¡Al enemigo ni agua! o como diría Bilardo ¡pisálo, pisálo!. La política, y por ende los partidos políticos y sus lideres, y como hemos visto también en los medios de comunicación afines, tiene sus propias categorías y sus propias reglas. La política es un mundo dentro de este mundo y los políticos una sociedad dentro de la propia sociedad apartados por gruesos muros del resto que vivimos atónitos ante el lamentable espectáculo que están dando todos. 
     Por eso en esa órbita de la política no está escrita esa regla del 'ayúdame hoy para que yo te ayude la semana que viene'. No existe esa humanidad y esa afabilidad entre los iguales: es lamentable, pero no deja de ser menos cierto. El partido de la oposición no va a mover un solo dedo para ayudar al partido del gobierno, al contrario, va a hacer toda la sangre que pueda, en respuesta a la misma situación de hace años, aquel fatídico fin de semana, en el que por entonces partido de la oposición, hoy en el gobierno sacó la lezna de su bolsillo y apuntilló a la moribunda gaviota. ¡Donde las dan las toman! es el eslogan del felpudo de la entrada en la casa de la política. 
     Y todo esto es así porque los políticos tienen entre ceja y ceja los domingos electorales. El electoralismo que les mete y les saca sus lindos culos de los despachos del poder, es su más grande obsesión y principio de movimiento. Y en esas está Rajoy, su partido y el grupo mediático que le apoya. El otro, los otros hicieron lo mismo hace 6 años. Ya lo hemos repetido muchas veces, la desgracia es que todos son iguales a pesar de lo mucho que digan de sí mismos que son unos querubines. 
     Así que cuando se dicen eso de la 'Oposición Constructiva' están mintiendo como bellacos. Cuando ellos eran oposición no perdonaron una sola y esperaron a que el hedor del cadáver fuera insoportable para lanzarse como buitres a por las sobras. Este de ahora va a hacer lo mismo. Los políticos no se ayudan entre ellos, en España no hay tradición ninguna de que esto sea así. Aquí hay muy pocas cosas que los unen (el sueldo y la buena vida) y sí muchas cosas que los separan. El partido del gobierno pide a la oposición que aporte ideas, como si realmente fueran a hacerles caso. Y la oposición teme proponer su sistema de salida de la crisis vaya a ser que le copien el modelo y termine el Gobierno poniéndose las medallas. El gobierno pide comprensión y apoyo, la misma comprensión y apoyo que no dio cuando era oposición, ¡¿realmente esperan un poco de respiro cuando ellos nunca lo dieron?! Pero este tenebroso asunto no termina aquí, porque en estos momentos están naciendo ya las venganzas del futuro. Cuando el gobierno de ahora sea oposición, y la oposición de ahora sea gobierno y vuelva a cagarla (que lo harán) los veremos actuar del modo que ahora critican: sentados esperando el cadáver de su enemigo pasar.
     En este status quo, la política se convierte en un auténtico 'Juego de Guerra'. Los cuarteles de invierno bullen con el calor del odio, las cabezas de los estrategas se retuercen en busca de los flancos peor defendidos por sus contrincantes. Estamos ante un momento decisivo de la batalla: el Gobierno le ha tomado gusto a  dispararse a sí mismo. Los generales del PP ve como el ejercito enemigo le facilita el trabajo. Son los medios de comunicación afines los que están tomado el papel de vanguardia atacante del gobierno. A Rajoy sólo le hacen falta, chispa más o menos, un millón de votos para ganar en unas hipotéticas elecciones. Su electorado sigue fiel pese a quien le pese. Y seguro que entre los más de 4 millones de parados algo termina pescando. Ni el flagrante caso de corrupción Gurtel o Mallorca, ni la batalla de Madrid entre Espe y Gallardón, ni su propia falta de tirón popular y carisma político hacen que baje en las encuestas, al contrario, cada día gana por más. Hay tanta gente cabreada en este país, ahora mismo, con ZP y su política de Fairytopía que no se lo pensarán mucho antes de votar popular. Esto Rajoy lo sabe y va a intentar controlar los tiempos para que la situación se termine desplomando y gane la guerra sin pegar un tiro.
     En frente tenemos al zahorí más grande que ha dado la historia política española. Además, ZP es un encajador nato, es como Rocky, le están dando por todos lados pero nadie lo termina de tumbar. A su alrededor hay instancias de poder con mucho peso que no van a rendirse con facilidad. España ocupa la Presidencia de turno en Europa, y eso tiene aspectos positivos y también negativos. Los positivos es que le da 6 meses de amnistía (le sumamos los dos meses de verano y tregua): hasta verano ZP es intocable. Pero esa ventaja se vuelve veneno porque por esa mis regla no escrita no puede cambiar de gobierno y ganar en simpatías dentro de la ciudadanía, como hizo el año pasado al renovar sus Ministros. ZP tiene de febrero hasta agosto para dar un golpe de efecto brutal que lo saque delpozo en el que se encuentra. A partir de septiembre si la cosa sigue igual de mal no habrá pacto razonable que lo mantenga en la Moncloa.
     Ese es el tablero de juego actual, ZP busca un boquete por donde meter la cabeza y sacar de la chistera algo que entierre a Rajoy. Los jueces y fiscales juegan a su favor, con lo que no descarto un zorpasso. En el otro bando Rajoy que trata de que las cosas sigan cada vez peor porque entonces a él le irán cada vez mejor las cosas. Esta es la política española actual. ¿Os imagináis vivir así, en este clima de maldad y mala leche, de crispación estratégica, todos los días de vuestra vida?