Cuando los mass media de color verde solo miran hacia la frontera del país amarillo; y los mass media de color amarillo solo miran hacia la frontera del país verde; fortificándose y atrincherándose; pasando a cuchillo a todo el que pasa delante de sus narices; despellejándose con saña en todas y cada una de las tertulias de radio y televisión, como si fueran peones que defienden a su torre o su reina; dividiendo la realidad de la vida en los que están conmigo o los que están contra mi; adoptando el papel de angel vengador y justiciero frente al color contrario; defendiendo a cara de perro los intereses conjuntos de su mismo color. ¿Dónde nos colocamos los que no somos ni amarillos ni verdes? ¿Recibimos tiros de ambos bandos? ¿Para cuándo un debate deontológico en la profesión periodística... -no, me equivoco en parte si no hay también un debate ético en esta sociedad del todo vale con tal de vender o pegar un pelotazo.
23 de enero de 2009
21 de enero de 2009
La Nueva Ideología
El impacto que esta CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL está teniendo sobre las ideologías políticas es, a mi entender, un ataque mortal. Hace algún tiempo algunos preconizaron el llamdo 'Fin de las Ideologías'. Esta idea tuvo tantos defensores como detractores. Ahí siguen peleándose entre ellos. Las ideologías realmente no murieron, ni se acabaron. Fue algo peor.
Las ideologías fueron expulsadas del núcleo del ámbito político. Fueron postergadas, recluidas, incluso violentadas. Pero en esta época de crisis tan dura, esas ideologías ya machacadas han sido heridas de muerte.
En aquellos lugares donde se jactaban notoriamente de ser liberales y donde la economía de mercado era el Absoluto Incondicionado, están comenzando a intervenir para salvarse de una catástrofe de tintes apocalípticos. Y en aquellos lugares donde se jactaban ruidosamente de ser socialdemócratas y donde el progreso y la solidaridasd social eran, además del Absoluto Incondicionado un slogan que abducía literalmente a millones de personas, ahora están inyectando el capital, que era el auténtico progreso del pueblo, a los grandes poderes financieros.
Primero, ese era el papel real de las ideologías: una jactancia pública y notoria a modo de pedigrí; pero que a la hora de la verdad no sirve para nada. Segundo, el dinero, el poder, es la nueva ideología y la 'Realpolitik' su auténtico desarrollo. El 'Fin de las Ideología' no es sino la antesala del 'Inicio de la Ideología'. Y como este tren ha salido pitando sin mirar atrás, a toda velocidad, desbocado, dejando quemada y yerma toda la tierra que deja detrás de sí, muchos se han ido montando en él por miedo a perecer y no poder volver a la poltrona, al despacho o a la cartera. Algunos lo han hecho al apostar al caballo ganador, otros siguen mintiéndose a sí mismos y tratando de manipular a la ciudadanía diciéndoles que no, cuando es un SI, de letra mayúscula. Las Ideologías ya solo las encontramos en los libros de los clásicos y en las vidas privadas de algunas personas. [13-1]
El desplazamiento del ágora
Estamos asistiendo al desplazamiento progresivo e imparable de la vida pública desde la realidad de las calles, plazas y tascas a la virtualidad de internet. La gente habla cada vez menos entre ellas, pero cada vez disputa más con su vecino. Las polaridades aumentan exponencialmente y para evitar conflictos la gente que antes se reunía ahora se evita. Van quedando solo grupúsculos cada vez más alejados.Por contra internet ofrece toda una gama extensísima de formas de interacción lejana y discreta. Al estar físicamente oculto pueden aflorar, y de hecho afloran, muchas características que en 'vivo' están reprimidas. Los propios partidos políticos y los grupos fácticos que tienen detrás se han percatado de ello. También porque ellos, todos sin distinción, han sido grandes culpables de sacar a la gente de la calle. Han sido muy malos ejemplos para las ciudadanías. A la gente de la calle les llega el odio y la gresca entre los partidos y sus líderes, entre los periódicos y demás medios de comunicación y entre los opinólogos de distinto cuño.
Pero como todo en la vida tenemos una cara y una cruz. La web ofrece salida y luz a los que antes no la tenían. Pero también se ha convertido en un arma de manipulación masiva de primer orden. Los medios de comunicación, las multinacionales ya lo sabían y desde hace tiempo han convertido internet en el laboratorio de pruebas más grande del mundo. Ahora son los partidos políticos los que se han encontrado de bruces con el vellocino de oro, y van a por él. [13-1]
20 de enero de 2009
2009
El año 2009 anda todavía desperezándose. Todavía escuchamos las secuelas del año anterior que nos deja abiertas muchas e intensas heridas que parecen que no van a ir sanando en este nuevo año. En nuestro país la cuestión parece empeorar más si cabe. La crisis que parecía no existir en época electoral cabalga desbocada sin que nadie la pare, devorándolo todo a su paso cual plaga bíblica. El terrorismo aun disminuido sigue latiendo en lo profundo de muchos corazones, calles y barios de Euskadi. La ambiguedad permisiva e interesada de algunos sigue siendo el mejor de los combustibles. El sistema judicial aquejado de una serie enfermedad acaba de entrar en un fase aguda de difícil tratamiento. Empalada hasta el fondo, primero por una vulgar politización, luego por una indignante falta de medios, y finalmente por una canallesca mezcla de desidia-incompetencia, está hecha un auténtico desastre. Anda arrastrándose como la peor y la más sucia de las meretrices. El nivel del sistema judicial está empezando a marcar el nivel auténtico de esta sociedad en la que vivimos. Una gran parte de la ciudadanía está comenzando a notar que -aunque lleva toda su vida viviendo en este país, produciendo y cotizando religiosamente duranete décadas, y antes que él unas cuantas generaciones familiares que vivieron el maldito quinario de la opresión- todo esto no sirve para nada ahora que bien le vendría le echaran un cable. No podemos olvidar a los que están peor que nosotros y que es un signo importante de civilización el ser solidarios con esos otros menesterosos,pero alguien debería de parir una idea para que todos pudieramos vivir con más armonía. Los dos grandes partidos y los grupos fácticos que tienen detrás siguen a los suyo. Emboscados en sus trincheras siguen disparándose y pasando a cuchillo a todo enemigo que cae en sus garras. La macabra partida de ajedrez a la que juegan nos sigue arrojando a la realidad de una sociedad dividida casi por la mitad, en la que millones de personas rehenes-complices danzan al son que marcan desde los cuarteles generales. Y esto, claro está, termina de marcar a sangre y fuego el verdadero nivel de la sociedad en la que vivimos.
En el resto del mundo las cosas también van mal. El crack del sistema financiero yankie ha arrastrado al resto del mundo al peor de los infiernos. En EUA un nuevo presidente esta a punto de tomar las riendas del Imperio. Para muchos es la gran esperanza. A éstos habrá que decirles que tengan paciencia y que no sean tan ingenuos. El legado que recibe del innombrable es un veneno terrible. Mientras persista Guantánamo e Irak no habrá demostrado que el futuro que nos trata de vender es cierto. La ONU sigue siendo un triste y lamentable jugete roto, sólo defendido y apoyado por países y líderes de segunda línea que no tiene ni voz ni voto en la globalización del mundo. El Tercer Mundo sigue pagando los platos rotos y el Primer Mundo sólo se acuerda de él para sacar réditos electorales en las patrias autóctonas. Y además de todo esto, Israel se ha dispuesto a arrasar Gaza. En este periodo de transición en la capital del Imperio, los hebreos mandan toda su moderna tecnología militar a masacrar al terrorismo palestino, y de paso a toda criaturita que coja por medio.
¿Año nuevo vida nueva? En fin, el año 2009 no trae realmente nada nuevo al mundo, no veremos nada que ya no hayamos visto antes. Pero cada día que pasa siendo todo igual, todo lo mismo, es un día de empeoramiento. [12-1]
Una Miscelanea de pensamientos para empezar
I.
Vamos a tratar de ver cómo es el mundo para luego pensar en cómo debería ser. Antes ver lo que hay para luego buscar formas de cambiarlo. La siempre necesaria utopía puede convertirse en la peor de las enemigas.
II.
La tempestad azota sin misericordia al pequeño barco. En su interior los tripulantes y el pasaje esperan que el capitán esté a la altura de las circunstancias. Es posible no, con toda seguridad que no, podemos culpar al capitán de la galerna que les ataca, pero sí esperamos que actúe con sapiencia y decisión, que no se arredre ante el tamaño inmenso de las olas y que no pierda el tiempo lamentándose y culpando al fabricante del barco por el tamaño de sus palos o la confección del velamen. El capitán debe ser la constante necesaria en el caos reinante.
III.
La Historia nos puede ayudar para arrojar luz y sentido a lo que hacemos y a lo que somos, nos puede ayudar, claro está, para decidir quién queremos ser, también para llegar hasta dónde queremos ir. La Historia nos ayuda a comprender pero nunca como justificación de eso que somos o hacemos. Porque la Historia no deja de ser una enorme cremallera que podemos abrir y cerrar a nuestro antojo y pararla en el lugar que más nos convenga, haciendo oídos sordos a todo lo demás.
Vamos a tratar de ver cómo es el mundo para luego pensar en cómo debería ser. Antes ver lo que hay para luego buscar formas de cambiarlo. La siempre necesaria utopía puede convertirse en la peor de las enemigas.
II.
La tempestad azota sin misericordia al pequeño barco. En su interior los tripulantes y el pasaje esperan que el capitán esté a la altura de las circunstancias. Es posible no, con toda seguridad que no, podemos culpar al capitán de la galerna que les ataca, pero sí esperamos que actúe con sapiencia y decisión, que no se arredre ante el tamaño inmenso de las olas y que no pierda el tiempo lamentándose y culpando al fabricante del barco por el tamaño de sus palos o la confección del velamen. El capitán debe ser la constante necesaria en el caos reinante.
III.
La Historia nos puede ayudar para arrojar luz y sentido a lo que hacemos y a lo que somos, nos puede ayudar, claro está, para decidir quién queremos ser, también para llegar hasta dónde queremos ir. La Historia nos ayuda a comprender pero nunca como justificación de eso que somos o hacemos. Porque la Historia no deja de ser una enorme cremallera que podemos abrir y cerrar a nuestro antojo y pararla en el lugar que más nos convenga, haciendo oídos sordos a todo lo demás.
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