17 de marzo de 2016

Por el mar corre la liebre... Y por el monte la sardina.....




53.

Muchos no entienden que gente con pocos ingresos, o de bajo nivel cultural, o de la clase obrera de toda la vida, termine votando a partidos conservadores, o liberales, o recortadores de derechos sociales.
Pero no es menor la cantidad de gente que no entiende cómo la gente de alto poder adquisitivo, o de alto nivel cultural, o de la burguesía liberal de toda la vida termine votando a partidos de izquierdas, o a populistas, o a intervencionistas derrochadores.

Es lo que tiene la vida, que a veces, es muy difícil entender algunas cosas. O que las cosas encajen como tiene que ser. Y, entonces, los que no comprenden se cabrean, y llaman gilipollas a los que no hacen las cosas como habrían de hacerlas, especialmente al primer caso. 

Ya que estamos por la senda de la ironía, se me ocurre algo. Para que sea posible la 'conciencia de clase' -concepto acuñado por K. Marx- es necesario y condición sine qua non, que el ser humano sea un auténtico 'homo economicus' -concepto acuñado por A. Smith. ¡Casi nada!

Para que la gente tenga conciencia de su clase, el lugar que ocupa en el entramado social, la gente tiene que tener los pies en el suelo, la gente tiene que tener clara las cosas, que no se deje engañar, ni manipular, que tenga espíritu crítico. ¿Y quién es este sujeto, así con tan magníficas cualidades? Está claro, ¡no! El sujeto que decide racionalmente.
Sólo un sujeto racional puede tener conciencia de clase. Éste prefiere, elige y decide porque sabe lo que mejor le conviene a él mismo y a todos los suyos, los que son como él mismo. Es lo mejor que le puede pasar a la conciencia de clase, porque este sujeto racional elimina todas las contradicciones y la inconsciencia de no reconocerse dentro de esa clase. Así todo el mundo votaría lo que le corresponde. 
El sujeto posesivo, movido por la utilidad y la maximización del beneficio, ese capaz de hacer cálculos complejos en sus decisiones, sería el individuo ideal para hacer realidad la conciencia de clase. La impresionante capacidad de este sujeto le hará consciente y sabedor cabal del lugar que ocupa en el mundo y cuáles son sus auténticos enemigos en la sociedad.
Un sujeto hiperracional -el de los liberales- es la clave para que se pudiera desarrollar la conciencia de clase -de los marxistas. La liebre y la sardina se necesitan mutuamente, está claro. 

Y todos esos que no entienden nada -y ven como su vida se llena de caos e incertidumbre- verían como el puzle encaja a la perfección: cada oveja con su pareja y cada clase votando lo que le corresponde. ¡Y ganábamos por goleada, seguro! 
También pueden cantar alegremente conmigo: vamos a contar mentiras tralará, vamos a contar mentiras.....

5 de marzo de 2016

Dialogar, para llegar a acuerdos, en un charco de mierda.

52.

El encanallamiento ya llegó a todos sitios. Era una cosa que empezó hace años. Comenzó en las columnas de los periódicos, también en los editoriales. Pasó a las tertulias de radio y televisión. Pasó a los dibujantes, a los viñetistas y humoristas gráficos. Pasó a los programas de debate nocturno. No quedó un lugar donde unos y otros se tiraran la mierda a puñaos. Luego llegó internet, y las redes sociales. Y la cosa se amplificó con el arte del meme embarrado en mierda. Pero, mientras tanto, detrás de todo esto, hay una sociedad que se ha ido encanallando. Y también, mucha tierra quemada. Esta semana ha sido tremenda, se han repartido estopa, han dinamitado un montón de puentes, se han tirado montones de mierda a la cara. Han hecho explícita una coyuntura que latía implícita en el día a día de la calle y de las redes sociales, sobre todo esta última.

Dice Byung-Chul Han -filósofo coreano-alemán- que el 'shitstorm' (tormenta de mierda, literalmente) es una categoría fundamental de la era digital en la que vivimos.
Los políticos no vienen de Marte, ni la mierda que se reparten sale de un zoo. Todo parte del mismo sitio. Ellos no son un todo independiente de otro todo que el cuerpo social. Son una parte del todo. Pero es más fácil ver en ellos toda una panoplia de defectos que no aceptamos en nosotros mismos. Como sea.... Ahora estas disquisiciones bien que pueden entrar en el bote de las cosas superfluas.
El problema es que este encanallamiento es tan poderoso que impide el pragmatismo necesario para salir del atolladero en el que estamos. Todo el mundo dice que es hora de hablar, de dialogar, de llegar a acuerdos. Todo el mundo miente, como bellacos. Lo que todo el mundo está diciendo es hazme a caso a mi, haz lo que yo te diga, que yo no me muevo.  Vota tú a mi partido que yo no votaré al tuyo. Negocia conmigo pero haciendo lo que yo diga que si no, no hay pacto. Nadie quiere ceder. Nadie acepta a otro como interlocutor. Esto es muy nuestro, llamar diálogo al asunto si el otro partido hace lo que digo. ¿Y quién quiere negociar, solo viendo la cantidad de insultos y mierda que han recibido de los otros? El orgullo, la cabezonería, el amor propio son tan nefastos en el aspecto personal como en el político. Gadamer -otro filósofo alemán-alemán- siempre decía que es posible que el otro tenga más razón que yo, y que por eso hay que estar abiertos al diálogo. ¡Que iluso, verdad!

3 de marzo de 2016

Equilibrio

51.

1. Orden. Constancia. Equilibrio. Punto de estabilidad. Homeostasis.
2. Desorden. Desequilibrio. Inestabilidad. Inconstancia. Caos.

A. Estados de Felicidad, de Bienestar, de Igualdad, de Justicia.
B. Estados de Sufrimiento, de Maldad, de Desigualdad, de Injusticia.

No creo que nadie en su sano juicio psíquico y moral prefiera los estados de B antes que los de A. Yo no los prefiero, ni los quiero.
O sí, hay gente que los quiere? Que haya gente que no los quiera para uno mismo, pero sí para otros. Los B para los otros y para mi los A. Los hay.
Y hay gente -me meto entre ellos- para los que lo importante está en el 1. En el estado de orden y equilibrio, tanto en las situaciones de felicidad como las de sufrimiento e insatisfacción. 
Aunque bueno, dice Oscar Wilde que el orden es cosa de mediocres. Y Kropotkin dijo una vez que el orden es la servidumbre, embotamiento de la inteligencia, el envilecimiento de la raza humana. ¡Madre mía!, estoy condenado.

Pablo Picasso - Acróbata y joven equilibrista

Acróbata y joven equilibrista, Pablo Picasso (1905)
Oleo sobre lienzo, Museo Pushkin (Moscú)

Plegaria

50.

Y si pudiera pedir a los dioses, o suplicar al destino, por algo y que me fuera concedido, sé lo que pediría. Tener hielo en las venas, la mente siempre fría.

Y si encontrara una lámpara revoleada en algún pudridero de la vida, y al frotarla apareciera un mago que satisficiera un deseo, le pediría un billón de dolares. Es la única manera de mantener el corazón caliente. 

El Maki


25 de febrero de 2016

¿Llegarían o no llegarían?

49.

Lo llaman cobarde, al prudente. Lo llaman miedoso, al que piensa antes de actuar. Le dicen que está asustado, al que analiza pros y contras.
Lo llaman valiente, al que se lanza. Lo llaman audaz, al que corre hacia el peligro. Le dicen que sus actos son heroicos, si no teme las consecuencias.

Me refiero -¿en qué estarían pensando?- a una de mis películas preferidas, 'Llegaron a Cordura', con el ínclito Gary Cooper y la belleza inconmensurable de Rita Hayworth. 

Resulta, al final, que el valiente, el auténtico héroe, es el que actúa de manera correcta en el momento oportuno, que hace lo que hay que hacer cuando hace falta, ni antes ni después, sin aspavientos. Y no el que se lanza como un loco contra los enemigos. Lo mismo en la vida real no es así, es al contrario. No sé. El cine es muy bonito, y muy mentiroso. Quién sabe.

They Came to Cordura

They came to Cordura (1959, Robert Rossen, Columbia Pictures)

23 de febrero de 2016

Ir caso a caso

48.

Dice Zaratustra que no hay peligro en la altura, que lo hay en la pendiente.
Mirar bien, mirar con pausa, mirar a fondo, no es fácil. Nunca lo ha sido. Ahora menos, que hay que ira toda velocidad.
Los sabios realmente no son tan sabios. Y la maldad del ser humano tampoco será tan malvada como su fama dice ser. Y hay cosas de las que nos reímos que tampoco son motivo de risa. Y hay cosas que tememos que tampoco dan tanto miedo.
El ojo calculador del ser humano, usar la balanza interior que pondera, sopesa y calibra, tampoco es sencillo. Nunca lo ha sido. Ahora menos, que hay que estar encabronado por todo.
Está lo 'de siempre', los valores más tradicionales, las medidas a las que nos acostumbramos, porque siempre se ha hecho así. Y llega un momento en que nos negamos a seguir haciendo caso. Y las rechazamos. Pero un día resulta que tenía razón, que una de aquellas costumbres, de aquellos valores, tenía auténtica valía, y que más nos hubiera valido hacerle caso.
Está lo 'nuevo', los valores rompedores y más avanzados. Y llega un momento en que nos resistimos -o nos asustamos-, en que nos negamos a tanto cambio. Pero un día resulta que tenía razón, que uno de aquellos cambios, de aquellas rupturas, suponía una auténtica mejoría, y que más nos hubiera valido correr el riesgo de llevarla a cabo.
Dejarse llevar por ambos espíritus, el conservador y el progresista (sus ideologías, sus programas, sus partidos) es más sencillo, conlleva menos gasto energético. Poner en la balanza los miedos y las seguridades es complicado; colocar riesgo y beneficio mucho más. Por eso nos colocamos etiquetas. Ir caso a caso es tan costoso que tendríamos que poner toda nuestra vida en ello. Y al poner nuestra vida en ello, seguramente dejaríamos de vivirla. Yo creo que hay tanto peligro en la pendiente como en la altura.



Ritual del Pesado del Corazón por parte de Anubis, Sortilegio 125 del Papiro de Ani Libro de los Muertos.

21 de febrero de 2016

Sobre el refrán, es peor el remedio que la enfermedad.

47.

'La libertad es el remedio para la coacción'. Esta es una afirmación con la que todo el mundo estaría de acuerdo sin dudarlo. Me parece que no siempre es así. En este espacio-tiempo en el que estamos viviendo, no está siendo así. Puede que a muchos le resulte inquietante mi afirmación. Si estás azorado será porque en esta época, en la que todo se desfigura y desvirtúa sin cambio, la reflexión sobre el mal y su remedio se vuelve intrascendente. Aunque sean muchos -cada día más- los que ven, con claridad meridiana, que es peor el remedio que la enfermedad. 
Nada es lo que era. Nada es lo que debía ser, lo que habían prometido que iba a ser, lo que parecía que potencialmente podría llegar a ser: el fin de todos los males. Todo aquello que parecía una mejora sobre algún mal que nos aquejaba, termina siendo peor que el mal en su estado primigenio.
Me refiero, a la época digital, promesa de la completa igualdad, esperanza de la mayor cuota de libertad jamás vista hasta la fecha. Es todo lo contrario, la mayoría de las veces. A nadie le guste que sea así, muy pocos lo reconocemos: más libertad no sofoca la coacción. Porque es eso, mayor cantidad, y no mayor calidad.

PD: Domingo de lectura y pensamiento. Domingo de manualidades. No quiero que se me atrofien las manos ni el cerebro, en esta época en la que se ha entronizado a las yemas de los dedos, que son las que trabajan, tocando las pantallas y tecleando en el teclado.




La hipercrítica

46.

Siempre se ha dicho que hay que pensar por uno mismo. No aceptar como bueno y verdadero, sin más, lo que nos dicen. De modo que generemos un pensamiento propio que haga crítica de la realidad que vivimos.


Pero, hay algo ahí que me resulta, cuando menos, curioso. Cuando le hemos hecho caso a Mafalda, y conseguimos empezar a pensar para poder criticar todo lo injusto que nos afecta, resulta que algunos salen para criticar que nuestras críticas no sean como las suyas. Superado el vacío de pensamiento, hay que superar el pensamiento uniforme. Y una de las características de éste es la crítica uniforme. Y una grave degeneración de ésta es la hipercrítica. ¿Qué decir a los que critican que no critiquemos como ellos critican?
No he dejado de criticar lo que tú criticas. Pero no me pidas que critique como tú criticas. No creo que se muy productivo critícarme a mi por no criticar como lo haces tú. Así te vas a desfondar, criticando algo y criticando la forma que tiene otros de criticar lo mismo que tú estas criticando. Ambos criticamos un mismo fondo, pero te empeñas en criticar mis formas. 
Cuando esto ocurre, y es muy frecuente que ocurra, se corre el peligro de dejar de prestar atención a lo importante. Y, además, en vez de tener aliados que compartan -por lo menos- un mismo objetivo, te vas grangeando enemigos entre los que incluso critican lo mismo que tú criticas.
La hipercrítica -por exagerada y ruda, por exclusiva e intolerante, por obstinada e inmovilista- termina siendo la principal aliada del fondo que está criticando.

9 de febrero de 2016

El poder, y su lucha.

45.

Se reaviva en nuestra sociedad un nuevo episodio, profundamente metafísico, de buenos contra malos. Los otros son los malos. Nosotros los bueno. Ambos dicen lo mismo. Como si hubiera una esencia pura y honesta en la izquierda y no en la derecha (o viceversa), en los pobres y no en los ricos (o viceversa), o en los nuevos y no en los de siempre (o viceversa), de manera necesaria, o por mandato divino y cósmico. Y esto de los buenos y los malos, es metafísica rancia y podrida. Como diría Nietzsche, esto son los efectos de la lucha entre la voluntad de poder de unos cuantos.

Soy de los que dice que esto no es una lucha de buenos contra malos. Que no hay esencias eternas ni verdades inmutables. Esto es una lucha por el poder. Joder con lo de la corrupción. Joder con lo de los titiriteros. Es eso, y sólo eso, joderse. Luchar por el poder. Imponer nuevos valores y programas (o mantener los de siempre). Pugnar por el dominio de la sociedad. Pelearse por lo que hay en las cabezas y los bolsillos de la gente. Disputar el voto del ciudadano.

Y esto es lo de siempre. Aquí, en este mundo, había de eso mucho antes de que se instituyera el capitalismo. Que no seré yo el que lo defienda. Pero que había mundo mucho antes. Son seres humanos, agrupados, peleándose por el poder. Nada más, y nada menos.


Los luchadores
Galleria degli Uffizi, Florencia


PD: El que eligen bando pensando que el lado que coge es el bueno, el justo, etc., es un pánfilo (o algo peor). Tienen que mirarse bien dentro. Dejar de mentirse a sí mismo. Eliges bando porque lo quieres es ganar. Que tu poder, asociado al poder de otros, derrote y venza a tus oponentes (esos a los que llamas malos e injustos). Este debe ser un episodio de aprendizaje crucial de la historia de la Humanidad. Conocerse a uno mismo. Y aquí seguimos esperando....

1 de febrero de 2016

Las dentelladas de la política.

44.

El perro tiene bien mordida a la presa. La fiera la tiene trincada con firmeza entre sus fauces.  
Y la muerde con denuedo. Como si no hubiera un mañana.
Su boca, en este momento, se asemeja a una prensa hidráulica que machaca sin misericordia. 
Los dientes bien clavados. El otro se mueve y pega tirones, a ver si se suelta la bestia. Y lo que hace es empeorar los desgarros.
Es su pieza. Su trofeo. Antes de soltarla tendrían que acabar con él. 
Ya sabes lo que hay que hacer en estos casos: Rajoy, ¡córtate el brazo!


Que conste: ninguna mascota ha resultado herida durante la escritura de este post.  Desde el Blog quiero dejar constancia del cariño que tengo a los perros. Y que detesto el maltrato animal. Igualmente, decir que ningún político ha sido emasculado durante el tecleo de la entrada, ni elegido Presidente tampoco. 

29 de enero de 2016

Los cantos de sirena

43.

Hay gente que lleva toda su vida deseando oír el canto de las sirenas. Esperando quizás, que tras ellos venga el paraíso terrenal. Y tan ilusionado estaban en su ensoñación que lanzaron las campanas al vuelo cuando lo que escucharon fue el graznido del pajarraco tuitero.


Ulises y las sirenas, John William Waterhouse (1891) 
National Gallery of Victoria, Melbourne (Australia)

La manada de lobos

42.

No puedes poner al mando de la manada al lobo tonto. Creo que ésta es una idea que la mayoría de la gente tiene claro. Pero deberíamos aprender también, que tampoco se puede poner al lobo más sanguinario al frente de la manada. 


Head on, de Cai Guo-Qiang (2006)

99 lobos se estampan violentamente contra un muro de cristal transparente siguiendo a su lider. En 2009 fue expuesta en el Guggenheim de Bilbao.

28 de enero de 2016

Yoda y el planeta 'Kamino'

41.

¿Es la ausencia de evidencias una evidencia de algo? ¿Es prueba de algo el no tener pruebas de ese algo?

Sócrates diría -el muy ladino- que sólo sabe que no sabe nada. 

¿Es la ausencia de evidencias una evidencia tan poderosa como para negar que exista tal evidencia? Por ejemplo,¿no saber nada de Dios significa que Dios no existe o que no sabemos nada de Dios?

Algunos prefieren la procrastrinación. Una palabra muy moderna -que está muy de moda- que significa postergar o posponer la toma de una decisión. Lo que Pirrón de Elis -y otros escépticos griegos- hacían hace siglos y que llamaron epojé: suspender el juicio. Ante la falta de evidencias, ni se puede estimar ni desestimar nada.

Y luego está Yoda. Y los que pensamos como Yoda. Que entendemos la ausencia como presencia. Obi-Wan acude al maestro Yoda porque no encuentra el planeta Kamino. Las cartas estelares dicen que está en el Laberinto Richi; pero no aparece. Sin embargo el pequeño Maestro le dice a Kenobi que la ausencia de kamino es perceptible, que se nota y es inteligible. Aunque no hay evidencias del planeta de los clonadores, el vacío, el hueco que está ahí, está ahí, tiene presencia real.


¿Y si la ausencia fuera, realmente, lo vaciado, lo no dicho, lo silenciado, lo postergado, lo evitado, lo ignorado, lo cerrado y clausurado, lo que no dejaron surgir ni progresar? ¿Y si la ausencia fuera, realmente, lo no pensado, aquello por lo que todavía no nos hemos preguntado de modo correcto?

24 de enero de 2016

El espejismo

40.

Cuanto más cerca vemos nuestro objetivo -lo que queremos personalmente, lo que exigimos socialmente- más prisa nos damos por llegar hasta él. Si pensamos que está muy lejos, el objetivo funciona como un ideal normativo. En la lejanía, nuestros objetivos tienen forma de utopía. Y éstas nos mueven, nos ayudan a vivir. Pero cuando tenemos la sensación de que está cerca, o alguien nos dice -y nos convence- de que está ahí mismo, que se puede rozar con la punta de los dedos, nos entra la prisa, se apodera de nosotros el ansia y la desmesura.
El problema está en que nos cuesta trabajo detectar los espejismos. En que sea precisamente eso, la sensación de que está cerca, no que realmente esté cerca. Los espejismos juegan con algo vital en nuestras vidas: nuestras esperanzas. El peligro no está en las falsas ilusiones; el peligro está -siempre me lo ha parecido- en que agotan nuestras energías, nos agotan y colocan en situación peor de la que ya estábamos.  

23 de enero de 2016

La imprudencia del bocazas, que sabiendo lo que sabía no dijo nunca lo que sabía, porque sabía que con eso no iba a ningún sitio; y por eso decidió decir otra cosa, sabiendo que diciendo eso que dijo tendría mejores resultados. Y pelillos a la mar.

39.


El sabio aquel, que hace mucho acuñó esa expresión que dice: 'donde dije digo ahora digo Diego', clavó una de las constantes más importantes de la humanidad.


Pero, dice otro sabio, 'todo fluye, todo cambia', lo que antes nos parecía horrible, ahora nos parece bueno, y hasta lo toleramos. No hay nada fijo, nada está marcado de antemano.

Pues claro que sí, alma de cántaro. Todo cambia. Nada es lo mismo. Todo se mueve. Pues claro que sí. ¿Pero eso no lo sabías antes de decir lo primero que dijiste? ¿Si sabes que todo cambia por qué dijiste con seguridad espartana que de ese agua no ibas a beber, si luego sabías que ibas a terminar borracho de ese agua?

La política está llena de bocazas, de personas que largan por la boquita toda una retahíla de cosas que no podrán sostener en el futuro. Lo saben, pero la agitación les puede. Estos personajes tienen una enemiga: la hemeroteca -como la prudencia y la mesura. 

20 de enero de 2016

Los niveles de la guerra

38.

Planteo una hipótesis. Si fuera correcta la idea (1) de cierto militar prusiano (2) que enlaza a la política y a la guerra -y estos días bien parece que sea cierta-, todos los actores políticos involucrados en este conflicto (3) para elegir Presidente saben, que el tiroteo detrás de las trincheras y el cuerpo a cuerpo, da paso al armamento pesado; y de ahí a las armas de destrucción masiva. Entonces -ahí va mi conclusión- si se quejan de los balazos recibidos, se lamentan de lo brutos y desalmados que son los contrincantes, yo les diría que es hora de aguantarse. Ahora te quedas con la cara partida. No compro más la dialéctica de buenos y malos. Que no hubieran ido a la guerra. Que somos los demás los que estamos bien jodidos.


The Course of Empire: Destruction, 1836
Thomas Cole
New-York Historical Society Museum

(1) «La guerra es la continuación de la política por otros medios». Y claro, bien que podemos decir que ' La política es la continuación de la guerra por otros medios'.
(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Carl_von_Clausewitz
(3) https://es.wikipedia.org/wiki/De_la_guerra

Ese punto al que algunos llegan ....

37.

Hay cosas que no entiendo. Algunas otras me cuesta comprenderlas. Me resultan extrañas, anómalas o ajenas. 
Hay un infinito de situaciones ahí fuera que desconozco. Y otras que las conozco y nos la haría en la vida.

Lo otro. Existe lo otro, eso que no es uno mismo.

Hay un momento - o un día, o un punto- en el que algunos dejan de resistirse a lo otro. No se va el miedo. No se va la incomodidad. No se va la desconfianza. Lo que se va es la resistencia. Lo que se va es la imposición de tu mundo al mundo. De tu horizonte, de tus categorías, de tus aritméticas, a la vida de los demás, a sus pensamientos, conductas y esperanzas.

En ese día, en ese punto, en ese momento, los afortunados que abandonan la resistencia, entienden ese refrán popular tan antiguo como el tiempo mismo: 'vive y deja vivir'.





Metz (Moselle), Francia
Rosetón de la Catedral Saint-Étienne (visto desde el interior).

19 de enero de 2016

Arcadia

36.

Los poetas hablan maravillas de ella.
Algunos filósofos la definen con todo lujo de detalles.
Y algunos políticos nos dicen, incluso, que puede ser real y tangible.

¡Arcadia, la bella¡


Todos la añoran. Como si ya hubieran vivido en ella algún tiempo y hubieran sido expulsados por un malvado banquero. 

 !Ay, Arcadia¡

Pero, me pregunto: 
¿Qué haría la gente sin las comodidades que ofrece la capital? ¿Y las autopistas, los aeropuertos y el metro? A nadie le gusta moverse con lentitud e incomodidad. ¿Y el aire acondicionado, la calefacción y el microondas? Hasta hace un rato, a todos nos gustaba comer caliente. ¿Y los cajeros, el Wifi y el 4G? Queremos estar en el cogollo de las cosas, no en la periferia. ¿Y el Twitter, el Facebook y el Whatsapp? Queremos ser el centro del cosmos, cada uno de nosotros.

!Ay, Arcadia, dónde te metes¡

Y algún lumbrera dirá que sí, que nos podemos ir de la capital; viajar hasta Arcadia, y llevarnos todo ese bienestar que la capital nos ofrece. Porque lo queremos todo. Queremos que no nos falte de nada. Que en nuestra vida no falte ni lo prosaico ni la utopía. Somos así de estupendos. ¡Qué vivan los lumbreras!

!Ay, Arcadia¡ !Cuánto te echamos de menos. Cuanto echamos de menos nuestra infancia¡




Thomas Cole
An evening in Arcadia (1843)
Wadsworth Atheneum Museum of Art (EEUU)

13 de enero de 2016

Política de gestos.

En días como el de hoy, en el que se inaugura la undécimo primera legislatura en el Congreso y el Senado, veo claramente como la llamada 'nueva política' es la instauración de la 'política de gestos'. Pero no de una política cargada de simbolismo, sino la política del histrionismo y de las muchas fobias. 
La base y fundamento de la nueva política es afear la política de siempre con cualquier gesto; con lo que sea necesario. Allí donde aquellos vean algo trascendente y esencial, éstos lo convierten en un circo y en tremending topic.
No está bien que lo haga, pero lo haré y me autocitaré:

"Las formas de los de siempre aparecen ahora ante la opinión pública como vacías y sinsentido, es más, puro cinismo e hipocresía. En no pocas ocasiones las formas pulcras, encorsetadas e institucionales enfadan a la masa social, que las ven como pomposas, elitistas y aburridas. Estos nuevos que están muy atentos a lo que late en la muchedumbre han descubierto este enfado y lo explotan en beneficio propio. Al hacerlo, al pisotear claramente las formas y fórmulas añejas matan dos pájaros de un tiro; quedan bien delante de los potenciales votantes y fastidian a los de siempre. Porque para los de siempre estas formas, estas fórmulas, representan una especie de liturgia o de sacralidad que ha de ser respetada. Y uno de los objetivos de los nuevos es afear la existencia toda de los de siempre. (...) Está justificado, fastidiar todo aquello que los viejos consideran serio, importante y valioso; es legítimo y rentable políticamente. (...) Se trata de desmontar este tinglado, esta cueva de ladrones, y la primera puerta que tienen que derribar es ésta".

12 de enero de 2016

Descabrearse

35.

Acepta. 
Acostúmbrate.
Perdona.

Olvida.
Sigue adelante.
Pasa página.

Aprende.
Desaprende.
Inventa.

Concéntrate.
Esfuérzate.
Sacrifícate.

Piensa.
Busca.
Pregunta.

Comparte.
Pacta.
Negocia.
Acuerda.

Sonríe.
Respira.
Juega.

Hay más opciones, además del odio, la venganza, el frentismo y las ganas de joder al prójimo. Lo que pasa es que no están de moda en está época en lo que se lleva es la fobia, el ajuste de cuentas y la indignación.

11 de enero de 2016

Talionis

34.

El mal con mal se paga.
No será porque no se dice. No será porque no hay gente que lo repite una y otra vez, desde hace siglos. No será porque no hay personas -en el ahora insignificante- que tratan de abrir los ojos a más de uno.
Las ganas de fastidiar, de malmeter y de joder, se pagan. Alguien llegará un día para fastidiarte, malmeterá en tu vida y terminará jodiéndote hasta las trancas. Y tu pensando que lo hacías porque la verdad estaba de tu parte.
El frentismo te alcanzará, tarde o temprano. Alguien, cualquier día de estos, llegará a tu vera, y se opondrá como un fanático a todo lo que haces, a todo tu ser, a tu sentir, a tu respirar. Tú horrorizado por su fobia. Y pensando, cuando lo hacías, que era por justicia.  
La venganza saldrá a buscarte, más pronto que tarde, y te encontrará. Y hará escarnio con tu carne, y hará sangre con tus huesos, y molerá a palos tu semblante, y marcará con un hierro candente a tu prole. Y tú pensando que tenías toda la razón cuando te vengaste.

Es un cuento que nunca acaba. La pescadilla (un uróboro para los más finos) que se muerde la cola. El odio se paga -siempre- con más odio. Y es el odio lo que mueve al odio. No lo mueve la verdad, ni lo mueve la justicia, ni lo mueve la razón. Es tautológico. Pero tienen algunos que engañarse a sí mismos. Y llaman verdad, justicia y razón a sus ganas de joder, a su fóbico frentismo y a su sed de venganza. Pero el odio es un boomerang que volverá convertido de nuevo en ajuste de cuentas, en ganas de hacer justicia, de que la verdad salga a la luz y de que la razón sea devuelta a quien la tenía. 

Y así seguirán las cosas. Hasta que alguien decida salirse de esa banda de moebius, terrible e inmisericorde, que nos espera paciente y sin prisa. Es pura matemática.

28 de diciembre de 2015

Esas urnas charlatanas.

33.

¿Hablan las urnas? ¿Cómo? Me gustaría saberlo. 
Si es cierto que hablan, será una criatura hipócrita y peligrosa. Porque a cada uno le habla de una manera. A cada uno le dice una cosa. 
Hablar con las urnas no parece saludable, entonces. Sus palabras provocan separación y odio. Además de ardores y dolores de cabeza. 
A unos, les dicen que hay que pactar; a otros, les dicen que hay que pasar a cuchillo a los populares; a otros, les dicen que las izquierdas tienen que unirse para que los unicornios vuelvan a la Tierra. 

¿Hablan las urnas? ¿Y qué nos dijo? 
Si las urnas han hablado nadie se ha enterado. Menudo pareado, el que antes he presentado. No hablaría muy claro, estaría borracha. Quizás sea extranjera y no sabe castellano. O quizás hay tanto ruido de sables, de unos y otros, que nadie escucha lo que está diciendo.

¿Hablan las urnas? ¡Que sí, que sí, pesado! Que las urnas han hablado, pero todo está más liado, más jodido y enrevesado.


Las urnas han hablado. Pero nadie, absolutamente nadie, se ha enterado. O, quizás, queriendo decir tanto con tan poco, lo que está haciendo es provocar el equívoco. Lo mismo hay que volver a preguntarle, a ver si aclara la cantidad de chorradas que se están diciendo por aquí.

21 de diciembre de 2015

Cuídate

32.


¿Por qué tendría nadie que sentirse culpable por los aciertos, por las virtudes, cuando las cosas te salen bien, o cuando la suerte se convierte en tu aliada?
Cuídate mucho de aquellos que te penalizan por hacer cosas que consideras buenas, que te castigan cuando las cosas te salen bien, o que te maltratan cuando la fortuna se para delante de tu puerta. Y si no puedes evitarlos, que una de esas cosas buenas que haces sea que no dejar que te chupe las energías. 

A vuelapluma


1. A estas alturas de vida, ver la decepción de algunos por los resultados electorales de ayer me da la risa, la verdad. Verlos rasgarse las vestiduras me afila el cinismo, me aviva el sarcasmo. No se han enterado de nada. No saben de la sociedad donde viven.

2. Parece que éstas serán las últimas Elecciones Generales de todos los tiempos. Que no habrá un mañana. Que el Armageddon que se nos cierne hará imposible que dentro de 4 años (quizás antes) vuelvan a convocarse otras.

3. El pueblo habla (sic). La voluntad de los españoles, expresada en las urnas ayer, es que sigamos enfrentados y a la gresca. El pueblo no quiere ser gobernado, quiere ser ingobernado, quiere seguir menospreciando al otro que no votó lo mismo que tú.

4. Del dicho al hecho hay mucho trecho. Hay que sacar de la hemeroteca lo que los líderes han dicho en la campaña. Y ver si ahora hacen lo que dijeron o no. Más de uno se va a tragar sus palabras. Más de uno se va arrepentir de decir lo que dijo.

5. Por algún sitio hay que empezar. Si no se les ocurre nada, yo le aconsejaría que empezaran por cambiar las reglas de juego. Modificar la Ley Electoral, las Circunscripciones y la Ley D'hondt es perentorio. 

6. En el momento en el que tendríamos que estas sacando lo mejor de cada cual, y fijarnos en lo que nos une -para negociar y pactar- nos sale la hostilidad, nos a ponemos afilar los cuchillo, a cargar el tirachinas.

7. Ser de izquierdas es tener un don. Ser de derechas es tener una tara. El de izquierdas exhibe lo suyo como el pedigrí de su perro de raza y ve al otro como alguien que porta un mal infectocontagioso del que tiene que protegerse. En este caldo de cultivo se tiene que dar el 'Gran Pacto'. ¡Ni de coña! Al contrario también pasa, que conste.

8. Algunas cosas o terminas por aceptarlas y superarlas, o son esas cosas las que te superan y terminan  contigo. Me refiero, claro está, a que la corrupción en España no penaliza. Repito, no penaliza. Lo de Andalucía lo deja claro, lo de ayer lo confirma. Y esto hay que aceptarlo con empaque y madurez. Hay que dejar de poner cara de pánfilo, de sentir estupor y asombro. De patalear como un niño pequeño al que no le encajan las piezas del juguete. No seamos ingenuos, como si ninguno hubiera partido un plato en su vida. La corrupción no penaliza en España. El voto útil está antes en la lista de preocupaciones de la mayoría.
¡Qué soy un cínico!, pues claro. El cinismo es la única medicina que funciona un día como hoy. La ironía y el sarcasmo son los fármacos que hacen efecto. Yo la recetaría, si el PP me dejara hacerlo. Pero no me deja. 


20 de diciembre de 2015

Y que el mundo arda hasta sus cimientos... y solo entonces cambiará.



"Este kósmos, el mismo para todos, no lo hizo ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que fue siempre y es y será: fuego siempre vivo, encendiéndose según medida y apagándose según medida".
Heráclito (1)

"El fuego transforma la esencia del cosmos. Cuando todo se consuma por el fuego, el cosmos resurgirá como una semilla, y de nuevo, a partir de ésta, se lleva a cabo el ordenamiento del cosmos tal como antes existía"
Zenón de Citio (2)

La transformación por el fuego es un cambio. La expiación por el fuego es un cambio. El mismo fuego es cambio. Esta noche lo he visto, he visto el fuego arder, he visto el cambio. Nadie aprende en cabeza ajena. Nadie hace caso cuando le dicen 'ten cuidado con eso'. No sólo no hace caso, se cabrea y hace justo lo contrario. La gente tiene que aprender por propia experiencia. Tiene que meter la mano en el fuego y quemarse. Este cosmos tiene que arder y descomponerse. Yo he cambiado esta noche. He cambiado de idea, he cambiado mi voto.
Sí se puede.

(1) Clemente de Alejandría, Strom. V 105 DK 22 B30.
(2) Variante a partir de Estobeo, Églogas I 20, 1 e, p.171, 2 W (Ario Dídimo, frag. 36 Diels). Stoicorum Veterum Fragmenta I 512.