26 de mayo de 2014

Reflexiones patibularias 74

Reflexiones patibularias 74

LXXIV


Escenario 2: España
No es la primera vez que lo pienso, tampoco es la primera vez que lo escribo. Durante décadas, realmente desde la Transición, los grandes partidos, a ambos lados del espectro político, no sólo se han negado el pan y la sal, se ha estado insultado e intercambiando palabras groseras sin recato ni mesura. 
La teoría-historia política cuenta que hubo un tiempo denominado 'El fin de las ideologías' en el que parecía que se habían difuminado los distintos pareceres ideológicos. Esta circunstancia, propia de la posguerra y la reconstrucción de Europa, pasó muy inadvertida en España que andaba enfrascada en el Franquismo, nunca mejor dicho. Al final, ese 'final' era una cuestión coyuntural, una especie de armisticio pacífico que evitaba aumentar el sufrimiento provocado por la radicalidad de la primera parte del siglo XX. 
Cuando en Europa salían de la misma y se volvían a recomponer los polos ideológicos en los partidos modernos que conocemos, aquí estábamos en la Transición. Y los partidos de aquí todavía no estaban en situación de modernizarse ni europeizarse. Aquí estábamos en el 39, todavía. Tenían que pasarse a cuchillo, ajustar cuentas y demás. Había mucho odio en el ambiente como para andar con esto del sentido común europeo y demás. González lo sabía, Carrillo lo sabía, Fraga lo sabía. Lo sabían todos los académicos e ilustrados del país. 
En la mayor parte de los países volvieron a enfrentarse socialistas y conservadores, con partidos liberales, comunistas y democristianos por medio que ejercían de bisagras. Aquí no. Aquí los dos grandes se dedicaron a hacer política el uno frente al otro tratando de hacer frente a las afrentas que se habían hecho en el pasado. Y quieren destrozarse, desmontarse; no ganarles una elecciones, quieren aniquilarse. Pero con una inquina, con una animadversión, con un odio tremendos, en definitiva, que hace años que no hay puentes de sentido común entre ellos. Y eso no es posible, ni una ni otra pueden desmontarse a golpes.
Ahora la marea contra el bipartidismo ha cuajado en internet y las redes sociales, les ha cogido con el pie cambiado, y se los va a llevar por delante. En otros países hay diferencias ideológicas, claro, pero no hay esa emotividad enconada ni esa retórica de insultos e improperios. Son décadas de acúmulo de insultos y mentiras de unos hacia otros y de otros hacia unos. Ahora cuando apelen a la mesura nadie les creerá, la tierra ya está quemada. 
En otros países se discute, y mucho; aquí se lleva todo al paroxismo hiperbólico. Para la derecha toda la izquierda es extrema izquierda porque, simplemente, no es derecha. Para la izquierda toda la derecha es extrema derecha porque, simplemente, no es izquierda. Y ahí están, llamándose radicales y ultras, fascistas y rojos, los unos a los otros, tanto si es verdad como si es mentira. No se tratan como iguales; se miran, el uno al otro con soberbia y superioridad moral. Perdieron el equilibrio y la mesura, la crítica ajustada y a tiempo. Todo era matar moscas a cañonazos. 
Y eso deja poso en la ciudadanía, que al tomar partido por uno y otros asimilan ese odio en su día a día y ya ven al adversario político como enemigo encarnizado al que joder bien jodido. 
Esa es la cuestión, en otros países son adversarios, aquí son enemigos a muerte. No se reconocen mutuamente como interlocutores válidos. La política es discusión, intercambio de argumentos, discrepancias en cuestiones muy fundamentales, pero desde el respeto. Respeto y honradez que no han tenido para con el adversario. Esa inquina, esa aversión, esa animadversión, esa mala voluntad, esas ganas de hacer daño, ese thanatos destructor, fue inoculándose poco a poco en la sociedad. 
Y ahora, con la crisis, la justa indignación se tiñe de odio, inquina, aversión, animadversión y ganas de hacer daño. Se hace real la profecía de quien a hierro mata termina muriendo por hierro. Durante años, ese odio, y ese miedo, era una fuente inagotable de votos que se repartían. Ahora se les vuelven en contra todo ese odio, toda esa inquina, toda esa animadversión. 
Por no cuidar del orden, del concierto, del término medio, de la sensatez, del equilibrio, se perderá el orden, el concierto, el término medio, la sensatez y el equilibrio. A ver qué país se nos queda.

Worst Case Scenario

De la politología norteamericana nos llegan una buena parte de los conceptos políticos que usamos a día de hoy. Especialmente cuando entendemos que el objeto de estudio de la política son aquellas prácticas ligadas al poder y la estrategia. Uno de ellos viene que ni pintado para los momentos que vivimos: el de 'Worst/Best-Case Scenario'.
Nosotros lo traduciríamos como 'en el peor/mejor de los casos' o 'en el mejor/peor de los escenarios'. Este tipo de análisis se encuadra dentro de lo que llaman 'Scenario Thinking' o 'Scenario Planning' y que la política toma de la Inteligencia Militar ('War Games'), y es, basicamente, un método de planificación estratégica. 

¿A qué viene todo este rollo? 
Dada una situación inicial, en este caso, el escenario que arrojaron las Elecciones de ayer, se trata de suponer, elucubrar, imaginar, los distintos tipos de escenarios, casos o situaciones plausibles y subsiguientes a medio-largo plazo; y cómo, una vez trazadas esas hipótesis, hacer control de daños, o sea, minimizar los impactos negativos futuros (si el escenario es catastrófico), actuar para mejorar los resultados (si el escenario es malo), o mantener-apuntalar-mejorar lo conseguido (si el escenario es favorable). Estas son las 3 líneas más básicas y evidentes, pero hay más. Todos los grandes partidos políticos tienen asociados Think Tanks, (ver enlace pq explica los Think Tank no ocultos que hay en España) laboratorio de ideas, gabinetes estratégicos, comités de expertos, que se encargan de estas cosas. 
Este rollo viene a que ante toda acción (política) hay que suponer una reacción (política). Y ante la acción que aconteció ayer, la herida grave al bipartidismo, por ejemplo, que es la que más sale en los medios, hemos de esperar una doble reacción, puesto que, grosso modo, son dos los actores (políticos) que se dan cita aquí: una primera reacción que mitigue el varapalo para los partidarios del bipartidismo; y una segunda de aquellos que quieren mantener la herida abierta. Si los primeros no reaccionan les espera la catástrofe y si los segundos no reaccionan todo esto se quedará en fuegos de artificio. Lo de ayer fue el primer movimiento, el primer escenario-caso de una larga temporada de escenarios-casos, que veremos en España, convertida, auténticamente, en un teatro de operaciones políticas. A los que ya lanzan las campanas al vuelo, gozosos y regocijados, esto es solo una tendencia que tiene que ser confirmada, nada más. Queda mucha leña por cortar, mucha estopa por repartir.

Escenario 1: Europa.
Aquí están los resultados oficiales que ofrece la UE.

Hay que decir que se han reducido 15 escaños respecto a las elecciones anteriores (de 766 a 751 escaños), con lo que una lectura 'pura' puede inducir a pequeños errores. Además, allí los partidos se reúnen en grandes coaliciones en las que entran los partidos de aquí. Pienso que la primera lectura habría que hacerla en los porcentajes. Ahí el PPE (de aquí el PP), sale perdiendo por mucho, cae un 7,2% de los votos (de 274 a 214 escaños). Sin embargo los socialdemócratas del S&D (de aquí el PSOE), solo caen un 0,4% (pero caen de 196 a 189 escaños). Todos los grupos clásicos han caído: los demócrata-liberales del ADLE (de aquí nadie), los Verdes (de aquí Equo y Iniciativa per Catalunya Verds) y los conservadores reformistas del CRE (de aquí nadie). Por cierto esto puede verse aquí: 
De los clásicos (por decirlo de algún modo fácil de entender) la única coalición que sube es la Izquierda unitaria-GUE (de aquí IU) que unifica a partidos comunistas de más 15 países de Europa. En el apartado de subidas destacan el EFP (aquí Plataforma per Catalunya) que son partidos de corte nacionalista que pasa de 31 a 40 escaños. Luego hay 41 escaños que no pertenecen a ninguno de los grandes grupos (de aquí Podemos, UPyD y Ciudadanos) y 63 escaños que aparecen este año por primera vez. 
La mayoría absoluta estaba, este año, en 376 escaños. Nadie llega, ni se acercan. Pero es que en las elecciones de 2009 tampoco nadie se acercaba a la mayoría absoluta. Con lo que siendo cierto este mantra que se impuesto en las redes sociales de la caída del bipartidismo, no es una caída total ni catastrófica. En Europa donde sí hay tradición de pacto y entendimiento son frecuentes las alianzas hacia la derecha, entre el PPE y el ADLE, (214 + 66 = 380) o en cuestiones de gran calado entre PPE y S&D (214 + 189 = 403). Las coaliciones de izquierda son más complicadas ya que entre el S&D (189), los ecologistas (52) y el GUE (42) no llegan ni a 300. 
Yo creo que el escenario que se abre aquí no es bueno, desde luego; es malo para las grandes coaliciones pero no catastrófico ni cataclísmico. Y eso me hace pensar, con todo el revuelo mediático que hay, ¿a quién le puede interesar esta oleada de opinión, sobre la catástrofe que se cierne sobre Europa? Habrá que estar atentos. 
Con lo que hay en el Parlamento, Europa puede seguir gobernándose casi con las mismas líneas directrices que la anterior legislatura. Eso sí, estos años oiremos un buen puñado de sandeces de esos partidos más radicales y euroescépticos. Yo entiendo que el auténtico descalabro del cacareado bipartidismo sobrevendrá si los moderados no son capaces de unirse en torno a ideas motrices y comunes de la construcción y desarrollo de Europa. Y será culpa suya, de nadie más. Si siguen como hasta ahora, en sus mierdas, con sus dimes y diretes, con el tú más, con sus corrupciones y no son capaces de ser pragmáticos y llegar a acuerdos válidos para una gran parte de la ciudadanía, entonces sí será cierto el meme de la caída del bipartidismo. En el fondo es lo que pide la gente, regeneración democrática, diálogo, solución de los problemas acuciantes. Si logran reconectar con el gran público, el que ocupa el gran centro de la campana de Gauss,  mejorará el escenario.
El escenario 2, el de España, es harina de otro costal y lo dejamos para otro día.

PD:
Eso desde el punto de vista estratégico. 
Desde un punto de vista más esencialista o idealista sí habría que discutir cómo es posible que en Francia (cuna de gran parte de los ideales europeos y de la socialdemocracia) el partido del Frente Nacional (el de Marine Le Pen) haya ganado con 24 escaños y está a uno de crear grupo propio. Eso requiere artillería intelectual de la buena, las razones sociales (antropológicas y simbólicas incluso) que han llevado a los gabachos a tirarse en manos del populismo simplista. O cómo puede la UE dar pábulo a partidos radicales de verdad, el Partij voor Vrijheid (Holanda, populista e islamófobo) con 4 escaños, el Amanecer Dorado (Grecia, Neonazis) con 2, el FPÖ (Austria, extrema derecha) con 4, el Vlaams Belang (Bélgica, nacionalista e islamófobo) con 1. Si logran ponerse de acuerdo en algo, claro está, alcanzarían 35 escaños. Dudo mucho que alguna de sus propuestas saliera adelante. Pero está allí y tiene voz (y voto) en el hemiciclo y pueden decir todas las barbaridades que se les ocurra. En cierto modo, es este un problema que también ha creado el bipartidismo rancio y corrupto que provoca la tremenda y desaforada indignación de muchos; y que este tipo de grupúsculos es capaz de canalizar a su favor. 

13 de mayo de 2014

El regocijo por el mal ajeno es un oscuro palpitar del ser humano.

Reflexiones patibularias 73

LXXIII


Repito, el regocijo por los males ajenos, por el sufrimiento del prójimo es uno de los perfiles más horribles de la civilización en la que vivimos. Y no escasean los que se alegran de la barbarie, la arista más cafre de nuestra doliente humanidad [Para el que no lo sepa nuestra palabra cafre viene del árabe Kafir que hace referencia al no creyente, el infiel, pero también a la persona ingrata o que realiza actos ofensivos e inaceptables].
Este siempre ha sido un país donde no se daba un duro por la pena de muerte. Había un amplio consenso social en desterrarla de nuestro ordenamiento jurídico porque nos horrorizaba que nos definiera un dislate tan cercano a la Ley del Talión. Sin embargo, enchufas las redes sociales y encuentras un buen número de entradas haciendo comentarios fútiles y banales sobre el asesinato vengativo de todo aquel que no comulgue con las ideas propias o que no se ajusten a unos cánones vagos e indeterminados de una supuesta perfección y limpieza política. Me produce un profundo escalofrío. 
Los que piensan que la situación que vivimos se soluciona colocando guillotinas por las esquinas han de comprender que lo se consigue así es gente guillotinada por todas partes. Nada más que eso, charcos de sangre, cabezas rodando y cuerpos sin vida. Del filo de la guillotina no afloran ni la justicia social ni la verdad, que le pregunten a Robespierre que pensaba que sí y terminó guillotinado en la misma guillotina donde guillotinó a muchos. 
Guillotinados los que no hacen vivir así de mal, guillotinados los que nos quitan las libertades, guillotinados los corruptos, los culpables,  los que nos toman el pelo, los que putean al pueblo,  los que nos llevan al límite, los que nos arruinan, guillotinados todos. ¿Dónde colocamos el límite de los que tiene y no tienen que ser guillotinados? Me estaba haciendo esa pregunta, cuando una buena mañana de martes, al de la guillotina se le ocurre la brillante idea de guillotinarme a mí, por que no demuestro de modo suficientemente contundente mi indignación y cabreo ante los atropellos que sufrimos. ¡Zas¡, ya no hablo más, me han cortado la cabeza.


PD: Contra la banalidad y haciendo frente a la violencia, actuando en la medida de mis humildes posibilidades, una lectura productiva de Hannah Arendt.


Y si alguien piensa que estoy a favor de los que nos hacen vivir así de mal, de los que nos quitan las libertades, de los corruptos, de los culpables,  de los que nos toman el pelo, de los que putean al pueblo,  de los que nos llevan al límite, de los que nos arruinan, le invito a que lea mi blog. Eso sí, la libertad de cada cual de expresar reflexiones y emociones no se negocia, cada uno que haga lo que pueda y lo que sepa, y que la Parca (a lomos de una flamante y afilada guillotina) reparta suerte.

Esto fue ayer. Y hoy añado:
http://www.elmundo.es/espana/2014/05/13/5371bb3a268e3e6e508b456d.html?a=79a31f891aaa73be36fed4a80701b383&t=1399994092

Un día después de la tragedia todo indica que fueron cuestiones escabrosas de tipo personal las que desencadenaron el crimen. No hay motivación política, ni ajustes de cuentas social, ni el comienzo de la revolución-salvación de la Humanidad, ni justicia divina ni nada que se le parezca. Pero los bocazas tuvieron ayer un día grande. Y más de uno quedó retratado como lo que realmente son y llevan dentro, como el ejemplo que he colgado más arriba. La crisis es tremenda, queda claro, de modo palmario; porque sin son malos y perversos los que nos oprimen, la crueldad y banalidad de nuestros libertadores es igualmente escalofriante.


9 de mayo de 2014

¿Qué harías por tus hijos?

Cuando la lógica, el sentido común y la racionalidad; cuando la confianza, la moralidad y la legalidad son completa y absolutamente optativas. También lo son, optativas digo, el sistema legal, el orden y la autoridad competente, las normas de convivencia, el respeto y el saber estar, eso que llaman ser civilizados. 


¿Dónde queda aquello de que el ser humano era un ser racional? ¿No parece que esta Civilización hipermoderna que nos atrapa sólo es una capucha que impide ver la falta de civilización? Cada uno ha de mirarse a sí mismo y dictaminar, claro está. No quisiera convertirme en juez de nada. Para eso puede servir esta serie de televisión, si tiene usted tiempo libre. Como divertimento, claro está (por los primeros capítulos que son los que visto, es un thriller muy bien construido), y también como pie a la reflexión sobre cómo somos de verdad y cómo vivimos. En algunas de la situaciones que vemos en la serie, Voltaire se hace actual: "La civilización no suprime la barbarie, la perfecciona". Algunas buenas series, a la vez que te hacen pasar un buen rato de entretenimiento, te hacen preguntarte por cosas importantes en la vida, en la individual de cada uno y en la colectiva. Y esta serie es un filón.

La serie es, realmente, un McGuffin. La cortina de humo son los niños raptados y todas las barbaridades que están dispuestos a hacer sus padres para que sean liberados, que jeopardizan su vida y su estatus sin pensarlo dos veces. Y no padres cualquiera, sino gente de mucho peso, dinero y poder. Como decía, una cortina de humo, realmente está tratando con (la denostada) naturaleza humana y el perfil más afilado de la misma: el poder. Por cosas como éstas mi querido Maquiavelo no pasa nunca de moda.

Soy de los que piensa que las irracionales son las fuerzas más poderosas de la existencia, son auténticamente necesarias (necesidad filosófica me refiero, no la cotidiana). La afamada razón es la contingente y optativa. Las acciones tremendas y disparatadas que hacen los padres, contra toda lógica, legalidad, moralidad, etc., las hacen por amor. !Qué pifostio más tremendo somos¡ Se sienten bien y seguros, los padres digo, (¿y cuántos de nosotros?) pensando que son gentes racionales dentro de un mundo ordenado en el que tienen asegurado, por el poder, una dosis considerable de tranquilidad y equilibrio; cuando, por amor a esos hijos (o por ocultas emociones inconfesables), acometen increíbles actos de destrucción, violencia y crueldad inmensa hasta llegar al asesinato. No basta con ver al ser humano en su cotidianidad, hay que verlo en el kairós, en el momento crucial, en las situaciones límite donde se definen de verdad las cosas.

¿Cuánto de racional hay en el poder? La serie refleja un lado de la política americana (y quizás de la política universal) importante. La política no hace política, la hacen los políticos, seres humanos de carne y hueso: las gentes que atesoran el poder, y que luego lo intercambian por algo (lo convencional) o se ven abocados a cederlo bajo presión o chantaje (lo no convencional y que en la serie es el motor de actuación). El poder en manos de gentes que tienen no ya debilidades, sino una vida corriente. El amor, la familia, los hijos, las creencias son en determinadas circunstancias un hilo suelto por el que se puede tirar hasta destrozar la madeja. Esto nos deja ante un elemento crucial en la temática del poder. Está la gente que cree tener poder, y lo tiene; y están las gentes que gestionan y administran realmente el poder, que lo hacen tocar tierra y carne humana. Ahí es donde entra el 'malo' de la película, un gestor anónimo de ese poder y su estrategia de manipulación meticulosa y racional que parece cumplirse a rajatabla, como si fuera algo cuasi-mágico. En verdad, me parece, que la razón táctica y estratégica es la opción escogida por su odio, su animadversión y su dolor, también de padre. Está rizando el rizo, haciendo coincidir a dos opuestos, usa la razón para desmontar, subvertir y destruir la razón misma, la base de nuestra civilización. 
Termino con una pregunta abierta a modo de invitación a la reflexión. ¿No parece que el amor, esa emoción tan venerada, tan humana y que tanto nos da, lleva siglos perpetuando la barbarie a un nivel profundo haciendo creer a la razón que realmente tenía el control de la civilización? ¿Y si no es amor sino otra u otras ocultas e inconfesables cosas? ¿De qué estaríamos hablando?


6 de mayo de 2014

Estampas de la política actual

Reflexiones patibularias 72

LXXII

La política actual se caracteriza, entre otras cosas, por estas dos estampas:

1. El 'cuanto peor mejor':
Hace unos cuantos años el partido que estaba gobernando negó la existencia de la crisis, con denuedo. El partido que estaba en la oposición no paraba de pinchar a los del gobierno con todo tipo de artillería haciéndoles ver que sí estábamos en crisis. Un diálogo de besugos: ¡qué no es crisis!, ¡qué sí es crisis! Cuanto peor iban las cosas en la realidad de la calle mejor para sus expectativas. Cuando el ruido del terremoto era imposible de acallar y las grietas del suelo imposible de ocultar, empezaron a decir que sí había crisis pero no era culpa suya sino de una coyuntura internacional que nos había cogido de lleno. Que la culpa suya no era; los otro erre que erre: que es culpa del gobierno. 
Pasó lo que pasó. Los que gobernaban pasaron a la oposición y los que estaban en la oposición pasaron a gobernar. Llegaron los hombres de negro, la Merkel, el rescate bancario y los recortes. Llegó el rechinar de dientes de los ciudadanos. Los que menos perdimos fue poder adquisitivo. A otros el maremoto les quitó gran parte de su vida.  Y uno se pregunta, ¿habrán aprendido algo de todo esto?, ¿habrán aprendido algo que sea útil y beneficioso para la gente normal de la calle? ¿Dejarán de matarse para hacer algo en común que nos ayude a todos?
Y llegamos a estos últimos meses. El partido que gobierna ahora dice que estamos saliendo de la crisis. Que los indicadores económicos le dan la razón. Los que están en la oposición dicen que no, que la crisis no se ha terminado. Y que los pocos datos positivos que hay no son por la actuación del gobierno sino por la coyuntura internacional que está mejorando. Otra vez, un nuevo diálogo de besugos: ¡qué no hemos salido de la crisis!, ¡qué sí hemos salido de la crisis! Cuanto peor sigan las cosas en la realidad de la calle mejor será para los opositores.
Esto es el 'cuanto peor mejor', la especial relación de odio que se tienen los dos grandes partidos, que no aprenden de sus errores, que no piensan en la gente. Los dos partidos se pegaron puñaladas de todos los colores, entonces y siguen con los mismo ahora. A veces uno llega a pensar que realmente la política es esto, dos tíos pegándose puñaladas traperas. Y la gente, los ciudadanos y votantes, las personas de carne y hueso y su vida diaria, son en realidad daños colaterales de lo que de verdad les importa a los grandes partidos políticos y su particular Guerra Fría.

2. El ventilador que remueve y esparce la mierda para que llegue a todos los recovecos de la existencia. 
No hace mucho escribí sobre esto. 
http://losmomentosperdidos.blogspot.com.es/2014/02/el-ventilador.html
Y en estos días el caso de corrupción que está apareciendo en Castilla-La Mancha me da la razón. Hemos llegado a un punto de vileza, de violencia y odio entre los partidos, que la verdad por la justicia y la justicia por la verdad ya no le interesa a nadie. ¡Venganza¡, es lo que queremos, que se cumpla la Ley del Talión. El ventilador está encendido y la mierda se mueve y lo llena todo. Todos tienen mierda escondida en las alfombras, y si mierda sale que salga la mierda de los demás que es peor que mi propia mierda. Y hay una gran diferencia entre hacer las cosas por verdad y justicia que hacerlas por odio y venganza. Éstas últimas solo conducen al caos y a la destrucción, precisamente lo que nos hace falta (nótese el tono irónico de esta última afirmación).

PD:
No quedan ya inocentes en este mundo de la política en el que vivimos. Un auténtico pantano de vileza y podredumbre, de mezquindad supina. De malos contra peores empecinados en hacerse daño sin pensar en los grandes daños que provocan en la población.

22 de abril de 2014

La fábula del desdichado y el mago de la lámpara equivocada.

Ni una gota de agua. Ni una brizna de esperanza.
El desdichado se movía lentamente por entre las profundas dunas del desierto.
Cada paso movía una cantidad ingente arena, haciéndole perder, en hemorragia, las escasas fuerzas que todavía le quedaban.
El calor del sol era una constante matemática imposible de soslayar. Un auténtico castigo, una auténtica tortura.
Pero algo tiene el desdichado en su interior que lo mueve como un autómata por el tórrido oleaje de sol y arena. Un instinto animal y de supervivencia que mueve sus piernas y que tapa la boca de sus razonamientos.
En una de esas subidas y bajadas se encuentra, revoleada, en medio de la nada, una lámpara mágica. 
Por un momento entrega una poca de la fuerza que le quedan a esbozar una sonrisa de satisfacción y alivio. La frotó.
Allí, entre fanfarrias de luz y sonido apareció el típico genio de la lámpara; con su turbante blanco, sus brazos musculosos y su barbita de chivo.
- El primer deseo -le dice secamente al pobre hombre.
- Poder comer estaría bien -les respondió. 
Ni un zas, ni un kaboom, junto al hombre simplemente apareció una caña de pescar.
- El segundo deseo -le volvió a decir secamente el genio.
- ¡Vaya!, después de lo que acabas de darme, no sé. Poder beber agua, es lo que quiero -le contestó.
Allí estaba, un segundo después, junto a la caña de pescar, una horquilla de zahorí.
Las dunas, la caló, el maldito genio. El desdichado era ahora el tipo más encabronado en aquel mar de arena.
- Tu último deseo -le dijo. 
- ¡Sácame de aquí! -le contestó enfadado.
Al siguiente abrir y cerrar de ojos ya no estaba en el desierto de arena. Estaba en medio de un pedregal seco, con el mismo sol de justicia radiando calor sobre su cabeza. Ya no estaban ni el genio y la lámpara.
- Hijo de puta -balbuceó. 
Cogió la caña, la horquilla, toda su frustración  y siguió caminado entre rocas, cantos, grava y guijarros de infinitas formas y tamaños.

Ahora, como en toda buena fábula que se precie, llega el momento de la moraleja. Pero, quién soy yo para imponer moralejas a los lectores. Que cada cual saque las suyas, y me digan, pues no haber entrado en el desierto. O, haber pateado bien lejos la lámpara. O mejor, pide una botella de agua Lanjarón de litro y medio, un plato de macarrones con tomate y sácame de aquí y llévame al Starbuck de la Campana ahora mismo. ¡Qué se yo!



Tassili n'ajjer en Argelia

14 de abril de 2014

El mito.

Ha pasado tanto tiempo, tanto, que lo ocurrido se convirtió en mito; tanto, que el mito pasó a ser leyenda; tanto, que incluso se convirtió en cuento, de esos que las abuelas usan en la noche para asustar a los pequeños con el fin de que obedezcan.
Tanto tiempo pasó que sólo quedan rumores, sólo quedan viejos miedos inconscientes en los oscuros corazones de los hombres. Repudiados por la razón y el entendimiento más estricto y severo.
Todo ese tiempo ha pasado; tanto, que ya nadie da crédito a lo que aconteció. Imaginaciones infantiles, lo llaman, elucubraciones de los locos, extravagancias de los poseídos. 
El mayor de los descréditos cae sobre aquellos que tratan siquiera de nombrar los acontecimientos y sus ejecutores.
Todo lo que quedó es una estatua, luego convertida en fuente. Y nadie preguntó porqué nunca perdía el brillo ni el lustre, a pesar del paso del tiempo, de aguaceros y ventiscas. Y nadie pensó en serio porqué nunca jamás dejó de dar agua incluso en los peores años de la terrible sequía.
Ancianos que ahora llevan a sus nietos a jugar, ya hacían lo mismo a las faldas de la fuente en su niñez acompañados también por sus abuelos. Y dicen entre ellos: "ya no quedan artistas como los de antaño". Dejaron de hacerse preguntas, se conforman con la versión fácil y tranquilizadora del sentido común racional que niega lo extraño y lo que late oculto en el alma humana. Nadie quiere saber la verdad de lo que ocurrió en aquel lejano entonces. Qué hay detrás de ese miedo, de ese cuento, de esa leyenda, de ese viejo mito.

Mirssa de Boggelund

27 de marzo de 2014

Alegoría erótica

Ahora una pequeña transgresión. Sigo explorando nuevos territorios de escritura. Ahora me introduzco en el apasionante mundo de la literatura erótica. 


23 de marzo de 2014

D.E.P. Sr. Suárez

Hay algo curioso en este curioso país nuestro. El cainismo nos lleva a atacar con denuedo a todas las figuras que despuntan hasta derribarlas, para luego, cuando les llega la muerte, ensalzarlas hasta el paroxismo. Cuando vivía todo eran defectos, se miraba lo que le faltaba o lo que lo sobraba. Importaba contar los enemigos que te esperan con el cuchillo en los dientes. Cuando estás muerto todos se apuntan al carro, todo se perdona y todo se engrandece como si nunca se hubiera equivocado. Darle al vivo primero, y al muerto después, lo que le corresponde, ni más ni menos, es una misión difícil de realizar en nuestra sociedad.
Con el Sr. Adolfo Suárez está ocurriendo esto, claramente. Desde hace días, desde que su hijo anunció su pronta muerte. Olvidado, por sí mismo -por esa maldita enfermedad-, y luego por la sociedad y por la clase política a la que dio lo mejor de sí. Ahora todo es vanagloria y parabien. Un inmenso panegírico en los días de su agonía; como si el pobre hombre fuera a enterarse de algo.
Es lo que hay, somos muy así. 


En los tiempos actuales en los que vuelve la estridencia exagerada, las diferencias exacerbadas, los extremos contrapuestos, las batallas campales y el cruzamiento de culpas, donde los acuerdos por mínimos son poco menos que utopías inalcanzables, en los que el sentido común, la mesura y el equilibro son atacados por ambos flancos, la figura de Suárez y su modus operandi en los tiempos difíciles de verdad es, realmente, impresionante. Tanto, que tiene toda la pinta de que será una nueva oportunidad histórica perdida. Es lo que hay, somos muy así, de desaprovechar las enseñanzas que nos vendrían bien.
Precisamente su figura pragmática (sin filiación precisa y contundente a favor de tirios y troyanos, la que le valió el ataque y la franca animadversión de los que ahora hipócritamente hablan bien de él), es lo que nos hace falta. Mucha falta nos hace, pero es el sino de nuestro pueblo despreciar lo que nos hace falta, simplemente porque no es el canon de la perfección de los extremos, no es el máximo que exigen desde los cuarteles del poder. Los extremos nos dominan y manejan. A los del centro, a la gran mayoría nos valdría un cierto tipo de imperfección funcional, un mínimo útil y, sobre todo, una figura central, aglutinadora, unificadora y equilibrante. 
Descanse en paz, Sr. Suárez doquiera que vaya usted. Mi respeto por su trabajo en los tiempos del humo y el ruido de los sables.

22 de marzo de 2014

Reflexiones Patibularias 71

Reflexiones Patibularias 71

LXXI

Dudemos de todo, ya que estamos.
Dudamos que realmente los políticos representen a la ciudadanía. Diciendo esto parece que uno quiera ganar puntos. Esperen a que termine. Hay razones suficientes para dudar de los partidos políticos, sus programas, sus ideologías, su gestión y administración.

Dudemos de todo, ya que estamos.
Dudamos que realmente los movimientos populares representen a la ciudadanía, especialmente cuando la hipérbole apocalíptica llena la calle y la red. Lo ve, ahora parece que los estoy perdiendo. Esperen a que termine. Hay razones suficientes, una vez más, para dudar de que estén luchando por el resto de la sociedad.

Dudemos de todo, ya que estamos.
Unos y otros salen del pueblo, ni unos ni otros vienen de Marte. Es más, de eso no hay duda, ambos son el pueblo. Hay ahí una transferencia de representatividad desde un grupo a otro grupo de poder e interés político. Esto es una cuestión tan antigua como la propia Humanidad, que no tiene que ver con modas pasajeras o perder o ganar puntos con nadie.

Pueden, !no¡, les invito a dudar de mí y mi barrunto cartesiano; incluso, ya que estamos, duden de sí mismos. La duda es más saludable que la coerción, venga de donde venga. La duda y hablar por uno mismo sin que nadie diga representarle o defenderle. 
Lo dicho, dudemos de todo, ya que estamos.

14 de marzo de 2014

Autoridad de sumisión y autoridad de reconocimiento. La importancia de los maestros.


Es importante hacer una delimitación entre una y otra modalidad de autoridad. Nos encontramos con la autoridad de sumisión, la del 'ordeno y mando', una autoridad de imposición, que sólo requiere la obediencia ciega y la abdicación de la razón por parte del que recibe la orden. Esta autoridad de gran vigencia histórica ha sido siempre arbitraria e irracional y ha coartado la libertad de mucha gente en muchas partes del mundo porque ha ido siempre asociada a la coerción física. De este modo de autoridad surge un modo de tradición cerrada y claustrofóbica, que se expresa mediante el mandato, y de gran violencia antropológica. Y lo que es aún peor, toda violencia de la autoridad genera violencia en los que están oprimidos.

Pero enfrente de este modelo de autoridad, en la antípoda de la misma, encontramos la llamada autoridad del reconocimiento. Esta es una autoridad adquirida por el esfuerzo y el trabajo en los ámbitos epistemológico y ético-normativo. Es una autoridad que se gana frente a los otros bien por ser un referente en el conocimiento (sabes mucho de tu campo), bien por ser un referente en la justicia y la buena conducta. Cualquier persona razonable y sensata, que se hace cargo de sus propios límites, entiende que esa persona tiene una perspectiva de la cuestión más amplia, acertada y certera que la propia y acepta su punto de vista y su voluntad, y no siente menoscabada ni su libertad ni su acción. De este modo de autoridad surge un modo de tradición abierta y cercana, en constante autoaprendizaje y perfeccionamiento, en la que el diálogo, el encadenamiento de preguntas y respuestas, juega un papel importante.

Podemos proponer algunos ejemplos de esta autoridad del reconocimiento. En las tradiciones espirituales orientales entre el maestro o gurú y su alumno o iniciado se establece una relación de autoridad de reconocimiento: el pequeño saltamontes se postra ante su maestro no para que éste acabe con su libertad, lo hace porque entiende que a través de sus enseñanzas, su entendimiento y su libertad se agrandarán con creces. Todos tenemos en mente a algún médico eminente que por su dedicación y esfuerzo, trabajo y brillantez en su campo de estudio e investigación se ha ganado a pulso ser una eminencia en su campo. Y cuando todos dicen del mismo que es una autoridad, lo hacen con veneración y afecto y no como una crítica a un comportamiento intolerante. 
Termino con unas palabras de uno de mis maestros:

 “… la autoridad de las personas no tiene su fundamento último en un acto de sumisión y abdicación de la razón, sino en un acto de reconocimiento y de conocimiento (…) La autoridad no se otorga sino que se adquiere, y tiene que ser adquirida si se quiere apelar a ella. Reposa en el conocimiento y en consecuencia sobre una acción de la razón misma que, haciéndose cargo de sus propios límites, atribuye al otro una perspectiva más acertada”.

H.-G. Gadamer. Verdad y Método (La historicidad de la comprensión como principio hermenéutico)

27 de febrero de 2014

Secretos y misterios

Los secretos tienen respuesta. Los misterios no la tienen. A los secretos podemos buscarles explicaciones, a los misterios no.
Cuando alguien accede a un misterio, y logra comprender lo que hay detrás, éste desaparece, se evapora. Y el que logra resolver el misterio toma posesión de un magnífico secreto cuya comprensión no quiere compartir. El secreto se degrada cada vez que se comparte, pierde su fuerza. Cuando todo el mundo posee esa comprensión el secreto también desparece.
Si alguien consiguiera descifrar los grandes misterios de nuestra existencia, el misterio de los dragones, o el de las estrellas, por ejemplo, se convertirían estos en el mayor de los secretos. Hay quien haría cualquier cosa por conservarlos. Recuerda, la posesión exclusiva de los secretos otorga un poder impresionante.

Maestro Mirssa de Boggelund



El Archipiélago de Boggelund.
Al norte del gran continente, en medio del frío y calmo mar, encontramos un archipiélago volcánico. Un puñado de islas abruptas, pero de gran riqueza, que acoge al pueblo de Bogge.   

24 de febrero de 2014

El ventilador

Una de las cosas que ha traído la crisis es lo que llamo 'el ventilador'. Es un daño colateral, más bien, que la empeora a la vez que la soluciona. Una coincidentia oppositorum de las buenas. 
Los trapos sucios han existido siempre. Lo mismo decimos de la corrupción, la prevaricación y el cohecho. No han caído del cielo en los últimos años. Dudo mucho que ninguna sociedad política y cultural de la Humanidad, a lo largo de la historia, no haya sido corrupta. Pero me ciño a lo nuestro. Durante mucho tiempo, en esa época de vacas gordas que ha durado décadas, los acontecimientos podían ocultarse, o callarse, o quedarse en un relato a medias, o agazapada en alguna esquina incluso, en algunos casos se llegaba hasta cambiarlos descaradamente. Incluso algunos casos no se publicitaban por temor a las consecuencias. No era una cuestión de responsabilidad ni mucho menos, era inoportuno o peligroso desvelar las tropelías. Había una especie de entente o de omertá en la que muchos callaban las miserias del contrario si éste callaba las suyas. Además estaba el miedo, las represalias y demás. Si no callabas o ibas a la calle, o al exilio, o perdías tu puesto, tu trabajo, o alguien llegaba por detrás y te desacreditaba, cuando no te mandaba al fondo del océano. No olvidemos que también se ocultaban las cosas por conveniencias: mucha gente sacaba más rédito de la mentira que de la verdad. Muchos han subido en el escalafón de los partidos, de la Judicatura, de la prensa siendo fiel y silencioso. ¿Dónde estaban los jueces y los fiscales en esos tiempos, y la prensa, dónde la opinión pública indignada?
¿Qué ha ocurrido? La crisis se ha llevado por delante el dinero que manaba a espuertas y que llegaba a muchos bolsillos. Ahora hay que competir por el poco dinero que queda y eso significa que hay que eliminar al mayor número de adversarios posibles. [Ponemos el ventilador]La crisis se ha llevado por delante el miedo que antes amordazaba a más de uno y de dos. Ahora hay kamikazes por doquier dispuestos a inmolarse si con eso se lleva por delante a más de uno. [Ponemos el ventilador] 
La crisis ha agigantado el fenómeno Internet y las redes sociales. Es la avalancha: tal cantidad de datos, de información, de opinión, de videos, de portales, de expertos, que es casi imposible filtrar la aguja de la paja. Hay mucha gente cabreada con ganas de desahogarse y de irse por los cerros de Úbeda. [Ponemos el ventilador] 
Los jueces mismos, también cabreados, como todos los trabajadores públicos, por los duros recortes comenzaron a abrir cajones y estanterías que antes tenían cerradas u olvidadas. Antes, o tenían miedo, o preferían callarse para no perder el favor del jefe político de turno que bien podría ascenderlo. Ahora, con la nómina más escueta han perdido el miedo y empiezan, por fin, a meter mano a la corrupción. [Ponemos el ventilador] 
Y la prensa amiga de unos y otros, que sigue siéndolo, pero con unos boquetes descomunales en sus cuentas. Ahora lo que vende es esta orgía tremenda, cual película de George A. Romero, de corrupciones. Es la nueva gasolina social, el cabreo y la indignación. Recuerden a Groucho Marx en aquel tren del lejano oeste, ¡más madera! Hay que darle combustible a la ciudadanía para que arda hasta sus más profundos cimientos en cabreo e indignación. El otro día fue lo de Granados, para el fin de semana hay que esperar un contraataque, de quien sea. [Efectivamente, ponemos el ventilador] 
Ponemos el ventilador, que saca todo el hedor, la porquería y las heces de nuestra sociedad. Una guerra de todos contra todos, de cornadas de indignación y cabreo, de ajuste de cuentas a navajazo limpio, donde nadie mide las consecuencias ni las cosas beneficiosas que se está llevando el fuego por delante. No estoy diciendo que no vayamos por esta senda; estoy diciendo que como precisamente hay que ir por esta senda, que Dios nos coja confesados cuando ardamos todos y que luego no venga nadie a lamentarse. Esto siempre ha sido una cuestión de venganza, no de justicia.
Y dijo Nerón, ¡qué arda Roma hasta sus cimientos! Y le dijeron: ¡qué estás haciendo, oh César! Y respondió: ¡Estoy creando un mundo nuevo, más limpio y puro, más auténtico, sin mácula! Y volvieron a decirle: ¡Cuando todo arda y perezca en el fuego y no quede nada que siquiera pueda resurgir de las cenizas, qué mundo será ese! Y Nerón sentenció: ¡Ese será el auténtico nuevo mundo, mi legado para la posteridad!

23 de febrero de 2014

Ananké, Moira, Fatum o Destino

Hay algo tremendo en el Destino. Y no es que esté escrito, que sea inevitable, que no tenga vuelta atrás. Al contrario, lo tremendo de la moira es que puede modificarse, que podemos cambiar el curso de los acontecimientos. Lo tremendo es que para poder cambiar el curso de los acontecimientos se necesita una gran cantidad de fuerza, de energía, de poder, de voluntad. 
Efectivamente, para cambiar el destino se necesita la violencia, una cantidad ingente de la misma, una descomunal calidad de violencia aun mayor que la que supone el fatum.
El destino no atiende a razones, hace caso omiso al sentido común, no habla el idioma de la lógica más contundente. Pero tampoco atiende a emociones o sentimientos, no habla el lenguaje del alma humana. Hay muy poca humanidad en el destino, casi nada. Rebasa las categorías de lo racional y de lo irracional, es más, el destino es su propia categoría. Y si no tenemos argumentos con los que contrarrestarlos, ni tenemos sentimientos con los que convencerlo, solo tenemos la voluntad de poder, la fanática determinación de destruirlo. Nos queda la violencia.
Y muy pocos saben manejarse en la violencia, muy pocos pueden y quieren hacer de la violencia la esencia de su vida. Muy pocos tiene la voluntad de poder lo suficientemente potente como para hacer frente a la ananké. Muy pocos tiene el alma de un dragón para asumir su destino: acabar con el destino sabiendo que tendrá que dar su vida para ello. Por eso el común de los mortales nos dejamos llevar por el destino, por los acontecimientos, como la hoja que mueve el viento; el instinto de conservación protege nuestra vida frente al destino. Sumisos, sí, pero vivos.

Maestro Mirssa de Boggelund.

21 de febrero de 2014

Walter Longmire



Nosotros conocemos a Longmire. Hemos estado durante dos años viendo qué clase de tipo es. Qué clase de padre, de amigo, de jefe, de poli. Sabemos cómo es su catadura moral y su profesionalidad. Conocemos su rectitud moral, también su sagacidad y minuciosidad. Sabemos el respeto que tiene por la cultura Cheyenne, y que no es, ni de lejos, un tipo racista. Sabemos que le asquea muchas cosas de las que ve en su trabajo policial. Y sabemos que no es un tipo corrupto y que aguantó carretones y carretas durante la campaña electoral, manteniéndose limpio, a pesar de todos los ataques que recibió. Precisamente por su talla moral, por su sentido del honor y la justicia es por lo que mataron a su mujer, casi matan a su hija y quieren arruinarle la vida. ¡Y llega el poli negrata de Denver a descargar toda su rabia contra el cowboy, sus prejuicios, su racismo,  su odio, sus fantasmas y los traumas psicológicos sin resolver! No le interesa saber eso que nosotros sí sabemos. Ya lo tiene claro, llega a Durant con el juicio finalizado, sin saber, ni conocer, ni preguntar, ni indagar. Piensa que el sufrimiento de su pasado le da la visa de la verdad eterna y la justicia. Quiere apuntarse un tanto, ajustar cuentas con su pasado, con la suciedad de su vida. Pretende hacer justicia pero realmente es de la peor clase de justicieros. 
¡Cómo es la vida, verdad! La suciedad de la vida que llena de porquería el espíritu de los más débiles, convirtiéndoles en justicieros indignados de las causas ajenas. Es una serie de televisión, pero cuántas veces no ocurre lo mismo en la 'vida real'. 

21 de diciembre de 2013

Frentismo... mientras que el cuerpo aguante.

Reflexiones patibularias 70

LXX


En estos último meses, gracias a dos ministros populares, Wert y Gallardón, tenemos asegurados, como poco, casi una nueva década de frentismo y de guerracivilismo político que se trasladará, velis novis, a la sociedad. Lo han anunciado los líderes del partido socialista opositor. Gracias a estos también, claro está.
Dentro de 2 años, o dentro de otros 4, y serán 6, cuando entren en el gobierno desharán la LOMCE (la de Wert) y la Ley Orgánica de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada (la de Gallardón). Pero claro, estas dos leyes del partido conservador, son a su vez, ajustes de cuenta con el pasado, con leyes del partido de izquierdas: la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo (la ley Aído de 2010) y la LOE (la ley de Mª. Jesus San segundo de 2006). Una ha durado 3 años y la otra 7.
González ajustó cuentas con el Franquismo. Aznar ajustó cuentas con González. Zapatero ajustó cuentas con Aznar, ahora Rajoy ajusta cuentas con Zapatero y cuando el Partido Socialista arregle el pifostio que tiene montado con el candidato, le ajustará las cuentas a Rajoy cuando lleguen al gobierno dentro de 2, o de 6 o de 10 años. Y los sucesores de Rajoy ajustarán cuenta dentro de 15-20 con los que serán sucesores de los que ahora sucederán a Rubalcaba. Podemos apostar a caballo ganador. Si algo sabemos de la política española es que quien a hierro mata a hierro muere y seguro que dentro de unos pocos años, estoy aquí escribiendo un post parecido a éste. ¡Cuánto cuesta aprender en este país! Bueno, a lo que vamos...
En muy mal lugar deja esto a TODOS los políticos de la nación que parece que no se han enterado de lo que pide la ciudadanía y siguen enfrentados, como si la Batalla del Ebro no se hubiera terminado. Claro está, también queda retratada, escandalosamente, el intento de pacificación de la Constitución del 78. Un fracaso total y rotundo, queda demostrado en cada evento político importante y trascendente que sucede en este país. Aquello fue un parche para salir del atolladero, pero es un instrumento inservible para el futuro, nuestro presente.
Y claro, los políticos profesionales de este país ganan su energía a base de enfrentar a la gente, de no parar de abrir las heridas que antaño hicieran que lucharan hermanos contra hermanos. Miramos a Alemania, donde no hace mucho el partido conservador y el partido de izquierdas han hecho coalición para gobernar en su país... ¡y en el resto de Europa!. El pragmatismo antes que la ideología, lo que les une antes que los que les diferencia, lo que importa es lo que ganan y no lo que pierden. Aquí es impensable algo así. Evidentemente, así nos va a nosotros y así les va a ellos. 
Seguimos en Alemania, que hace 60 años estaba destrozada por una Guerra Mundial y traumatizada por la figura de Hitler. Los partidos conservadores de allí (el partido de Merkel) cortaron sus lazos con el nazismo desde el minuto cero. Y los partidos de izquierda de allí nunca han echado en cara a sus contrarios que tuvieran relaciones con ellos. Hicieron borrón y cuenta nueva, de verdad. Y ahora miramos aquí, y vemos cómo el odio más tremendo caracteriza las relaciones de ambos; la reconciliación no es posible en la calle porque no tiene cabida en el discurso político. 
Y son tan parecidos, que bien podrían pasar por hermanos gemelos. No hay más que ver las tertulias y los editoriales y contar las veces que oímos y leemos, 'Este país se va a pique' en los que son de derechas o 'Esta sociedad se viene abajo' en los que son de izquierdas. Y hace años decían, 'La izquierda está acabando con todo'; y ahora dicen, 'La derecha no está dejando nada en pie'. Unos ven terrible que el clima moral esté destrozado por la tibieza de los otros ante el asunto de la doctrina Parot y la supervivencia de ETA. Otros ven inadmisible que el estado bienestar se desmonte por la actuación contra lo público de estos unos. Y piensan que lo suyo es lo importante de verdad y que lo de los otros son poco menos que estupideces. Y no se dan el beneficio de la duda, y no se escuchan, y no quieren dialogar en serio, y no quieren saber nada de lo que el otro puede decirles, y sólo largan la consabida retahíla de frases hechas que no convence a nadie, solo enardecen el ánimo de los suyos. Y vemos como el Facebook, por ejemplo, se inunda de montajes de todo tipo, con toda clase de insultos de unos hacia otros y de otros hacia uno. Y la bola de la animadversión crece y crece. Y ya hay varias generaciones de gente que se odia a muerte por unas siglas. Y sin embargo no hay problema alguno para pactar la componenda del Tribunal Supremo, ¿pero estos dos no estaban peleados? ¡Qué cosa!
Siendo tan diferentes, no pueden ser más iguales, para la desgracia de todos nosotros. En uno de los lados, dan por hecho y por supuesto que su ideología es la verdad, aportando incluso un buen puñado de argumentos objetivos, y también de evidencias empíricas y que ser de izquierdas es lo peor que se puede ser en este mundo, poco menos que el anticristo, seres dementes y radicales. ¡Cómo se puede ser otra cosa que no ser de derechas! Y desde el otro, dan por hecho y por supuesto que su credo es la verdad, aportando incluso un buen puñado de argumentos objetivos, y también de evidencias empíricas y que ser de derechas es lo peor que se puede ser en este mundo, poco menos que un genocida, seres retrógrados e indignos. ¡Cómo se puede ser otra cosa que no ser de izquierdas! Y entran en una especie de juego a ver quién puede decir en menos de un minuto todos los epítetos insultantes que se les ocurran. Creen estar haciendo algo correcto y lo que están haciendo es caricaturizarse mutuamente. Se miran al espejo y se ladran, como los perros. ¿Qué tendrán otros países y otras sociedades que han superado esto? Y los que no escogemos esquina en el ring, tenemos dos enemigos, y sendas acusaciones de ser de los otros, como si en este mundo hubiera que escoger, sí o sí, entre carne y pescado.
Y éste es el panorama que tenemos. Y un buen amigo mío, Xj, tiene fe en que las nuevas generaciones de jóvenes aprendan de esto y no perpetúen el horror y la infamia del frentismo constante; de no parar de buscar puntos por los que discutir e insultarse. Y yo, que soy más pesimista, y otro amigo, Mileto, creemos que la cosa está más bien perdida. Una parte de nuestra juventud está muy preocupada con lo de 'Mujeres y Hombres y viceversa'; y la otra parte que no se preocupa con esto, está preocupada en elegir bando y posición en la trinchera, para que el frentismo no decaiga, y una nueva generación no eche a perder la virulencia que caracteriza a la de sus padres y abuelos. Espero equivocarme. 

24 de noviembre de 2013

¿Qué es lo que hay que decirle a la gente?

Reflexiones patibularias 69.
LXIX


¿Qué es lo que hay que decirle a la gente? ¿Qué es lo que la gente quiere ver? Son estas dos las preguntas centrales que se hace la política, y los políticos, en su vertiente táctica y estratégica. Es sencillo, decirles lo que están deseando oír, enseñarles lo que están necesitando ver...
He aquí una explicación más clara...



Y este fin de semana lo hemos visto en el Congreso del PSOE en Andalucía y la entronización del nuevo boss, la Sra Díaz. En esto de la táctica y la estrategia el grupo popular conservador está a años luz de su peor adversario, pero por debajo. Al estacazo ganan estos, pero si se trata de jugar al ajedrez político los socialistas no tienen, ni han tenido, adversario a su altura en la época democrática. ¡Al Cesar lo del Cesar! Y esa autocrítica que hace esta señora con la boquita chica pero con una mirada de fanática, tiene premio. Rajar de ZP tiene premio y ya lo saben hasta los suyos. Es un movimiento ajedrecístico de primer nivel. Los maestros en estrategia política de esa señora han de estar orgullosos de los avances de su pupila.
Y ya tienen su nuevo Mesías, como lo fue el Sr. González. En tiempos de crisis, como fue la transición, nada  mejor que un boss populista que llegue al barrio, a la tasca, a la cola de la carnicería, con un hablar campechano, un tono y unos ademanes empáticos, de pueblo de toda la vida. Pero no se dejen deslumbrar, en política no hay nada que sea espontaneo. Todo está medido. Tácticas y estrategias. Lean a Schumpeter, aprendizaje seguro.

PD:
Aquí dejo unas entradas de hace unos años explicando lo que dice este teórico de la política como estrategia:
http://losmomentosperdidos.blogspot.com.es/2009/09/sobre-la-politica-que-hoy-en-dia.html
http://losmomentosperdidos.blogspot.com.es/2009/09/sobre-la-politica-que-hoy-en-dia_20.html

16 de noviembre de 2013

De las mentiras en lo cotidiano o cómo no se predica con el ejemplo o de cómo por la boca muere el pez o dime de lo que presumes y te diré de lo que careces...

Reflexiones Patibularias 68


LXVIII


Lo importante de la mitologías es que nos las creamos. Si no es así, no funcionan. Hay que hacer nuestras todas esas mentiras, que estemos convencidos de todas y cada una de ellas, y no quede atisbo de duda. Las mitologías, las de antaño, y las actuales, funcionan por el automatismo mental de la creencia ciega, sin fisuras. Ahora, me vienen a la cabeza un par de ejemplos que encajan en esto que digo. Realmente es un mismo caso pero que tiene algunas variantes. Me centraré en dos de ellas: el santo varón y progre de salón.

Todos conocemos a alguna persona que manifiestan, con orgullo, toda una serie de preocupaciones por la igualdad, y de otras ideas hermanadas a ésta. Le oímos defender con vehemencia la cosa pública y otros sucedáneos. Se jactan, a modo de condecoraciones, de la defensa de estos grandes ideales. Se creen cada punto y coma de lo que dicen. Suele ser gente machacona e intensa en su discurso; van, como se dice coloquialmente, a piñón fijo. Pero si uno escarba un poco en el terreno de la acción, de los actos de su día a día,  en la intimidad de su vida privada, en las elecciones personales sin público, descubrimos una impostura tremenda en muchos de ellos: no hacen nada de lo que predican. Exige a los demás que hagan lo que dice, pero es el primero que no hace lo que dice. Clasistas y elitistas, su actuar diario delata la mitología en la que viven.

Casi lo mismo decimos del otro arquetipo. Todos conocemos a alguna persona que manifiestan, con orgullo, toda una serie de preocupaciones por la rectitud, y de otros valores morales hermanados a este. Le oímos defender con impetuosidad la moralidad y otras guarniciones similares. Se jactan, a modo de medallas, de la defensa de estos grandes valores. Se creen cada punto y coma de lo que dicen. Suele ser gente insistente y enérgica en su discurso; van, igualmente, a piñón fijo, se lo creen a pies juntillas. Pero si uno escarba un poco en el terreno de la acción, de los actos de su día a día, en la intimidad de su vida privada, en las elecciones personales sin público, descubrimos una impostura tremenda en muchos de ellos: no hacen nada de lo que sermonean. Exigen a los demás una firmeza moral que soslayan, para ellos mismos, con excepciones espurias. Hipócritas y falsos, su actuar diario delata la mitología en la que viven.
La mitología sigue presente en nuestras vidas, en muchos casos dándole forma al comportamiento externo y cotidiano, pero que apenas esconde la podredumbre interior

13 de noviembre de 2013

Llueve para todos.

Reflexiones Patibularias 67


LXVII


Nunca llueve a gusto de todos. Es un refrán al que llevo dándole vueltas estos últimos días. Este perla de nuestro pensamiento popular me da pié a pensar en otras cosas. ¿Qué efecto real tiene nuestra indignación para cambiar la sociedad en la que vivimos? Muy poco, apenas nada. Y me acuerdo de aquel anuncio de neumáticos Pirelli donde salía Carl Lewis, cuyo eslogan era 'La potencia sin control no sirve de nada'.
Hay tanta potencia en la indignación de la gente, pero tan caótica y descontrolada, que no sirve para nada. Es una pérdida de energía vital increíble, el cabrearse e indignarse de este modo, para que luego todo siga igual que antes. O peor aun, que alguien utilice y canalice para sus intereses toda esa pasión. O peor aun al cuadrado, que alguien sepa que toda esa indignación descontrolada no sirve para nada. Y lo saben... ellos saben que cuantos más motivos tengamos para enfadarnos, menos tiempo pasaremos enfadados porque no hay suficiente energía para cabrearse por todo. Y, además, nos entregan un lugar donde volcar toda nuestra indignación y frustración: las redes sociales. Lo que ocurre realmente es que ésta se diluye y desaparece.
A ver si me explico con ejemplo sacados de las redes sociales, que se han convertido en el vomitorio donde cada uno deja lo que le parece mal. Es el pushing-ball donde podemos desahogarnos. Ya no es la plaza del pueblo, o el estadio de fútbol, ni otros lugares públicos. La indignación sale cuando muchos se sientan delante del ordenador, con la privacidad y en el secreto de la oscuridad, se pone a dar a diestro y siniestro. Pensando que desahogarse, que despotricar, insultar y vejar, es lo mismo que indignarse.
Hay cientos de casos para escoger. Lo de Barcenas, por ejemplo. Centenares de cosas se cuelgan por internet, bromas, parodias, fotomontajes, insultos, vídeos, etc., lo que se nos ocurra seguro que lo encontramos. Y de ahí se abre una puerta para atacar al partido del gobierno, al PP y a los conservadores y todo aquello que se les acerque siquiera. Miles de enemigos se montan en internet para meterles fuego.  Otro ejemplo, los ERE de Andalucía. Centenares de cosas se cuelgan por internet, bromas, parodias, fotomontajes, insultos, vídeos, etc., lo que se nos ocurra seguro que lo encontramos.Y de ahí se abre una puerta para atacar al PSOE, y a la progresía y todo aquello que se les acerque siquiera. Miles de enemigos se montan en internet para meterles fuego, a discreción, sin pausa, ni control ni misericordia. Pero es que a gente como González, Aznar y Zapatero que ya no están en 'activo' siguen siendo vejados regularmente, por los muchos enemigos acumulados en sus años activos. ¡Quién no ha visto el vídeo ese de la película de Hitler pero modificado para protestar por algo en concreto! Hay cientos de posibilidades....   
Y seguimos poniendo ejemplos, la Gürtel, lo de Fabra, el Bigotes, lo de los trajes, Nóos, los miles de casos de corrupción política de TODOS los partidos, lo del aumento de los impuestos y el IVA, lo del cumplimiento o no de las promesas electorales, la reforma laboral, lo de Madrid-Vegas, las SICAV, los gorrones Borbones, los desahucios, los escraches, lo de los sindicatos en Andalucía, la Ley Wert, el recorte en las Erasmus, Botella y la cagada olímpica, lo del Tribunal de Estrasburgo y la 'Ley Parot', el trato de favor a la Infanta en el caso Urdangarín, lo de Bankia y la CAM, lo de las Preferentes, lo de Canal 9, lo de Bolinaga y el trato de favor a los etarras, lo de si hemos salido o no de la crisis y la recesión, la tibieza de las penas de cárcel en el país, la inoperancia de policías, fiscales y jueces en casos como los de Marta del Castillo, la huelga de basura, la actuación de los Mossos, los coletazos que quedan del 11M, el Faisán, el cambio o no de la Ley del Aborto, la independencia de Cataluña, el cumplimiento o no del techo de gasto de las Comunidades Autónomas, el copago, las ayudas a la dependencia que no pagan ni unos ni otros, los recortes a los trabajadores públicos, el ataque a los público, la poca ayuda a los emprendedores, lo público mal gestionado por gente enchufada, los 100 kilos de Bale, y lo nuevo que sale hoy: la sentencia del Prestige. Y así podemos estar hasta mañana. Y siempre encontramos una cuantas coletillas que se repiten: ¡Qué vergüenza de país!, ¡Esto es insultante!, ¡Qué escándalo!, ¡Siempre igual!... y muchas más de este estilo.
Es una enorme montaña de asuntos por los que indignarse. Y claro, ¿tenemos energía suficiente para indignarnos por todo esto? Además no hay unión entre los indignados. Hay muchas de las indignaciones que son contrarias. Muchos de los que están indignados por lo de Barcenas, les importa un pimiento lo de los ERE. Son votantes del PSOE y lo que hacen estos nunca les parece tan malo como lo que hacen los del PP, y viceversa. Muchos de los que están indignados por lo de la Ley Wert, les importa un carajo que salgan a la calle violadores y pederastas. Los que ayer estaban muy cabreados por lo del Prestige, la semana pasada se partían el pecho con la sentencia de Estrasburgo. Así puedo estar media hora poniendo ejemplos. Hasta aburrir. 
Y empiezan a establecerse jerarquías en la indignación. Por quién tiene más derecho a estar indignado si los tigres o los leones, los tirios o los troyanos. Y establecidas las jerarquías empiezan unos a indignarse contra los otros porque no se indignan por lo que hay que indignarse. De la indignación por los problemas se pasa a la indignación de unos contra otros. 
¡Premio!, la indignación se ha desactivado porque ahora pagas el cabreo con tu vecino del facebook al que insultas porque no se indigna por las mismas cosas que tú te indignas.

25 de octubre de 2013

EL PROBLEMA DE LA VULGARIZACIÓN EXCESIVA

REFLEXIONES PATIBULARIAS 66


LXVI


Como en todas las disciplinas del saber humano nos encontramos una serie de conceptos que tratan de explicar fenómenos que se dan en la realidad. Digamos que tienen una función técnica de descripción, de limitación, de separación de 'un algo' de otras cosas que no son ese algo. Si no hubiera diferencias no harían falta los conceptos, por tanto. Por esto llamamos 'pera' a las peras y no a las manzanas.
Explica Barbara Goodwin en el magnífico libro 'El uso de las ideas políticas' (Península, 1997) la degradación que sufre el concepto de totalitarismo (y por ende el de fascismo). Ha sido tan manoseado que se encuentra degradado a mero adjetivo peyorativo lanzado a diestro y siniestro por una determinada parte del espectro político contra todos aquellos que no se adhieren a su parcela ideológica. Es una deslegitimación de las posiciones contrarias por la vía rápida. Esta explicación que viene de la politología anglosajona es perfectamente aplicable en nuestro caso más específico, el de franquismo. Esta trivialización en la argumentación política cotidiana, su uso peyorativo, impreciso, procaz e insultante la mayoría de las veces, ha terminado por desactivar y vaciar de contenido teórico al concepto. Cunado tachas a alguien de esto quieres decir muchas cosas, importantes, pero ya no dices nada; como mucho lo que estás mostrando es el propio resentimiento y la incapacidad de rebatir con ideas otras ideas. En la misma línea se sitúa Rick Wilford (Ideologías Políticas, Tecnos, 2004): duda de la utilidad del concepto, por el uso excesivo y vulgar que se ha hecho del mismo hasta terminar por quitarle todo valor analítico. 
No significa lo dicho que estos conceptos hayan dejado de existir o que no sean validos, ni mucho menos que no haya que denunciar y posicionarse con rectitud frente a ellos. Significa que hay que aprender a utilizarlos con precisión. Aprender de la moraleja de la fábula del lobo... ¡Qué cuando el lobo llegó nadie hice caso!


22 de octubre de 2013

LOS MUERTOS NO TIENEN DERECHOS... Y DERECHOS HUMANOS MENOS AÚN

REFLEXIONES PATIBULARIAS 65

LXV


Termino de leer la noticia de esta mañana y la única conclusión plausible que saco es que los muertos, como ya están muertos no tienen derechos. Como ya no son humanos no pueden tener derechos humanos. Ahora tratemos de entender esta truculencia perpetrada por tan insignes juristas. 
Los vivos sí tienen derechos, y de entre los vivos, no todos tienen los mismos derechos, claro está; hay una jerarquía entre los que tienen más derechos que otros. En este caso, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictamina que una señora que ha matado a 24 personas tiene más derechos que los muertos, que recordamos no son humanos y no pueden tener derechos humanos; y más derechos que las víctimas vivas (mutiladas muchas de ellas y sufriendo en sus carnes todavía) y sus familiares. Ahí está... ¡pobrecita la criminal y asesina metida en la cárcel tantos años!... ¡qué tortura!... 
Nos dicen... son ustedes los españoles unos bárbaros trogloditas fascistas que torturan a una pobre terrorista; esa asesina no tiene que sufrir esas penurias en esas cárceles infectas que tenéis. Ellos se ponen muy finolis, muy progres, y nosotros todavía vivimos en épocas pretéritas de la dictadura, con los ojos inyectados en venganza... Nos están dando lecciones... ellos son los expertos en DDHH. Es cierto, lo son, aunque no lo parezca.
Ahí he dejado un enlace a la carta Magna de 1948 por si alguno de ustedes es capaz de entender a partir de qué artículo una asesina, terrorista y criminal tiene más derechos humanos que sus víctimas. Yo no lo encontré... lo mismo es que soy un troglodita fascista y bárbaro torturador de terroristas... no sé... Es que es una cosa tan tremenda que no paro de darle vueltas. Sus señorías han defendido que por los derechos humanos es necesario derogar la doctrina Parot. Estos insignes individuos, entienden que los derechos humanos de esos asesinos está por encima de los derechos humanos de los muertos y sus familiares. Yo creo que es un uso fraudulento (a la par que vil y mezquino) de la DUDH de 1948, un auténtico fraude de ley perpetrado por los que se supone mejores juristas europeos del ramo. Esto es inquietante... por decir algo suave...Yo creo que no... yo creo, entiendo, estoy seguro que los víctimas vivas y todos los familiares tiene más derechos que la criminal y terrorista.

Otra cuestión... muy otra cuestión, es el que ve en esto una 'Buena Noticia'. Para estos mastuerzos el tratamiento será diferente. A estos que defienden los derechos humanos de los criminales para su uso político, partidista y electoral. Los que hacen esto son lo peor de la calaña política actual del país. Son esos teóricos de salón, con la panza bien llena y el puñito en alto... que creen que saben la verdad y no entienden nada del mundo real. Les hace falta mucha pedagogía. Ellos parlotean alegremente del mundo y se rasgan las vestiduras cuando algo les chirría, y lo primero que hacen es ponerte un post-it de esos amarillos donde pone fascista... no piensas como yo, no comparte mi verdad auténtica... eres un fascista peligroso... y se quedan tan campantes...
Son los aristócratas de la moralidad progresista, que ven los toros desde la barrera y juegan a cambiar el mundo sentado en los despachos y los salones. Se creen que son los baluartes de la verdad verdadera y van por ahí repartiendo las tarjetas de idoneidad del pensamiento. Tiene uno solo de ellos más de fascistas que toda la ciudadanía. Los de Bruselas no se han enterado de nada de lo que ha pasado en España desde hace medio siglo; y este fallo delata una supina estupidez, inaudita en gente que se supone preparada. Pero lo que están haciendo los de aquí, no tiene nombre. Al diablo todos ellos y su superioridad moral, su verdad verdadera y todos sus post-it. A los del Tribunal les deseo que aprendan de este error de bulto tan impresionante, que deja al pie de los caballos a la sociedad española con un puñado de criminales a las puertas de la calle. Pero a los otros, a estos progres de salón, y su imaginario ideológico lleno de sandeces, mentiras y manipulaciones, solo les deseo que aumenten sus conocimientos de la realidad. No me alegraría que les pasara nada malo, no me gustaría que sufrieran el terror; pero por su bien, y por su aprendizaje, por pura pedagogía, por sana didáctica, sería una buena noticia que aprendieran en sus carnes, de una vez por todas, que hay cosas con las que no se juega; con el sufrimiento de la gente ni se hace ideología ni se hace política.


PD. También es cierto que el Código Penal que tenemos es para llorarle toda una eternidad y que con semejante chapuza no es de extrañar que desde Europa nos tiren de las orejas.