17 de mayo de 2015

Reflexiones sobre la importancia de un sistema educativo aconfesional.

Reflexiones Patibularias 91

XCI
La religión, para el creyente más escrupuloso y ortodoxo, supone un ideal de obligado cumplimiento; que, además, supera la barrera de la idealidad para afectar la conducta humana y la estructura moral de la comunidad. Este ideal, por tanto, es ejecutable, se ha de materializar en el mundo. Dice Fernando Savater que 
para los fieles, la creencia religiosa no es fruto de la imaginación humana sino de la revelación divina; y para ellos, …, la cuestión no es sencillamente interpretar nuestra experiencia vital sino transformarla de acuerdo a los dictados de preceptos que nos han sido dados por una autoridad superior[1].
Lo que religión ofrece al creyente no se lo frece nadie: propone un camino doctrinal soteriológico, dispone de soluciones sobrenaturales para paliar el miedo a nuestra condición finita y mortal, y establecen normas de comportamiento, personal y grupal, para minimizar los padecimientos y los temores vitales.

De todo lo dicho anteriormente, lo que plantea un problema grave, severo y de difícil encaje en las sociedades libres en las que vivimos actualmente, es la obligatoriedad. Si las creencias religiosas quedaran en el ámbito simbólico, o de la opinión privada, o en el contexto del derecho personal, el mundo sería otro -pero no ahora, sino desde hace milenios. La religión es una obligación, asumida por el creyente, pero que debe ser trasladada por imposición a todos los demás. En las democracias occidentales laicas, las jerarquías han perdido peso social y político. Pueden, claro está, hacerse oír en el ágora pública como otros muchos grupos ideológicos, y las creencias y ceremonias se ejercen libremente dentro del marco de las leyes civiles.
Superada la amargura de la debilidad sociopolítica, se enfrentan las altas instancias eclesiales a otro asunto: la influencia impositiva sobre la masa de creyentes también disminuye, con lo que el número de creyentes sumisos tampoco es el que era. Se multiplican los librepensadores, los heterodoxos, los críticos y los disidentes. Es en este contexto de pérdida clara de influencia social donde el asunto de la educación se vuelve tan importante. Las libertades en democracia son fundamentales; y entre ellas destaca la libertad de enseñanza. Existe el peligro de que a través del sistema educativo, subrepticiamente o no, se difundan explicaciones inverificables sobre la naturaleza y el mundo, y soflamas sobre la moral y sus valores. El adoctrinamiento en una fe religiosa concreta supone también el adoctrinamiento en una forma de comportamiento determinado. Y este vínculo que existe entre creencia y acción es lo que convierte este asunto en un peligro para la vida democrática de la comunidad. 
Considero que el sistema educativo público tiene que ser aconfesional en lo tocante a la religión. Y en aquellas asignaturas relacionadas de algún modo u otro a ésta, se traten los asuntos con rigor histórico y científico. Y en cuanto a la sociedad en general, la libertad de crítica a la religión ha de tener el mismo tamaño que la libertad que se concede a la religión misma. Es importante que permanezca abierta la posibilidad de denunciar la nocividad de algunas creencias religiosas, especialmente las que pretendan competir con la ciencia y con el discurso político; que no se cierre la opción de criticar las ocurrencias de la jerarquía, especialmente la que pretenden censurar los valores y opciones de vida de algunas personas.



                [1] Savater, F., ¿Es tolerable la tolerancia religiosa?, en Bermejo, D. (Editor), ¿Dios a la vista?, 2013, Dykinson, Madrid, p. 487.

29 de abril de 2015

¿Cómo no van a existir políticos como Esperanza Aguirre?

Reflexiones Patibularias 90

XC

La Sociedad y los políticos están interconectados. Los políticos que votamos no vienen de Marte, salen de los mismos sitios en los que vivimos los demás. 
Me pregunto: ¿Qué chorro o corriente de influencias es más fuerte, la que va de los políticos a la sociedad o la que va de la sociedad a los políticos? ¿Influyen más los políticos en la gente, o la gente en los políticos?
Me lo pregunto viendo la pretensión de Esperanza Aguirre sobre los sin-techo de Madrid. Uno la escucha decir eso -así tan pancha- y piensa, automáticamente, "a esta tía la dado un ictus y el cerebro lo tiene con falta de riego". Desde el punto de vista estratégico parece un error, además, porque los partidos contrarios se le van a lanzar a la yugular por tales declaraciones desalmadas e injustas. Lo parece pero no lo es: un error estratégico político digo. 
[Estamos ante una de las personas más denostadas del país. Pero, me parece a mí, que a esta señora la denosten e injurien se la trae al pairo. Creo que su estrategia es, precisamente, esa: ofrecerse como saco de arena o muñeco de vudú para que todo el que quiera se desahogue con ella y enriquezca el libro de los insultos patrio, ya de por sí rico. Entiendo, a nivel personal, que la táctica del insulto y la vejación con denuedo no sirve con esta pájara. Lo suyo, lo más efectivo creo, sería el silencio total y absoluto sobre su persona y sus exabruptos. Pero claro, lo que a uno le pide el cuerpo cuando la escucha hablar es mandarla a tomar Fanta.]
A lo que voy...
Lo que dice Esperanza Aguirrre, ¿lo dice para influir al conjunto de 'sus' votantes de la sociedad, o es el conjunto de 'sus' votantes de la sociedad el que le pide que haga esa declaración de intenciones? Pienso que es más fuerte la segunda corriente que la primera. ¿Cuántos madrileños quieren que de verdad ocurra eso que está diciendo la Sra. Aguirre? Por supuesto, los suficientes para que esta señora diga eso en medio de un programa de la televisión. Claro, el que odia a Espe, o el que no está ideológicamente alineado con Espe no la va a votar aunque Espe hubiera dicho lo contrario: "vamos a ponerle una casa en la calle Serrano a todos los sin-techo" (modo irónico on). Espe se debe a sus votantes, a sus supporters. Esperanza Aguirre habla para la hinchada conservadora que verá como los simpatizantes de las tribus socialista y podemita la van a poner verde y azul todos estos días. Y eso, el pim-pam-pum del fuego cruzado, va a despertar al electorado conservador, que es lo que necesita Espe, que vayan a votarle para que lo que dicen las encuestas no se cumpla.
Conclusión: Esperanza es una provocadora mendaz, pero detrás de ella hay un grupo poblacional al que le encantaría que hiciera lo que ha dicho que va a hacer. 
Personalmente, la Espe me importa un bledo; tarde o temprano terminará con sus huesos en una institución privada para ricos aquejada de Alzheimer o un similar. Lo que me preocupa es ese conjunto poblacional y el conjunto que se le enfrenta. Muestra el problema irresoluble que llevamos arrastrando desde el siglo pasado y que Goya dejó pintado en un cuadro tiempo atrás. A un sector de la sociedad no se le quitan las ganas de echar al mar y a golpes, para que se ahogue, al otro bando de la sociedad. Esta no es una sociedad de reconciliaciones, sí de cuentas pendientes. El frentismo siempre gana a la construcción de espacios comunes; y la radicalidad a la mesura y la prudencia. ¿Cómo no van a existir políticos como Esperanza Aguirre?

23 de marzo de 2015

¿Porqué se vota lo que se vota?

Reflexiones patibularias 89

LXXXIX


¿Porqué se vota lo que se vota? Unas personas votan ideas. Otras votan programas. Otras personas votan personas. Y, finalmente, otras votan resultados.
Las ideas son etéreas e inasibles, pura abstracción. El aire contenido en un globo, o una especie de murmullo inespecífico, que aquí y allá, fue tomando cuerpo en la cabeza de algunos y que luego se fue haciendo letra en tratados filosóficos y políticos; y, sobre todo, dando lugar a tradiciones de pensamiento: las distintas familias conservadoras, liberales y socialistas, para que nos entendamos (aunque no sean las únicas, sí son las más conocidas y afianzadas en las democracias de nuestro entorno). 
Las ideologías, todas, son apriorísticas. Esto es, tú estás dando por bueno, maravilloso y deseable, lo que otra persona pensó que sería lo mejor que podría pasar. Muchos aspectos de la ideología política (como de la religión) son elementos emocionales blindados y justificados con elementos racionales para salvaguardar la conciencia de aquel que los acepta sin espíritu crítico. La ideología, en eso no estoy de acuerdo con la gente seria que construye inmensos edificios racionales y teóricos, tiene que ver con las emociones de filia y fobia, de simpatía y animadversión que todos llevamos dentro. Es una croqueta de engrudo, de masa informe pero rebozada de argumentos racionales que le dan lustre y brillo, y parece hasta otra cosa, alta cuisine. Son incontrovertibles, esto es, que no admiten dudas ni disputas desde el afuera de sí. Cada ideología sólo se reconoce a sí misma, y asume que es la auténtica verdad verdadera, y que las otras ideologías son pura charlatanería. Votar por ideología es votar por acto de fe. La fe de que el programa y las personas (los partidos y los políticos) hagan lo que supuéstamente dice ese corpus ideológico vago y difuso.
Los programas son la materialización de esos barruntos psicoemocionales que llamamos ideología. Es una tarea hermenéutica, de interpretación de esa doctrina vaporosa para transformarlas en líneas de acción posible. Mucha gente vota el programa al creer que es una emanación del credo cosmovisional (de nuevo elementos religiosos). Hay una cuestión no baladí sobre quién tiene que hacer los programas políticos: los teóricos del ramo, auténticas ratas de biblioteca que no han pisado la calle en su vida, o los políticos profesionales que sí toman el pulso de la calle pero que son auténticos iletrados en cuanto a conocimientos de su historia cosmovisional. Los problemas que surgen de aquí son tremendos, claro está, porque ¿subir impuestos que era, algo de izquierdas o de derechas? si era de izquierdas, que hacen los de derechas fulminándonos con impuestos a punta pala, ¿la estatalización benefactora que era conservadora o socialdemócrata? si el Estado de Bienestar es socialista que hacen estos pegándole hachazos sin misericordia. Y como estas aporías, salen un puñado larguísimo de ejemplos. Pero, ¿en qué sitio dice claramente y sin duda que hacer x o y sea de izquierdas o de derechas? En ninguno. Son imaginarios colectivos manipuladores de las masas que nos hemos ido construyendo durante siglos. Es claro, ningún programa puede plasmar de manera fiel y efectiva una ideología porque ninguna ideología es lo suficientemente clara como para que pueda hacerse. Además, el programa tiene que ajustarse a la realidad fáctica del día a día y la cotidianidad. Si la ideología vive en los mundos de yuppi, donde 2 y 2 siempre son cuatro; el programa tiene que resolver los problemas de gente real de carne y hueso, en un mundo imperfecto en el que un cuadrado tiene 7 lados y el círculo esta ovalado. El que vota el programa pensando que es la plasmación perfecta de la ideología, realmente vuelve a votar a la ideología por acto de fe. El que vota el programa pensando en la realidad, realmente (valga la redundancia) no está votando al programa. Se está autoengañando, seguramente para apaciguar su conciencia, o para ponerse una medalla: eso le hace sentirse de modo especial y único, como si al votar a los socialistas por ejemplo ("esa gran ideología, la mejor de todas, sin duda, ¡qué digo!, la única que habría de permitirse porque las demás son criminales... blablabla") estuviera meando colonia (a las otras les pasa lo mismo, no se preocupen). El individuo que vota por ideología, o al programa por la ideología, piensa que está ungido por la mano de Dios. Y ahí hay muy poco de espíritu crítico y mucho de fanatismo no reconocido. Realmente está votando a un político o a unos resultados, pero de algún modo no puede o no quiere reconocerlo.

12 de marzo de 2015

¿Con cuál te quedas? ¿Cuál eliges?

Reflexiones patibularias 88

LXXXVIII

Ayer, 11M, día importante donde los haya para nuestro país, coincidieron 2 sucesos que pueden, seguramente, definir la clase de sociedad que somos: decadente y enfermiza.





¿Cuál suceso es más indignante? Mi opinión personal viene al final. Pero, por desgracia, tras esta pregunta se enlaza otra que sí es muy puñetera: ¿cual España te indigna más? 

El problema surge cuando mucha gente cabreada por uno de los sucesos ningunea el otro hecho como si fuera una estúpida minucia. En dos tertulias que acabo de terminar de ver, así zapeando, el tratamiento ha sido surrealista. En una no han dicho ni una palabra de una; y en la otra no han dicho ni una palabra de la otra.

Ante ambas situaciones, curioso el paralelismo, he encontrado reacciones de indignación destemplada, acusaciones de que esto ha sido una agresión al Estado de Derecho. En definitiva, gente que se siente burlada e insultada que escoge bando para enfrentarse al otro bando. Eso es lo raro, que te indigne una cosa y te indigne también que al otro -el enemigo- le indigne más lo otro que lo que a ti te indigna. Como si fuera contradictorio enfadarse por una cosa y la otra. 

¿Qué bando escoges tú?

La España de los dos bandos sigue viva. Esa España que ve que los agravios de unos son más gravosos que los de enfrente. La España en la que no hay reconciliación posible. La España que quisiera tirar al mar a la otra España.

PD: Ambas situaciones me parecen aberrantes y tremendas, situando la calidad de la democracia en mínimos históricos. Pero, no sería capaz de dictaminar quién tiene más motivos para decir que un caso es más grave que el otro. Ambos lo son, y lo justo sería que hubiera respeto mutuo entre los que entienden que uno de los dos es más grave que el otro.


27 de febrero de 2015

Buscan que el odio genere más odio.

Reflexiones patibularias 87

LXXXVII

Una guerra -tal y como se plantean las guerras hoy en día- se mantiene con un incremento constante del odio. Ese es uno de los planteamientos de ISIS en su guerra declarada contra Occidente. Y para que el odio no sólo se mantenga sino que vaya in crescendo, necesitas saber qué es lo que le duele y ofende a tu contrincante. Si consiguen que el enemigo odie tanto o más que tú, conseguirán su objetivo, que no es ganar la guerra, sino destruir el mundo.
En una magnífica película de John Ford, Centauros del Desierto, el cowboy protagonista, cegado por el odio a los apaches que secuestraron a su sobrina, dispara a los ojos de un indio semienterrado. Así no podrá ver cuando llegue al paraíso y se reencuentre con sus ancestros.
En la maldita causa de ISIS están involucrados muchos musulmanes europeos, que saben cómo somos, puesto que ellos eran antes como nosotros. Y ahora utilizan ese conocimiento en favor de su causa. Saben lo que nos impacta, lo que nos ofende, lo que nos enfada; lo saben todo. Seguramente ellos sepan más de nosotros que nosotros de ellos. Dentro de la brutal y criminal truculencia de sus actos late una planificación y una estrategia. 
Hace una semanas apareció el vídeo de la ejecución del piloto sirio. Con montaje cinematográfico estilo Hollywood: movimiento de cámara, zoom, cambio de plano-contraplano y otras técnicas de edición. Buscan un impacto semejante al de las grandes producciones, y filman sus crímenes como si fuera un blockbuster. Saben que eso, a nosotros, nos parecerá una burrada, y que nos joderá ver a ese pobre hombre quemarse mientras hacen florituras cinematográficas. Luego apareció el vídeo en el que un niño (¡un niño!) le pegaba un tiro a dos rehenes rusos. Saben de la importancia sobreprotectora que en Occidente procuramos a nuestros hijos y ellos los muestran asesinado a un ser humano a sangre fría y sin pestañear.
Ahora le llega el turno a las magníficas esculturas asirias.

 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/26/actualidad/1424955673_750395.html

Ellos conocen la importancia que le damos a la Historia; y sobre todo al arte, que lo hemos convertido en un universal, un a Patrimonio de la Humanidad toda. Que para nosotros es una muestra indeleble de la humanidad que somos, que nos aleja de la monstruosidad que ellos representan. Y salen ahí los muy cabrones dándole martillazos a las indefensas esculturas. Mi amiga Carmen García Lago llora lágrimas de sangre. Precisamente es lo que quieren, que nos cabreemos y les odiemos con la misma fuerza e intensidad con la que ellos nos odian.

15 de febrero de 2015

Ha caído el mito de que la política está basada en decisiones racionales

Reflexiones Patibularias 86

LXXXVI

Efectivamente, somos el ejemplo paradigmático de que la política -como otras cosas importantes de la vida- tiene mucho más que ver con los estados de ánimo y la emocionalidad que con otra cosa.

Comenzamos con un dicho muy nuestro: 'Hay gente pa´tó'
Hay gente que cuanto más se ataca a Podemos, más se acerca a sus posiciones y más quieren votarles. Hay gente que cuanto más critican los de Podemos a los del PPSOE (a partir de aquí serán los otros), más se alejan de sus posiciones y menos quieren votarles.
Hay gente perturbada contra Podemos y gente igualmente perturbada a favor de Podemos. Gente que se encabrona contra otra gente que defiende a Podemos; y gente que se encabrona con otra gente que ataca a Podemos. Por eso, unos quieren echar, expulsar, derrotar a los otros. Por eso los otros quieren evitar, impedir, apartar a los unos. Curiosamente, unos y otros -en estos son iguales- se largan toda clase de improperios y palabras gruesas. 
Hay gente que le parece mal la campaña de difamación que los otros están haciendo contra Podemos. Y hay gente que le parece mal la campaña de difamación que Podemos está haciendo contra los otros. Nos encontramos a mucha gente que odia a Inda. Nos encontramos a mucha gente que odia a Errejón. [Por decir dos nombres a vuelapluma y no llenar esto de cadáveres] Aquí no se calla nadie, ni los unos ni los otros. Aquí todos dicen no tener miedo, que el miedo lo tengan los demás. A veces la simetría juega malas pasadas a la vista.
La gente de Podemos dice que lo bueno, lo deseable es que los otros dejen el gobierno. La gente que no vota a Podemos dice que lo bueno, lo deseable es que estos no entren en el gobierno. La gente de Podemos dice que ya no se dejan engañar por los engaños de los otros. La gente que no es de Podemos dice que no se dejará engañar por los engaños de Podemos. La gente de Podemos dice que la auténtica libertad es la de ellos; la gente que no es de Podemos dice que la libertad genuina está lejos de Podemos.
La gente de los otros ve como radicales peligrosos a los que votan a Podemos. Los que están con Podemos ve a la gente de los otros como cooperantes y como cómplices de la corrupción. Esta clase de frentismo es la liquidación de facto de la política. Precisamente, una de las razones del nacimiento de la política es la decisión del ver en el contrario-enemigo un interlocutor válido con el que hablar y debatir y hacer cosas. Lo que hace la gente de Podemos y lo que hace la gente de los otros, al negarse el pan y la sal, es romper todos los puentes, todos los vínculos y relaciones comunitarias posibles. Lo que hacen, cada uno, es levantar un muro, de modo que lo que tenemos es una pared que aumenta de grosor a cada insulto e improperio que se intercambian en internet y en las muchas tertulias que pueblan la radio y la TDT.
Hay gente que dice que va a votar a Podemos porque 'no podemos estar peor', y gente que dice que no va a votar a Podemos porque con ellos 'todo irá a peor'. Otra semejanza, unos dicen que si no entra Podemos las cosas están acabadas y otros dicen que si entra Podemos la cosas se podrán mal, pero de verdad. La cosa es que unos y otros dicen que entraremos en una especie de época apocalíptica. Pero en un infierno los diablillos llevarán los cuernos en un sitio y en el otro infierno mirando para el contrario.

¡Estoy exhausto¡
.................................  

¿Cómo convencer al convencido con otra convicción distinta a la convicción que ya le ha convencido?
Hay un problema importante aquí: que no podemos dividir el país (o la sociedad) en dos, y que en una parte vivan los otros y en la otra parte vivan los unos. Y con esta actitud de 'tierra quemada', las Elecciones no van a solucionar nada: será el comienzo de un problema de frentismo, de unos contra otros, aun más grave. Se corre un peligro importante: que el campo de batalla se traslade del Twitter y del Facebook a la calle, a los trabajos y a las plazas. Y unos y otros serán igualmente culpables, aunque unos dirán que la culpa es de otros y otros dirán que la culpa es de unos ¡Menudo somos los españoles para andar jodiendo a los que nos caen mal¡
Cada vez estoy más convencido de que los griegos inventaron precisamente la democracia para esto. Para que la aritmética resolviera lo que la mala leche y el odio no podían. Si la deliberación y el consenso no son posibles porque ninguna de las partes quiere ceder lo suficiente para encontrarse en el centro (por decir algo), y esa imposibilidad hace surgir la frustración y el encabronamiento, hasta llegar a la violencia, el hecho de que todas las partes acepten que las matemáticas decidan el destino de la humanidad, es el menor de lo males posibles. 
Lo que se plantea después, es si serán unos o los otros los que decidan dejar de hacer caso al pacto tácito de la aritmética democrática. Entonces sí que llegarán los problemas, de verdad.
¿A ver si va ser imprescindible la presencia del tercero activo (Norberto Bobbio) o la figura de algo parecido al Nomotetes de los griegos?


31 de enero de 2015

Reflexiones patibularias 85... los que van detrás del sorpasso

Reflexiones patibularias


LXXXV

Hay cosas que no se pueden negar, y el que lo hace es estúpido.

Podemos ha reunido a mucha gente y se han venido arriba con lo del tic-tac-tic-tac. Las endorfinas y la dopamina de estos chicos deben de estar por las nubes, después de ver toda esa muchedumbre. Pero cuando se les pase el subidón, cuando la gente vuelva a lo suyo, seguirán sobre la mesa las mismas cuestiones de siempre. 
Sí, 'Podemos' ha logrado sacar a la calle a mucha gente. Ahora tiene que lograr que vayan a votarles toda esa ingente cantidad de gente y .... bienvenidos a la realidad... algunos millones más. 
Para ganar con mayoría absoluta y gobernar -¡ahí con un par!- en un escenario clásico de nuestro país, rondando el 70 % de participación, necesitaría sacar 10 millones de sufragios como mínimo y que su principal competidor, el PP, no pase de 8 millones (resumiendo mucho la cosa). 
¡Pero claro, esto no sólo es un vuelco electoral, es un vuelco sociológico! Para que ocurra una cosa así tendría que fagocitar por completo el electorado de IU (eso no es difícil) y que el PSOE termine siendo un partido cuasiresidual -al perder por lo menos a la mitad de sus votantes-, porque el PP incluso en las elecciones que no gana no baja de los 10 millones de votos. Pero si el PSOE cae digamos que un 50% y el PP digamos que un 25%, lo que tenemos entre manos no sería un sorpasso político, sería un terremoto social y cultural profundísimo. La sociedad española se daría la vuelta casi como un calcetín. 
Y eso es lo que no veo. No veo en las calles y en el día a día ese cambio social tan tremendo. Internet es otra cosa, es una parte de la sociedad sí, pero no es el espejo real de la sociedad. Es evidente, hay cabreo e indignación a punta de pala, una mala leche que rezuma por los colmillos de más de uno, unas ganas tremendas de joder bien jodido a más de dos, y odio a raudales (nada nuevo en nuestra sociedad que lleva odiándose todo el siglo XX y parte del XXI). Pero más allá de esta exacerbación emocional de las masas populares y digitales no me parece que la gente haya cambiado tanto; por lo menos el número suficiente - más de 10 millones- para que haya un cambio radical en las urnas. 
Aunque seguramente en los 80 muchos pensaron lo mismo y llegó Felipe González y Alfonso Guerra y arrasaron con todo lo que había. Está claro, las armas (las elecciones en este caso) las carga el diablo. En el puro nivel de estrategia, al Gobierno le interesa muy mucho llegar hasta donde la legalidad vigente le deje en esta legislatura. Muchos son corruptos, pero no todos son tontos.   

26 de diciembre de 2014

Reflexiones patibularias 84: Los modelos ideológicos

Reflexiones Patibularias

LXXXIV

El Gobierno de ahora -del partido de los pajarracos- utiliza la crisis para consolidar su modelo ideológico. La Oposición de ahora -el partido de las flores- en su día utilizó el Gobierno para consolidar su propio modelo ideológico. Y la fuerza emergente que ahora se cierne sobre todos ellos y quiere ser el próximo Gobierno -el partido de los Pokemon- tratará de consolidar su propio proyecto ideológico.
Suena patético escuchar a un líder político quejarse de que el contrario está ideologizado, cuando él mismo está ideologizado; cuando critica la ideología del otro desde su propia ideología; cuando todos están ideologizados a su modo y manera. Que aquí no hay nadie neutro ni objetivo, que no defienda sus propias ideas, ni esté manchado de prejuicios teóricos. La política de partidos es profundamente ideológica.

PD: Aquí la noticia. 
http://www.elmundo.es/espana/2014/12/26/549d611422601d3c6e8b4580.html?a=94503cc460f56ffe548255b7aba18838&t=1419620884

Una vez más la realidad supera la ficción.

En los últimos meses han proliferado las noticias de ataques de hackers. Situaciones que hasta hace nada era elucubraciones calenturientas de algún guionista hollywoodiense, ahora se hacen realidad.


Ataque a la Fiscalía del Estado (hoy):
http://www.elmundo.es/espana/2014/12/26/549c701f268e3e41668b4582.html

Ataque a Sony (PlayStation) y Microsoft (XBox):
http://www.elmundo.es/tecnologia/2014/12/26/549ce97a268e3e0e4f8b4571.html?a=94503cc460f56ffe548255b7aba18838&t=1419590233

Ataque a Sony de hace unas semana:
http://www.informavalencia.com/cultura/ciencia-y-tecnologia1/item/9862-el-fbi-afirma-que-corea-del-norte-esta-tras-los-ataques-informaticos-a-sony

Ataque a la Generalitat de Catalunya este pasado noviembre:
http://www.teinteresa.es/politica/denuncia-organizado-sistema-informatico-Generalitat_0_1246676762.html


Pandora reclama lo suyo... que viva el Caos¡¡


4 de noviembre de 2014

Reflexiones patibularias 83

Reflexiones patibularias 83


LXXXIII

Parece como si los españoles ya estuviéramos hasta las narices de nosotros mismos. Como si ya no nos aguantáramos más. Este hartazgo, esta indignación que nos invade y que se ha convertido en el aire que respiramos.
Hemos reventado y queremos renegar de una parte que siempre nos caracterizó. Los pillos, los truhanes, los sinvergüenzas, los caraduras, etc. Esto sería un buen punto de inicio para una regeneración de la vida social.
Pero en vez de hacer un acto de responsabilidad personal que termine eclosionando en otro colectivo, nos convertimos en una turba armada de palos y estacas que sube cuesta arriba para matar al monstruo de Frankenstein. A lo mejor es esta parte hipócrita, cainita y violenta la que tendría que cambiar a la vez que la poca vergüenza. Como si la violencia fuera la respuesta a todos nuestros males.
El monstruo está hecho con los mismos miembros que el resto de las personas. El monstruo no es tan distinto a nosotros. Las cicatrices, las imperfecciones están a la vista. El monstruo no engaña a nadie, nadie se lo creería si nos dijera que no es un monstruo. Lo miramos y sabemos ante quien estamos. 

PD:

Me jode la corrupción como a todo el mundo, es indignante y despreciable; y vive Dios que quisiera que todos esos corruptos terminen en prisión. Pero me van a perdonar si no la expreso de modo destemplado y sanguinario. Y me reafirmo en la perplejidad de ver cómo esta sociedad se convierta en juez de los políticos corruptos (con toda razón) y no se haga juez de sí misma. Y seguramente si fuera juez de sí misma y la conciencia moral de una masa crítica funcionara medio en condiciones, desde hace décadas, seguro que ahora tendríamos menos políticos corruptos.

27 de octubre de 2014

LA CARA B DE LOS RECORTES

REFLEXIONES PATIBULARIAS 82

LXXXII

El PP llegó al poder en medio de una crisis económica y financiera grande de narices, por no decir grande de cojones.
Tenían que sacar dinero de debajo de las losetas para pagar la deuda. Yo no sé si la deuda era legítima o no. Pero ahí estaba la cabrona.
Y los del PP pensaron que iban a pagar la deuda recortando con dos cojones, por no decir que con tijeras en las dos manos. Podían haber recortado del ingente sistema político, de la Administración del Estado, de las Autonomías éstas del diablo, del Senado, las Mancomunidades y Municipios, de los enchufados en Empresas Públicas y toda una larga lista de cosas como éstas. Pero no, decidieron recortar más abajo.
Recortaron derechos sociales y recortaron a los trabajadores públicos. Dejaron de contratar; y a los que contrataban les pagan menos; y a todos los que ya estaban les quitaron un pellizco bueno de la nómina. Les quitaron pagas extras, días libres y demás. ¡Muy bien!
Los del PP pensaron: esto lo aguantamos que somos unos tíos duros. La gente se cabrea, se indigna, encumbra al feo de la coleta. Se manifiestan aquí y allá. Una marcha verde, una marcha blanca. ¡Qué anden coño, que es bueno para la salud¡ Eran los maestros, los sanitarios, los carteros, las secretarias y demás gente. Esa gente tiene muy poco poder real. Ladran mucho pero no muerden. Pensaron, como aquí en España tenemos tanta mala leche con nosotros mismos, mucha gente se alegrará de pura envidia. Se alegrarán de que les recortemos el sueldo a los funcionarios que están todo el día sentado tocándose los huevos. Y los del PP se quedaron tan anchos. 

Pero los del PP me parece que no han contado con la cara B de los recortes. No ha contado de verdad con esa mala leche de la hablaba antes, esa que nos define tan bien a los españolitos de a pié. No contó con el cabreo y la mala ostia de cojones (una vez más) de la policía, los jueces, de los fiscales y demás gente relacionada con estas cosas. Esta gente sí muerde. 
Mal enemigo se ha echado el PP. Después de años y años de corrupción a punta de pala, del PP, del PSOE, de IU, de CIU, de todos, sin que nadie investigara casi nada, una miajita nada más. Se han cometido tropelías de todos los colores.
Ahora, a los fiscales y jueces no hay quien los pare contra el PP. ¡Los van a joder vivos¡ y vamos a estar aquí para verlos, por supuesto.
Siento mucho la decepción que sentirán algunos: esto no es por amor a la justicia, el bien y la verdad. Es encabronamiento puro y duro... Pero saben qué... Eppur si muove.... que es lo que dijo Galileo cuando no tuvo más remedio que abjurar de su teoría.... Aun a sí se mueve... Con esto es suficiente, nos vale, todos al talego....

15 de octubre de 2014

Ardiendo a lo Bonzo.

Reflexiones patibularias 81

LXXXI

BONZO. Una alternativa al estado de indignación generalizada de la ciudadanía.

El estado de enfado e indignación de la ciudadanía, actualmente, es tan grande, está alcanzando tal temperatura, que corre el riesgo de terminar provocando la combustión misma del cuerpo social y que termine inmolado a lo bonzo para nada. Se trata de degradar el justo y necesario estado de indignación en un estado emocional constantemente catártico, que o bien dejará exhausta a la gente, o bien terminará por quemarla. Al final terminarán ganando los de siempre.
Se trata del problema de estar entre la espada y la pared. O el término medio (hexis) de Aristóteles: la virtud está en el justo medio, entre dos extremos, entre dos excesos. También el asunto de que la potencia sin control no sirve de nada. 
El pasotismo es la pared. El no hacer nada, el no sentir ni padecer ante tantos atropellos de los poderosos, de las injusticias de los políticos. La indolencia ante los desahucios. La insensibilidad ante el paro galopante. No conmoverse frente a los niños que no tienen para comer. Pero la espada, en el otro lado, también hace daño. El espada es el otro extremo. Y la espada es tan injusta como la pared.
La ola de indignación se termina convirtiendo en marea, y ésta en tsunami. Pero lo que quisiera advertir es que este oleaje afectará a los propios indignados. Les hará consumirse en sus propias jugos ácidos. Esta potencia de indignación hiperactivada es como el fuego de los estoicos, la ekpyrosis que todo lo consume. Una conflagración que termina desactivando toda acción crítica y de cambio práctico, real y verdadero.
El fuego se azuza, se aviva y se estimula. Se está viendo a diario. En internet y en las tertulias vemos cómo los pirómanos quieren sacar provecho de la indignación popular para sus intereses. Y no sólo éstos advenedizos. Los grandes poderes de siempre están detrás de esto también. Lo vengo diciendo desde hace algún tiempo. Se ha pasado de un estado de cosas en el que todo estaba oculto y negado, a otro en el que todo sale a la luz, a trompicones, sin solución de continuidad. Decía Groucho Marx en aquella cinta del Oeste, ¡más madera!, ¡más madera! No hay ahí un afán de justicia, ni de verdad. Nadie quiere aclarar las cosas, nadie quiere solucionar nada. Hay un afán de manipulación, a través de la indignación para que ésta se convierta en aversión y terminar creando una sociedad adicta al odio.
Se convierte la crítica en estado emocional hiperactivo que necesita constatemente de una nueva dosis. Sabemos cómo funcionan las adicciones. El adicto, o el consumidor habitual y frecuente, cree que su voluntad es la que manda, que tiene el control. Y la voluntad nunca puede con el metabolismo. La farmacocinética es mal contrincante.
La mala gestión política del caso de Ébola, por ejemplo. La corrupción sistemática y prolongada en el tiempo de las tarjetas negras de Bankia.  ¿Y si estos casos no son lo que parecen? ¿Y si ocurren o se destapan para otra cosa? Provocan enfados mayúsculos que se verán acrecentados cuando, no dimita nadie en el caso del Ébola; y los delitos hayan prescrito en el caso de Bankia. Cuando esto pase, y pasará, la gente se encabronará más todavía. 
Y llegará un momento en este estado de indignación que será la indignación misma la que importe, no el asunto, ni el cambio. Y necesitará la sociedad una nueva dosis de indignación. Y saldrá un nuevo caso para que la gente se lo chute. No importará solucionar el problema, la reparación del daño, la verdad o la justicia. Sólo que se jodan los cabrones del PP. Y luego habrá que joder a los cabrones del SOE. Y más adelante, visto lo visto, habrá que joder a los de Podemos. Sí, para entonces esta deflagración será incontrolable.

10 de octubre de 2014

El Ébola, el subdesarrollo, los recortes y los irresponsables con responsabilidades políticas

Reflexiones Patibularias 80


LXXX


Reúno en el blog dos aportaciones que otros días había colgado en el Facebook. ¡Ánimo Teresa!


1.

7 de octubre 2014
A ver por dónde sale la cosa¡¡ 
Uno se ha criado leyendo los Tbos del Super Humor: Mortadelo y Filemón, Pepe Gotera y Otilio, Sacarino, Carpanta, 13 Rúe del Percebe, Zipi y Zape, Super López, Anacleto Agente Secreto y muchos más.... Mis padres nos regalaban a mi hermano y a mí, un ejemplar para Reyes. Buen regalo, desde luego. Una magnífica iniciación a la lectura, y al espíritu irónico frente a la vida.
La caricatura humorística española siempre ha estado plagada de surrealismo, lanzando cargas de profundidad sobre muchas de nuestras imperfecciones. Una de las cosas en las que yo me fijaba siempre era que el fondo de lo que había, la civilización en la que se movían los personajes, reflejaba que seguíamos siendo casposos y retrasados (lo de Bacterio es hilarante). 
Más chulos que un ocho, pero con edificios, vehículos, infraestructuras y tecnologías llenas de remiendos y de clavos por todas partes. Insectos y colillas por aquí y por allá, calcetines agujereados y zapatos llenos de boquetes, gente en babuchas por doquier, puertas desvencijadas y tuberías descompuestas
Uno piensa que son exageraciones. ¡Pero no lo son¡ No queremos pensarlo, nos negamos a admitir que puedan tener razón más allá de la bromita cachonda del subdesarrollo profundo en el que la viñetas nos hacen estar.
Y hoy nos acostamos con el contagio del Ébola en una compañera de Madrid. [Desde aquí mi solidaridad y apoyo a esta persona, sus familiares y a todos los implicados en su cura y cuidado] 
Y pienso, que somos más chulos que un ocho, bien pagados de nosotros mismos, ufanos de toda nuestra tecnología y avances, pero se nos ha colado esta cosa tan tremenda por la puerta de atrás.
Y como sea cuestión de los recortes, por darnos para trabajar elementos de bajo coste y mala calidad y que cada vez somos menos profesionales trabajando mientras la demanda no decae; como digo, si esto es por eso, nos vamos a despertar del sueño idealista para caer de bruces en una realidad casposa y remendada con batas de papel que se hacen jirones a la primera, con guantes de latex y vynilo de paupérrima calidad, y usando cinta de carrocero para sujetar los guantes malos a esas batas de segunda.
A ver por dónde sale este TBO¡¡



2.
9 de octubre 2014
Algunas consideraciones:
- El riesgo O no existe. Las certezas absolutas, aritméticas del tipo dos y dos son siempre cuatro, tampoco. El azar cuenta, para bien y para mal. También cuenta, y mucho, el buen hacer y la preparación. La paciencia es una virtud que la ciudadanía tendría que volver a retomar. También el sentido común, el aplomo y la confianza en los profesionales. La histeria y la presión no ayudan, todo lo contrario.
- Ningún protocolo es perfecto. Todo procedimiento es mejorable. Hay elementos de difícil cuantificación que forman parte, aunque le pese a los gestores, de los protocolos y los procedimientos. Para que nos entendamos, puedes tener un procedimiento muy bueno pero que falla en la implantación porque tienes a cuatro gatos para hacerlo. Cuadros de personal escualidos e insuficientes, con formación deficiente y lamentablemente remunerados son aspectos que también tienen que ver en los protocolos. Las hojas de papel lo aguantan todo; sobre el terreno todo es distinto.
- Un fallo humano, un error personal es, sin duda, un fallo y un error del sistema puesto que esa persona-profesional no trabaja sola. No es un lobo solitario en una estepa fría. Trabaja en una organización, en un equipo, en una estructura de miles de personas que mueve miles de millones de euros. Peor que el fallo humano es la improvisación de los administradores, preocupados en ajustar sus cuentas, en proteger sus beneficios monetarios personales si cumplen los objetivos económicos. Peor es que obliguen a personal no cualificado tratar con patologías con las que no están familiarizadas. 
- Trabajar bajo presión no es sencillo. Trabajar bajo el yugo de los gestores tampoco. Trabajar con la amenaza de los usuarios mucho menos. Trabajar bajo el peligro de la propia muerte es terrible. Habría que valorar muy mucho la entrega de los profesionales. Los gestos involuntarios son inevitables, los tics también. Tocarse el pelo, arrascarse la mejilla, agarrarse la nariz, etc. son acciones reflejas que hacemos miles de veces todo los días. Hay que estar muy bien entrenado en el control corporal para no hacer esto. La gente que trabaja con elementos peligrosos lo saben y se entrenan para no caer en estos actos reflejos.
- Que alguien quiera pasar página y no asumir responsabilidades tras el presunto fallo profesional es lamentable. Lo es, de manera desproporcionada, que un político llame mentirosa a la persona afectada. Habría que ver a este señor con un equipo de esos atendiendo a enfermos graves. Este tipo de sujetos son despreciables. Hace un flaco favor a la ciudadanía a la que se debe y engrandece el desprecio de la sociedad hacia los políticos.
- Hay que poner el foco en otros lugares además de en el presunto fallo personal. El primero es dejar a la improvisación y al azar el control de la salud de todos los profesionales que participaron en este evento. Es un fallo estructural y del sistema. Otro fallo, provocado por el escaso personal debido a los nefastos recortes, es no controlar cómo esa profesional se quitaba los equipos especiales. Es el problema de los 'cuatro gatos': ¡A ver sí se dan cuenta de una vez el problema tan grande que supone recortar en personal! Las elevadas cargas de trabajo que soporta un personal escaso hace que se pasen por alto detalles que luego se ven como determinantes. Luego se culpa al profesional. en realidad es culpa de la administración que exige la excelencia a un grupo reducido de trabajadores.

7 de octubre de 2014

Reflexiones patibularias 79

Reflexiones Patibularias 79

LXXIX

I
Arde la hoguera de las tarjetas negras de Bankia. ¡La lista de corruptos de este país no tiene fin!

Algo me intriga.... ¿por qué ahora sale toda la mierda y no antes? ¿por qué no se tiró de la manta en los 80, en los 90, en el 2000? Si siempre ha existido la corrupción en este país. Si siempre ha existido corrupción en esta sociedad nuestra. 
Despertemos.... Creo que son muchos de los que antes trincaban y ahora, con la crisis, han dejado de trincar los que están delatando a los otros. Con la crisis ya no hay corrupción para todos. Durante décadas el sistema estaba bien lubricado de billetes. Ahora no. Por eso no creo que sea un síntoma de recuperación moral de nada ni de nadie. Es el encabronamiento de muchos que han dejado de trincar lo suyo y se lo hacen pagar a los que siguen trincando.


II
¿Qué ocurriría si a cualquier españolito de a pié nos dieran (yo me meto también) una tarjeta de crédito de esas negras y le dijeran que puede quemarla para lo que quiera sin que le dijeran nada? ¿Cuántos bastiones de la verdad y la honestidad de esos que se indignan en internet y no escatiman en insultos no la cogerían, no gastarían nada? Ay Platón, déjame hablar con Giges, préstame su anillo¡¡

III
Aviso a navegantes, los que piensan que la cuestión de la corrupción política se acaba en dos telediarios y/o poniendo a un señor con coleta en el Gobierno. 

Es una metáfora muy fea, lo sé; fea de narices.
El tema es la corrupción. La metáfora el cáncer.

La cuestión es eliminar la corrupción, el cáncer. Sabemos que hay que operar, que hay que dar quimioterapia y radioterapia. Hay que pasar un infierno, ver reducida al mínimo la dignidad humana. Y nada garantiza la curación. Nada garantiza que no vuelva a aparecer. Nada garantiza que no salga en otro sitio. Sabemos que mucha gente se cura. Sabemos que mucha gente se muere. Sabemos que mucha gente se cura pero el impacto del tratamiento es desolador y demoledor. El infierno está asegurado, sea como fuere. Esto no tiene paños calientes, es así de duro.

La corrupción en el cuerpo social no está sólo en los políticos y en las cuestiones políticas. Es como ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. Es justo culpar al político corrupto, llevarlo ante la justicia; y que sufra el escarnio social por el daño hecho. Es una cuestión de escalas. Mucha gente lo hace con poco y esta gente lo hace con mucho. Pero ¡todos lo hacen¡
Pero es muy fácil culpar al político de lo que hace y justificarse a uno mismo cuando engaña y miente en su vida cotidiana, aduciendo que lo que uno hace es poca cosa comparado con lo suyo. Es una justificación patética, la verdad. Cuando hay mucha gente así dice muy poco de nosotros como sociedad.
Hay un cambio que no es político, que no viene con cambiarse de siglas o de partido. Es profundamente ético y cosmovisional. Dejar de ser Sancho Panza, dejar de ser el pícaro ladrón y embustero, dejar de ser ventajistas y trileros; en el día a día, en el trabajo, en la calle.

Para acabar con la corrupción una de las primeras cosas que hay que hacer es terminar con la autocomplacencia de pensar que no somos como ellos. Sí somos como ellos, ¡es que somos ellos¡ Los políticos son de aquí, han salido de esta sociedad. Esta laxitud tan nuestra es lo que se convierte luego en corrupción cuando empiezas a tratar con el poder y a ver cómo se mueven los billetes de 500. 
Sacar la corrupción de la sociedad es como sacar el cáncer del cuerpo. No es fácil, no es sencillo, es muy doloroso, el sufrimiento será agónico, nada garantiza el éxito.

4 de octubre de 2014

Reflexiones patibularias 78

Reflexiones patibularias 78


LXXVIII


No nos vamos a poner de acuerdo. No vamos a coincidir en lo que es el Bien, en lo que es la Justicia, en dónde reside la Verdad, cuál es el auténtico Dios. Es más, pensamos que estamos en lo cierto y vosotros equivocados. Por eso nos hemos estado matando durante siglos. Por eso nos odiamos, por eso no nos aguantamos, nos miramos con inquina y nos tratamos con desprecio. Nos hemos separado en religiones, ideologías, tribus, pueblos y naciones, estados y federaciones, partidos políticos, corrientes de pensamiento y un largo etcétera. Siempre buscando lo que nos diferencia en vez de lo que nos une. 
Luego critican a los utilitaristas, a los pragmáticos, a los negociadores, a los debolistas, a los que relativizamos las cosas. A los que nos centramos en las soluciones y no en los culpables, a los que nos centramos en los mínimos comunes razonables y no en las culpas.

18 de septiembre de 2014

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

Reflexiones patibularias 77


LXXVII

Siempre he pensado que el asunto del secesionismo catalán era una milonga de tres pares de narices; que tiene más que ver con las cosas del dinero que con las cosas de la nación y el espíritu de una patria.
Nunca se ha menoscabado la libertad de expresión, ni de reunión, ni ningún otro derecho. En ningún momento se les niega la posibilidad de hablar en su lengua. Nunca jamás se prohibió el uso de sus símbolos, de sus colores, de sus eslóganes. El Volk de Catalunya no ha sido sometido a coerción alguna, tampoco a violencia, acoso o derribo. Es más, han escrito su propia historia, han creado una mitología ad hoc que usan sin misericordia y sin que nadie impida su difusión a pesar de los terribles fallos. Nadie puso pegas a sus sentimientos, a sus emociones, a sus sentires, al pellizco del seny. Todo lo contrario, ¡¡cuánta sabiduría tienen para compartir¡¡.
Es curioso que ninguna región pobre y menesterosa pida la independencia o la autodeterminación. Son las regiones ricas las que quieren desligarse para serlo aun más. Es la élite más poderosa de esas regiones ricas las que quieren soltar amarras para que no haya legalidad alguna que coarte sus desvarios manirrotos. 
Esto no es sentido común, esto es rauxa. Hay mucho de procacidad en todo esto y muy poca sensatez. Esto es un arrebato, un ansía económica disfrazada en patriotismo. Lo dicho, esto no es amor, es sexo (y me parece que del malo).

6 de agosto de 2014

¿Podrá 'Podemos'? Lo que puede estar por venir.

Reflexiones Patibularias 76.

LXXVI
    No soy de los que defiende a 'Podemos'. Tampoco soy de los que les ataca. Me gustan algunas ideas, otras me generan dudas. No creo que haya que estar ni a favor ni en contra de 'Podemos' por pantalones (por no decir otra cosa). Estoy a favor de que entre a formar parte, con lo bueno y con lo malo, del juego en esta arena política que es España. Me parece que es uno de esos temas, por la importancia que puede llegar a tener, en los que hay que mantener la calma, en los que hay que reflexionar muy mucho y en los que hay que tener cuidado con el tono en el que se defiende o critica.
Los que quieren mal a estos políticos (no olvidemos que estamos ante un partido político) se equivocan al ningunear a esta nueva formación, y se equivocan mucho más al hacer una guerra preventiva contra el partido político y los posibles trastornos que pudieran cometer.
Del mismo modo, se equivocan los que han comenzado a idolatrar a estos políticos (recuerdo, una vez más, que es una formación política que se presenta a competir en unas elecciones), y se equivocan mucho más los que quieren creer, por la vía rápida, que van a solucionar todos los problemas y van a convertir este país en poco menos que el Jardín de las Hespérides. 
Ambos, defensores y atacantes a ultranza, equivocan la percepción del futuro. Juegan a nigromantes cuya bola de cristal arroja la visión de terribles desastres o tremendos éxitos. Y lo cierto, al menos hasta donde entiendo, es que nadie sabe lo que vendrá en el futuro: si esta gente será una ruina para el país, o una guillotina para toda la casta, o un partido serio con aspiraciones a gobernar, o una moda pasajera que igual que llegó se esfumará. Nadie sabe nada del futuro. Es más, si yo supiera lo que deparará el futuro no estaría aquí escribiendo sino que gastaría las energías en un buen Euromillón, ¡ya te digo! Esto es muy nuestro, la verdad, ser extremistas y no pensar las cosas con detenimiento y sentido común.
Y seguimos con lo muy nuestro. A un nivel sociológico básico, 'Podemos' se enfrenta a dos procesos estructurales de nuestra sociedad: el cainismo de los que no le quieren y el mesianismo de los que sí les quieren. Y creo, a lo mejor me equivoco, que el maximalismo de sus manifestaciones políticas hacen que tanto una como la otra sean emociones predominantes antes que un pensar racional. Creo que ésta es una duda razonable, ¿qué clase de electorado persigue esta formación? ¿Hay algo más que la firme intención de decapitar a la casta? Tocar la fibra sensible de la gente tiene un límite, imagino que lo sabrán; que saturar de emocionalidad la red y los programas de debate tiene un precio. Y 'Podemos' la toca muy bien, la fibra sensible -me refiero-, canaliza muy bien, para sus fines políticos, el cabreo de la gente. ¿Y cuando llegue la hora de construir, de hacer país, de unir voluntades, de crear y generar actividad, de gestionar el día a día de la gente? Creo que éstas son dudas razonables, preguntas que puedo (yo también puedo) hacerme legítimamente. Pero también digo que hay que esperar para hacer veredictos finales.
'Podemos' toca la fibra sensible de casi todo el mundo: a unos -los mesiánicos- los embarga una sensación impetuosa de destruir a todos esos que se interponen en su camino del cambio, cueste lo que cueste; y a otros -los cainitas- les embarga otra sensación impetuosa de destruir preventivamente a los seguidores de 'Podemos', al culparles, de antemano, de las futuras catástrofes. El futuro, como vemos, es el campo de batalla de las emociones poco templadas.

Hay que centrarse más en el presente, con moderación y tino. Y nada tan presente como los números. ¿Cuántos millones de votos necesitan los de 'Podemos' para gobernar con mayoría absoluta y llevar a cabo todos sus proyectos? Si no gana con mayoría tendrá que pactar con otros partidos. El maximalismo ese tan suyo, tan radical y contundente ha de dar paso a las negociaciones y los pactos con otras formaciones políticas. O, ¿es que 'Podemos' no pactará con nadie, o es que renunciará al diálogo de ideas con otras formaciones? Lo dudo, si quiere el poder para poder (por eso se llama 'Podemos') y no tiene mayoría tiene que pactar, reduciendo sus expectativas para llegar precisamente al poder (por eso se llama 'Podemos' porque como todos quieren poder)
¿Cuántos millones de votos -repito- necesita para ganar por mayoría absoluta y realizar todo su programa de gobierno? Todos vemos lo evidente. 'Podemos' está fagocitando por la tremenda a IU y PSOE. Cada día que pasa les destroza un poquito más. Pero todavía no alcanza al electorado fiel del PP. No es un disparate pensar que puede convertirse en la segunda fuerza más votada del país. ¿Pero esa canalización de votos de un sitio a otro en las izquierdas, serán suficientes para darle la mayoría absoluta? ¿Y si 'Podemos' no sabe o no puede arañar del centro? 
Recordemos, en el 82 el PSOE necesitó 10 millones de votos para tener mayoría absoluta y legislar sin trabas. En el 86, el mismo partido necesitó casi 9 millones; en el 89, el mismo partido poco más de 8 millones. En el 2000, el PP necesitó más de 10 millones y en el 2011, el mismo partido, casi 11 millones. Supongamos que podemos acercar estos datos a las elecciones europeas (técnicamente no puede hacerse pero esto no es tampoco un artículo académico); 'Podemos' obtuvo millón y cuarto de votos; y los grandes partidos pierden el tercio de sus votos. Entonces, haciendo la cuenta de la vieja, podemos multiplicar por 3 los votos de 'Podemos' y estamos en casi 5 millones. Ergo, necesita sacar a la calle otros 4 millones de votos: quitándoselos a PSOE, IU y UPyD, consiguiendo que vote gente que no lo había votado nunca (gente joven y pasiva). Pero, ¿es suficiente para llegar a mayoría absoluta sabiendo que no puede sacar nada del centro-derecha? No lo sé, no juego a futurólogo, hay que esperar. La aritmética política, todo lo indica, en los años que vienen, será más importante que cualquier idea, que cualquier planteamiento. Y lo mismo hay que acostumbrarse a vivir a la italiana, dando tumbos de un gobierno a otro en un mar de inestabilidad. ¡Vaya!, ¿qué hago jugando a futurólogo?

Y vuelvo y termino con el presente. Entiendo que los datos y las evidencias que tenemos hasta ahora son insuficientes para hacer un juicio sumario de estas gentes de 'Podemos'. Hay algo que me gustaría decirles. La casta como les gusta decir, no llegó de Marte. La clase política forma parte de la misma sociedad de la que ellos también han surgido. Harían bien en motivar a su electorado en una regeneración social, especialmente en valores y cultura democráticos más allá de las actitudes beligerantes contra la clase política. Imagino que lo sabrán (son gente lista y preparada), indignarse y destruir es muy fácil, pensar racionalmente y construir no lo es tanto. Por eso entiendo que sería muy interesante que 'Podemos' dejara de dar pábulo a la intensísima rumorología que le rodea, comenzará a tocar tierra y dejase claro, velis novis, qué tienen intención de hacer y qué no tiene intención de hacer. Una campaña electoral lo aguanta todo. Un programa electoral más todavía (sabemos esto muy bien, ¿verdad Sr. Rajoy?). La letra es lo que tiene, puedes escribir el Quijote, otra cosa es que luego hay que plasmar en la vida real lo bonito o utópico que escribiste en aquella hoja en blanco. Lo que importa es lo que haces con el poder que tienes. Y 'Podemos' no tiene poder porque no está gobernando en ningún sitio. Es cierto que campa a sus anchas en internet, pero no está sentado en ningún despacho importante del país. Cuando 'Podemos' gobierne, en algún ayuntamiento, en alguna región sabremos, de verdad, sin dudas, sin jugar a futurólogos, qué hace bien y qué hace mal. Es más, sería incluso conveniente que 'Podemos' gane muchas alcaldías y regiones en las próximas elecciones. Ahí sí estará la verdad, en su programa de gobierno, en su gabinete de dirigentes, en su capacidad de administrar y gestionar, en la capacidad de negociar y alcanzar pactos. Si lo hacen bien la gente les votará y si lo hacen mal la gente no les votará. ‘Podemos’ no juega con unas reglas especiales, para bien y para mal, juega con la mismas reglas que todos los demás. Sólo viendo como es de verdad 'Podemos', en la realidad de un gobierno, sabremos qué hacer con 'Podemos'.


1 de julio de 2014

La coincidencia de los contrarios

Nuestra existencia toda, está inmersa en la convivencia de los opuestos. Lo beneficioso junto a lo inservible, lo bueno junto a lo malo, lo provechoso junto a lo dañino, se entremezclan en casi todo lo que nos rodea.
Mira si no a la costumbre, que forja nuestro carácter pero también doma nuestros impulsos. La costumbre -el hábito esforzado y la constancia pertinaz- es el mejor de nuestros entrenadores, nos hace fuertes y capaces de adaptarnos a casi todo. Pero, la costumbre -la repetición de lo indistinto, de lo indiferente, lo de siempre- es también la domadora que nos amaestra y nos quita el impulso felino que muchas veces necesitamos para seguir adelante.

Maestro Mirssa de Boggelund

25 de junio de 2014

La cuestión de la ejemplaridad, de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo

Reflexiones patibularias 75

LXXV

1.
Siempre he pensado que uno de los problemas básicos del común de la sociedad española es que toleramos muy mal los pecados ajenos mientras justificamos esos mismos pecados en nosotros mismos. Tiene esto que ver con la tan nuestra e inveterada ausencia de mesura y equilibrio en nuestras manifestaciones públicas. Aquí queremos y odiamos a lo grande, desde siempre. Por poner un ejemplo muy en boga: estamos crucificando a los políticos por no estar a la altura en cuestiones en las que muchos tampoco lo están en su vida cotidiana.  Y siguen muchos sin entender que la casta no llegó de ningún sitio, siempre estuvo ahí. Estos no han llegado de Marte, salieron del mismo sitio en el que vivimos todos, así que dudo mucho que sea posible una renovación en la casta política si no hay antes una renovación en una buena parte de la sociedad. Tranquilos: ¡No estoy tratando de defender lo indefendible! Así que mañana a primera hora espero no encontrar a la salida del trabajo a un piquete de indignados dispuestos a quemarme vivo. Está bien lo de cabrearse pero pienso que junto a la indignación hay que hacer un esfuerzo por mantener la cordura y el equilibrio, a la vez que la tolerancia por las otras formas posibles de criticar todo lo que haya que criticar. La potencia sin control no sirve de nada, decían un anuncio de neumáticos en el que salía Carl Lewis, lo mismo que la indignación sin introducir nuevas categorías en el comportamiento de una masa crítica social que sea ejemplarizante, hacia "arriba", con los estratos políticos. También digo que si fermenta de verdad este rollo pasivo-agresivo tan de moda, que se ve mucho en las redes sociales, con memes llenos de insultos, con constantes llamamientos a la violencia y demás, terminaremos por pasar de una clase política poco honrada a una masa de hoolingans con chaqueta y corbata que terminarán por dirimir las diferencias políticas como antaño: a mamporros y con guillotinas y hoces. Y veremos esas imágenes tan alucinantes de los congresistas dándose de mamporros en las Cortes.

2.
Hablando de ejemplaridad, ahora hacia "abajo". Hoy el candidato de IU a Europa ha dimitido toda vez que se ha sabido que tenía un dinerillo metido en una SICAV de Luxemburgo. Nada ilegal, es cierto, pero entonces, ¿por qué dimite? 
La ejemplaridad es un asunto esencial y nuclear en la cuestión política. Que afecta, además, a todos los espectros ideológicos. El predicar con el ejemplo, como nos decía la abuela. Lo normal, a día de hoy, a ambos lados de la calle es "haz lo que digo, pero no lo que hago". Y nos encontramos con gentes de derecha, conservadores de toda la vida mandando a sus hijas a abortar a Londres. O gente que dice defender la patria a capa y espada pero que esconde su dinero en Suiza, lejos de las tributaciones patrióticas que todos los demás hacemos. Y nos encontramos con gentes de izquierda mandando a sus retoños a estudiar a elitistas colegios o acudiendo a hospitales privados cuando se ponen malitos. Ahora este señor, azote de los ricos, esos diablos con afilados colmillos a los que debemos los males de la Humanidad, resulta que tiene un buen puñado de euros a buen recaudo y lejos de las correspondientes fiscalidades patrias.
La gente se indigna, claro... para no cabrearse y perder los nervios.

21 de junio de 2014

Cine

Hoy me ha dado por esto. Hacía tiempo que no ponía mis ideas cinematográficas en orden.


1. Blade Runner.
2. Centauros del Desierto.
3. La Princesa Mononoke.
4. Con la Muerte en los Talones.
5. Los Puentes de Madison.
6. El Hombre que Mató a Liberty Valance.
7. L.A. Confidential.
8. El Hombre Tranquilo.
9. El Caballero Oscuro.
10. Bola de Fuego.